Plataforma Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto

Si sólo tienes algunos minutos, lee estas claves:

– El candidato a la Convención Constitucional por el distrito 17, Christian Viera, afirmó que “en 2001, el Estado de Chile fue condenado por la CIDH por violación de libertad de expresión”.

– Lo dicho por el candidato de la Lista del Apruebo es VERDADERO.

– El 5 de febrero de 2001 la Corte Internacional de Derechos Humanos sentenció que  el  Estado  de Chile violó  el  derecho  a  la  libertad  de  pensamiento  y  de expresión por prohibir la emisión de la película “La Última Tentación de Cristo” dirigida por Martin Scorsese.

– La película fue censurada dos veces: una en 1988, en la dictadura de Augusto Pinochet y otra en 1996 –gobierno de Eduardo Frei Ruiz Tagle– luego de un recurso de protección interpuesto por la agrupación conservadora “El Porvenir”, acogido por la Corte de Apelaciones de Santiago.

– La CIDH determinó que por aquella falta, el Estado debía modificar su ordenamiento jurídico interno y permitir la exhibición de la película “La Última Tentación de Cristo”; rendir ante la Corte un informe sobre las medidas tomadas a ese respecto; y pagar US$ 4.290 como reintegro de gastos generados por las gestiones realizadas por las víctimas y sus representantes.

La parodia realizada en el programa “Políticamente Incorrecto” de La Red sobre el Ejército de Chile fue definitivamente polémica. La institución envió una carta pública al canal en la que expresa su descontento sobre el sketch y luego el Ministro de Defensa, Baldo Prokurica, defendió el documento del cuerpo de las Fuerzas Armadas, lo que provocó una ola de comentarios y críticas en redes sociales.

En ese contexto, el candidato a la Convención Constitucional de la Lista del Apruebo por el distrito 17, Christian Viera publicó en su cuenta de Twitter que la declaración del general del Ejército desconoce la libertad de expresión como uno de los fundamentos esenciales de la sociedad democrática, agregando que Chile fue condenado en 2001 por la Corte Internacional de Derechos Humanos por violar ese principio. 

Tal como consigna la resolución efectuada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), lo declarado por Viera es VERDADERO. En 2001, el Estado de Chile fue condenado por aquella Corte por violar la libertad de expresión y pensamiento. 

¿Qué fue lo que pasó? 

El 15 de enero de 1999 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sometió ante la CIDH una demanda contra la República de Chile originada por una denuncia presentada en 1997 por la Asociación de Abogados por las Libertades Públicas A.G., sobre la censura y prohibición de exposición de la película “La última tentación de Cristo”, dirigida por Martin Scorsese.

La película había sido censurada en la dictadura de Augusto Pinochet en 1988 y ocho años después, en el año 1996, se autorizó la presentación del largometraje en el país. Sin embargo, tan solo 24 horas después de aquella autorización, la agrupación conservadora “El Porvenir” presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago. El recurso fue acogido y nuevamente se prohibió la emisión de la película.

Al revisar la sentencia “La última tentación de Cristo (Olmedos y otros versus Chile)” emitida el 5 de febrero de 2001 por la CIDH –tal como señaló el candidato–, en el punto 103.1 se confirma que hubo violación de la libertad de expresión por parte del Estado del país:

  1. Por tanto, LA CORTE, por unanimidad,  

1. declara  que  el  Estado  violó  el  derecho  a  la  libertad  de  pensamiento  y  de expresión consagrado en el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en perjuicio de los señores Juan Pablo Olmedo Bustos, Ciro Colombara López, Claudio Márquez Vidal, Alex Muñoz Wilson, Matías Insunza Tagle y Hernán Aguirre Fuentes.

El mismo documento señaló además que no hubo violó el derecho a la libertad de conciencia y de religión y que Chile incumplió los deberes generales de los artículos 1.1 y 2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos en conexión con la violación del  derecho  a  la  libertad  de  pensamiento  y  de  expresión.

Asimismo, la Corte determinó en aquel entonces que el Estado debía modificar su ordenamiento jurídico interno, en un plazo razonable, con el fin de suprimir la censura previa para permitir la exhibición de la película “La Última Tentación de Cristo”, y debía rendir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos un informe sobre las medidas tomadas a ese respecto no más de seis meses después de la notificación de la sentencia.

Además, el Estado chileno tuvo que pagar la suma de US$ 4.290 como reintegro de gastos generados por las gestiones realizadas por las víctimas y sus representantes  en los procesos internos y en el proceso internacional ante el sistema interamericano de protección.

Tras la aplicación de la sentencia, la película pudo verse en salas de cine el año 2003, a quince años de su estreno original.

*Esta verificación fue realizada por alumnos del curso “Herramientas del fact checking”, dictado por la profesora Valentina Matus en la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales.