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Ya en la recta final para la definición de las candidaturas que competirán por un cupo en la Convención Constitucional, la plataforma del Servel para recolectar firmas da cuenta que tan sólo dos de los nueve pueblos originarios reconocidos por el Estado han inscrito precandidaturas para los 17 escaños reservados. Mientras que en la nómina hay una postulante Aimara y 15 Mapuche, para el resto de las etnias el sistema arroja que “no existen candidaturas”. Aunque los patrocinios que requieren son distintos a los que se les exige a candidatos y candidatas independientes, el plazo para tenerlo todo listo es el mismo: el lunes 11 de enero.

La carrera es a contrarreloj. Apenas 12 días tendrán en total los pueblos originarios para recolectar las firmas necesarias que les permitan llevar a sus representantes a la papeleta de votación que se entregará el próximo 11 de abril para optar a uno de los 17 escaños reservados de la Convención Constitucional. Esto, pues recién el 30 de diciembre el Servicio Electoral (Servel) habilitó la plataforma para que los y las precandidatas a uno de esos cupos puedan obtener los patrocinios que les exige la ley.
Sin embargo, para el domingo 3 de enero por la noche, a poco más de una semana de que venza el plazo para cumplir los requisitos e inscribir oficialmente las candidaturas definitivas, en el listado disponible en el sitio web del Servel había apenas 16 personas inscritas para patrocinar: una del pueblo Aimara y 15 del pueblo Mapuche.
En otras palabras, sólo esos dos pueblos han presentado precandidaturas. Al consultar por postulantes en representación de los pueblos Chango, Colla, Diaguitas, Kawashkar, Lican Antay, Quechua o Rapa Nui, el sistema arroja que “no existen candidaturas para patrocinar”.
¿Quiénes ya están en la competencia? Aunque al pueblo Aimara le corresponden dos de esos 17 escaños reservados, en la nómina del Servel aparece actualmente como única precandidata Catalina Cortés, actual concejala en la Municipalidad de Pica.
Aunque es independiente, para las elecciones municipales de 2016 fue en una de las listas de la ex Nueva Mayoría y obtuvo el 28,7% de los votos. También figura en registros públicos como representante legal de la Asociación Indígena de Matilla Yatiñ Uta, y en nombre de esa comunidad asistió en 2018 a la Comisión de Minería y Energía del Senado para dar a conocer cómo les afectaba el proyecto minero Quebrada Blanca Fase 2, a cargo de la compañía canadiense Teck.
Los otros 15 nombres que están en la plataforma de patrocinios del Servel son mapuche. Ocho hombres y siete mujeres en competencia para ir por los siete escaños que le corresponden a esa etnia, todos con perfiles muy distintos entre sí.
Allí están la machi Francisca Linconao, quien ya en noviembre había anunciado su intención de llegar a la Convención; el abogado y vocero de la Plataforma Política Mapuche, Alihuen Antileo; la académica de la Universidad de Santiago con doctorados en Lingüistica y Literatura, Elisa Loncon; y Mauricio Lepin, el hombre que flamea la bandera Mapuche sobre la estatua del general Manuel Baquedano en una de las más icónicas fotografías tomadas en el sector de Plaza Italia -rebautizado como Plaza Dignidad- tras el estallido social de octubre de 2019.
También están en la lista el militante de la Democracia Cristiana y miembro del Consejo Civil del Sename, Hugo Marivil; la abogada, magíster en Derecho e integrante de la Comunidad de Historia Mapuche, Rosa Catrileo; la profesora de Educación Básica y educadora diferencial, Ingrid Conejeros; la abogada y miembro del directorio del Centro de Investigación y Defensa SUR, Natividad Llanquileo; el werken de la Comunidad Toro Llanquimil y miembro del órgano ejecutivo del Partido Comunista, Luis Catrileo; y la veterinaria y dirigente vecinal del Barrio Yungay, Isabel Cayul; entre otros.
Para poder inscribirse ante el Servel, cada postulante a un escaño reservado debe acreditar su condición de pertenencia a algún pueblo originario mediante un certificado de calidad de indígena emitido por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi). Sólo los miembros del pueblo Chango -reconocido legalmente por el Estado hace apenas un par de meses- están exentos de ese trámite, aunque deben presentar una declaración jurada y la solicitud de dicho certificado.
Su proceso de recolección de firmas es distinto al de los candidatos y candidatas independientes a la Convención (ver artículo). En el caso de las precandidaturas Mapuche, Aimara y Diaguita, deben contar con el patrocinio de al menos tres comunidades, cinco asociaciones indígenas registradas ante la Conadi, un cacicazgo tradicional reconocido por ley o 120 firmas de personas que cuenten con certificados que den cuenta de su pertenencia a su respectivo pueblo originario. “En los demás pueblos bastará el patrocinio de una sola comunidad, asociación registrada u organización indígena no registrada; o bien, de a lo menos 60 firmas de personas que tengan acreditada la calidad indígena del mismo pueblo del patrocinado”, según se indica en la web del Servel.