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Cada día queda menos para que se termine el plazo de trabajo del órgano redactor y el ente revisor que tendrá la posta final, es considerado por algunos como el “salvador” de la nueva Constitución. Ante la envergadura de su trabajo, se ha conversado en los pasillos de la Convención aumentar sus atribuciones para que además de hacer cambios de forma, pueda hacerlos de fondo. No obstante, eso implicaría una nueva reforma al Reglamento y una pronta resolución. La noche de este martes vence el plazo para que los colectivos manden sus propuestas al respecto.

Críticas a los presupuestos y asignaciones, la renuncia de un convencional que mintió sobre su enfermedad, la creación de cuatro reglamentos, visitas regionales, la implementación de una Consulta Indígena y ya más actualmente, la redacción de normas que ya están en un borrador constitucional son algunos de los momentos positivos y negativos que ha atravesado la Convención en sus casi nueve meses de funcionamiento.

Ahora, quedan poco más de tres meses de trabajo y si todo sale como planificado, a fines de agosto o comienzos de septiembre se realizará el plebiscito de salida en el que toda la ciudadanía –con voto obligatorio– deberá aprobar o rechazar la propuesta de nueva Constitución.

Sin embargo, no es llegar y presentar el texto.

Una vez que las comisiones temáticas terminen de presentar sus propuestas y el Pleno ya haya votado todas las normas comienza la última etapa de trabajo: la conformación de la Comisión de Armonización.

El 17 de mayo en la Región de Antofagasta, las y los 40 convencionales que obtengan los patrocinios necesarios, comenzarán con la revisión del proyecto de Constitución con el objetivo de velar por la “calidad técnica y coherencia del texto constitucional e identificará posibles inconsistencias entre los contenidos aprobados”.

Como dijo el vicepresidente Gaspar Domínguez, en simple, la Comisión “juntará los artículos, los ordenará y los escribirá bonito”.

Sin embargo, durante las últimas semanas se han levantado dudas sobre qué podrá hacer la instancia para mejorar el texto y si eso implicaría eventualmente poder modificar no solo la forma, sino también el fondo.

Desde la Mesa Directiva la postura es clara. “Si es necesario modificar algunos atributos de la Comisión y estamos de acuerdo, el Pleno, por supuesto que no lo descartamos, son posibilidades. Estamos viendo todas las potenciales mejoras que sean necesarias para el proceso que viene”, señaló al respecto la presidenta María Elisa Quinteros.

¿Cuál es el panorama en los constituyentes? Las posturas todavía son más individuales que de colectivos, pero se distinguen dos tendencias. Mientras algunos están a favor de incluir más facultades a la instancia, otros opinan que las que tiene son suficientes y que permitirán hacer lo necesario para entregar el mejor texto posible.

No obstante, entre convencionales hay una visión común sobre su rol y algunos incluso lo han verbalizado de formas extremas: “Esa Comisión va a salvar la nueva Constitución”. 

Las atribuciones actuales

La Comisión de Armonización tiene siete facultades determinadas por el Reglamento:

  1. Velar por la concordancia y coherencia de las normas constitucionales aprobadas por el Pleno;
  2. Elaborar informes sobre posibles incongruencias en las normas constitucionales aprobadas para estructurar la Constitución;
  3. Incluir, en sus informes, una propuesta o recomendación dirigida a superar la inconsistencia detectada. En ningún caso la Comisión de Armonización podrá alterar, modificar o reemplazar una norma constitucional aprobada. Asimismo, en cumplimiento de esta función, la Comisión deberá respetar los principios rectores y normas generales del presente Reglamento;
  4. Revisar deficiencias de técnica legislativa, omisiones y contradicciones de sintaxis y correcciones gramaticales, ortográficas y de estilo;
  5. Consolidar un Proyecto de Constitución con las normas constitucionales aprobadas por el Pleno y aquellas aprobadas en plebiscito dirimente intermedio conforme al reglamento específico correspondiente;
  6. Recibir y sistematizar las indicaciones de corrección al Proyecto de Constitución que propongan las y los convencionales, y
  7. Sugerir al Pleno el orden en que deben aparecer las normas constitucionales aprobadas y la estructura de secciones, capítulos o apartados que mejor corresponda a ellas.

El resultado de lo propuesto por la Comisión de Reglamento hace alrededor de seis meses, dotó a la Comisión con las facultades de identificar situaciones anómalas, informar sobre errores, proponer correcciones, revisar deficiencias, entre otros. En rigor, la instancia presenta alertas pero sólo el Pleno puede decidir hacer algo al respecto.

Una vez que la Comisión realice su informe final, los 154 convencionales en su conjunto deberán votar una a una las modificaciones que proponga. En el Reglamento se especifica que “lo revisado, informado o recomendado por esta comisión no será vinculante para los órganos de la Convención”.

¿Sumarle facultades?

Para algunos constituyentes, la forma en la que están redactadas las atribuciones implica que la Comisión podría hacer lo que quisiera, porque la palabra final la tiene el Pleno.

Para otros, sus facultades son limitadas y se deben intervenir para dejar expresamente la posibilidad de hacer otro tipo de cambios.

¿Qué cambios? El consenso es que la discusión sobre las atribuciones de la Comisión recae en poder modificar normas. 

El representante de Independientes por la nueva Constitución, Guillermo Namor señala que pueden abrirse “a la posibilidad de que la Comisión de Armonización pueda armonizar en un sentido amplio y esto supone la posibilidad de que eventualmente tenga goma de borrar, para evitar reiteraciones, no dar lugar a malos entendidos”.

En tanto Constanza Hube de Unidos Por Chile argumenta que “ya es muy tarde para hacer un cambio como ese. Finalmente hay que tener deferencia con las comisiones y lo que hace el Pleno y por lo tanto que tenga mucha pluma, hoy día es extemporáneo y sería contraproducente porque quedaría como una
“supra comisión” por sobre las otras comisiones”.

No obstante, esta es una conversación que ya se había dado.

Cuando se redactó el Reglamento, en la misma Comisión se propusieron diferentes alternativas sobre la instancia que revisaría el texto final (puedes verlas en este link), partiendo por el nombre. Comisión Técnica, Comisión de Sistematización y revisión, Conferencia de armonización plurinacional o Comité de Armonización fueron algunas de las alternativas presentadas.

Respecto a la integración hubo propuestas para que fueran la vicepresidencia junto a diez constituyentes; dos vicepresidencias, coordinadores de las comisiones temáticas y escaños reservados; que participaran funcionarios de la Secretaría Técnica con derecho a voz, entre otros.

Asimismo, de diferentes sectores políticos –como Vamos por Chile, Independientes No Neutrales, Escaños Reservados– proponían que la Comisión funcionara en paralelo a las instancias temáticas, para así realizar sugerencias sobre la marcha y no solo al final del proceso, cuando las comisiones ya estén disueltas.

Junto a ellos, también se propusieron diferentes atribuciones que no quedaron en el documento final.

Algunas de ellas fueron sugerir modificaciones de las normas constitucionales ya aprobadas; realizar informes sobre el trabajo de las comisiones temáticas que se revisaran en conjunto ante el Pleno; invitar a las Comisiones temáticas a completar contenidos; proponer proyectos de normas si consideraran incompletas las existentes; proponer textos alternativos para resolver diferencias entre comisiones, entre otros.

Y si bien fue un debate que se cerró por septiembre, ahora se vuelve a abrir.

La eventual modificación al Reglamento

Ideas generales pero nada formal: ese es el estado de los posibles cambios a las facultades de la Comisión de Armonización. Las conversaciones se han dado en los pasillos, pero todavía no se ofrece nada en concreto.

Modificar las atribuciones de la Comisión de Armonización implicaría una nueva reforma al Reglamento. Esto produce en algunos casos resquemor, como señala el convencional de RN, Evópoli e Independientes, Hernán Larraín: “En general, soy de los que cree que el Reglamento una vez que lo construimos, debemos respetarlo y no estar modificándolo permanentemente. En él descansa la confianza en el proceso”.

No obstante, de todas formas se muestra a favor de realizar una revisión en caso de que implique una mejora, pero debe ser de una propuesta concreta.

El tiempo es otro factor a tomar en cuenta. “Nos queda alrededor de un mes de trabajo, en unas dos semanas más cuando tengamos más visualizado, más completas las normas aprobadas y desde ya visualizar cómo va a ir quedando la coherencia vamos a poder ver qué atribuciones vamos a necesitar para ir mejorando lo aprobado”, señala Rosa Catrileo (Escaños Reservados) al respecto.

Hasta el momento no hay nada concreto, pero eso debería cambiar. La Mesa Directiva solicitó que los constituyentes envíen hasta la noche de este martes sus propuestas sobre normas transitorias y el trabajo de la Comisión de Armonización.

Con ello, los colectivos deberán mandar sus sugerencias y dentro ellas ya hay ideas claras, algunas que se repiten con lo que se discutió en su momento en Reglamento y otras nuevas.

Sumar la participación de coordinadores con derecho a voto; incorporar a los secretarios de las comisiones temáticas con derecho a voz; hacer un protocolo de funcionamiento de la Comisión y, por supuesto, explicitar la posibilidad de modificar normas son algunas de las ideas que rondan. 

Pase lo que pase, la última etapa de la Convención recaerá sobre los hombros de 40 constituyentes que integrarán la Comisión, donde ya hay nombres que resuenan.

Entre las distintas facciones de la derecha se propone a Constanza Hube, Marcela Cubillos, Hernán Larraín, Cristián Monckeberg, Rocío Cantuarias, Pollyana Rivera y Rodrigo Álvarez; en el Frente Amplio figuran Fernando Atria, Jeniffer Mella, Christian Viera y Amaya Álvez; en el Colectivo del Apruebo, Fuad Chahín y Agustín Squella.

Apruebo Dignidad podría apostar por Bárbara Sepúlveda, Marcos Barraza y Hugo Gutiérrez; en Pueblo Constituyente suenan los nombres de Manuel Woldarsky, Natividad Llanquileo, Tania Madariaga y Giovanna Grandón; mientras que en el Colectivo Socialista toman fuerza las figuras de Andrés Cruz y Ricardo Montero.

Independientes No Neutrales tiene en la mira a Tammy Pustilnick y Guillermo Namor, con posibilidad de incorporar a Patricia Politzer y Mauricio Daza; por Pueblo Constituyente también podrían sumarse Francisca Arauna, Ingrid Villena y Daniel Bravo.

Finalmente entre los Escaños Reservados suenan Rosa Catrileo, Luis Jiménez y Elisa Loncon y en Movimientos Sociales Constituyentes Manuela Royo, Vanessa Hoppe y Alondra Carrillo también son opciones.

Por Valentina Matus Barahona
Fecha 29 Mar 2022