Plataforma Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral

“Me gusta que, pese a la tremenda crisis social y política del año pasado, fuimos capaces como sociedad de encontrar una salida institucional”, dice Alejandro Fernández, exasesor en ambos gobiernos del Presidente Sebastián Piñera y actual director ejecutivo de la Fundación Pacto Social. Su carrera siempre ha estado ligada a implementar o promover mejoras sociales, por lo que ve en el proceso constitucional una oportunidad de nuevamente consolidar aquello. En el Cuestionario Constitucional destaca la necesidad de acceso a la justicia, el desafío de la oposición a los partidos tradicionales y al ministro de Hacienda, Ignacio Briones como una persona sensata y dialogante, que lo puede potenciar como un buen convencional constituyente.

Alejandro Fernández es una de las caras nuevas de la derecha. Fue jefe de gabinete de Carolina Schmidt en los ministerios de la Mujer y Educación durante el primer gobierno del Presidente Sebastián Piñera y luego asumió como director ejecutivo del Instituto de Estudios de la Sociedad.
Volvió a colaborar con Piñera en su segundo gobierno como coordinador ejecutivo de la reforma del Sename, posicionándose como la mano derecha de la exdirectora del Servicio, Susana Tonda; cargo que dejó hace unos meses para asumir como director ejecutivo de la Fundación Pacto Social, institución que busca conectar a la ciudadanía con las élites para que conozcan sus problemas y anhelos, y hagan políticas públicas que consideren las distintas realidades del país.
Con una carrera ligada a lo social, Fernández no se resta del proceso constituyente, incluso mostrando interés en la Convención pero reconociendo que el tiempo está muy justo para dar ese paso, aunque no descarta una eventual candidatura al Congreso Nacional. ¿Cuáles son sus lineamientos constitucionales principales? Acceso a la justicia y educación. ¿Cuál ha sido su mayor aprendizaje? Que puede haber más espacio para el diálogo y los acuerdos de lo que se espera. ¿Cuáles son sus respuestas al Cuestionario Constituyente de Contexto Factual? Revísalas a continuación.

1.         ¿Cómo cree que será el país después del proceso constituyente?

Probablemente el país no será demasiado diferente. Quizás haya un poco más de paz social durante el proceso, pero si se genera mucha expectativa, la frustración posterior puede terminar generando una crisis social igual o mayor a la del 18 de octubre. Si por el contrario, el debate es serio y se centra en los elementos fundamentales de toda Constitución, creo que podríamos tener instituciones democráticas  más legitimadas y acordes a la realidad actual, muy distinta a la realidad de las últimas cuatro décadas atrás.

2.         Si tuviera que elegir uno solo, ¿qué elemento le gustaría ver plasmado en la nueva Constitución y por qué?

Creo que debiéramos incorporar una institución que garantice el acceso a la justicia de todas las personas, asegurándoles el derecho a tener un abogado. Tenemos muchos derechos reconocidos en la Constitución y las leyes, pero las personas que en su mayoría no tienen acceso a un abogado no los pueden hacer efectivos.

3.         En una frase, ¿cómo definiría la importancia de la Constitución para la vida cotidiana?

Sin Constitución no hay vida cotidiana: no tenemos garantizados nuestros derechos y libertades y es (muy) probable que el poder lo ejerza el más fuerte.

4.         Si tuviera la oportunidad de optar a un cargo público, ¿cuál sería y por qué?

Es atractivo ser convencional, sin embargo, creo que estamos muy encima de las elecciones. Es difícil competir como independiente y, si quisiera ir dentro de un pacto, es difícil también conseguir un cupo a estas alturas. Creo que con la nueva Constitución, el gran cambio será que se va a jugar mucho más en la política. Se abrirán muchos debates que actualmente están vetados o limitados constitucionalmente. En ese contexto, me parece muy interesante participar en el Congreso.

5.         ¿Qué es lo que más y lo que menos le gusta de la sociedad chilena?

Me gusta que, pese a la tremenda crisis social y política del año pasado, fuimos capaces como sociedad de encontrar una salida institucional. Eso nos diferencia mucho respecto al resto de los países de Latinoamérica. En varios países vecinos, es probable que el Presidente hubiese tenido que salir arrancando. Y lo que menos me gusta es el debilitamiento de la familia, no entendida en términos tradicionales, sino como el primer espacio de protección social de toda persona, irremplazable por el Estado.

6.         ¿Qué destaca de los que están en una vereda política distinta a la suya?

Creo que muchos que estaban al frente hoy están más cerca de mi vereda. Respecto a los que están claramente en la vereda de al frente, destaco que se han atrevido a desafiar a los partidos tradicionales. Creo que en mi vereda hay demasiada sumisión y obediencia, falta un poco de rebeldía de las nuevas generaciones.

7.         ¿Qué ha aprendido con el debate constituyente?

Mucho. He estudiado distintas propuestas constitucionales y es interesante ver que en muchos temas no se trata de un debate en el típico eje izquierda/derecha. Por ejemplo, el sistema de gobierno, encuentras constitucionalistas de distintas sensibilidades políticas que están a favor de pasar a un sistema semipresidencial y otros de mantener el régimen presidencial actual. Lo mismo pasa con la judicialización de derechos sociales, donde las diferentes posturas no se identifican necesariamente con un sector político determinado. Puede haber más espacio para el diálogo y los acuerdos de lo que se espera.

8.         ¿Cuál derecho cree que debería pesar más en la nueva Constitución?

El derecho de cada persona a desarrollar su proyecto de vida, así como también el derecho de asociarse con otros para conseguir fines que por sí solo no podría alcanzar. Obviamente, todo esto teniendo como límite la moral, el orden público y las libertades y derechos de las personas reconocidos por la Constitución y las leyes.

En términos de derechos sociales, el de educación.

9.         ¿Qué mantendría y qué sacaría de la Constitución actual?

Mantendría el recurso de protección, una innovación de la Constitución actual. Respecto a lo que sacaría, comparto lo que ha dicho Jorge Correa Sutil, de que a la Constitución hay que entrarle con una goma en vez de un lápiz. En ese sentido, deberíamos sacar todos aquellos elementos que limiten el debate de políticas públicas entre distintas opciones democráticas.

10.       Si tuviera que elegir un representante en la Convención -sea o no candidato o candidata, ¿quién sería y por qué?

Me gusta mucho el trabajo que ha hecho el ministro Ignacio Briones. Me parece una persona sensata, dialogante, muy inteligente y que además tiene experiencia en el Estado (aunque poco tiempo, muy intensa). Creo que sería un muy buen aporte en la Convención Constitucional.