Plataforma Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto

En medio de una crisis cultural que aqueja al país por el cierre de teatros y el recorte de presupuestos, el especialista en temas culturales y bachiller en obras de arquitectura Felipe Mella, actual director del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), define el plan estructural que debe estar dentro de la nueva Constitución. En los cuatro años que ha dirigido uno de los centros culturales más grandes de Chile, ha trabajado de la mano con actores, directores y múltiples organizaciones culturales que forman la Corporación Centro Cultural Gabriela Mistral conociendo de cerca las falencias y necesidades que sufre el sector, resaltando que la cultura debe ser considerada dentro del nuevo texto.

Felipe Mella, director del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) y ex director de Patrimonio e Infraestructura Cultural tiene una idea clara sobre la nueva Constitución: “Estoy convencido que la cultura es un eje transversal en toda sociedad desarrollada y diversa, donde ciudadanos y ciudadanas tienen los espacios y tiempo para crear y recrear”.

La pandemia ha mantenido al mundo completamente detenido y las áreas del patrimonio cultural no son una excepción. Solo durante un año ha habido cierre de teatros, recortes presupuestarios para nuevos proyectos y la casi nula inversión en proyectos de arte y cultura. Incluso la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés señaló hace un par de meses que e “un peso que se coloque en Cultura es porque se deja de colocar en otro programa, en otra necesidad de los ciudadanos y del país” en el marco de la discusión del Presupuesto 2021, lo que le valió de diversas críticas de representantes del sector.

Para Mella, quien esta semana se sienta desde Chiloé para reflexionar sobre el futuro del país en el Cuestionario Constituyente de Contexto Factual, la situación no puede seguir así. Sin embargo, su mirada sobre la nueva Carta Magna no apunta sólo a su área de expertiz –habiendo trabajado como coordinador de la Comisión Presidencial para el Bicentenario de Chile y en la dirección ejecutiva de la Corporación Cultural Balmaceda Doce Quince– sino que también hincapié en la apertura al diálogo  que se ha dado y puntualiza la necesidad de garantizar la educación de calidad en la nueva Carta Magna

Revisa sus respuestas a continuación.

1. ¿Cómo cree que será el país después del proceso constituyente?

Un país más justo, solidario, inclusivo e igualitario, con oportunidades similares para todos. Sin duda que el proceso de sentarnos a conversar, reflexionar, discutir y definir el marco general de nuestra convivencia social será un aporte en sí mismo más allá del resultado del texto constitucional.

2. Si tuviera que elegir uno sólo, ¿qué elemento le gustaría ver plasmado en la nueva Constitución y por qué?

Me gustaría que la cultura fuese considerada como un bien esencial, un derecho humano. Porque estoy convencido que es un eje transversal en toda sociedad desarrollada y diversa, donde ciudadanos y ciudadanas tienen los espacios y tiempo para crear y recrear el entorno que les rodea. El arte y la cultura nos permite pensar más allá de las fronteras de los establecido, por lo tanto, fomenta la creatividad y la innovación para solucionar problemas.

3. En una frase, ¿cómo definiría la importancia de la Constitución para la vida cotidiana?

Tomando parte de la definición de Cultura propuesta por la Unesco, la Constitución tiene una importancia capital en “la forma en que definimos los modos de vida en común” y “los sistemas de valores” que rigen una sociedad.

4. Si tuviera la oportunidad de optar a un cargo público, ¿cuál sería y por qué?

Si tuviese que volver al sector público, me imagino que sería un cargo ligado a los temas culturales y artísticos, defendiendo el derecho al acceso de la forma más democrática e inclusiva posible y con la posibilidad de difundir nuestra cultura tanto a nivel nacional como internacional.

 5. ¿Qué es lo que más y lo que menos le gusta de la sociedad chilena?

Lo que más me gusta es la solidaridad de los chilenos en momentos complejos y duros de nuestra historia. Y lo menos que me gusta es el individualismo, la soberbia, y la poca acogida a los inmigrantes de algunos de nuestros compatriotas.

6. ¿Qué destaca de los que están en una vereda política distinta a la suya?

Creo que destacaría la convicción y al mismo tiempo la apertura al diálogo, con una mirada a largo plazo e inclusiva.

7. ¿Qué ha aprendido con el debate constituyente?

La capacidad de dialogar y reflexionar que ha surgido en los chilenos con el debate constituyente.

8. ¿Cuál derecho cree que debería pesar más en la nueva Constitución?

Para mi son tres, el derecho a la educación de acceso universal, el derecho a la protección social y el derecho al agua.

9. ¿Qué mantendría y qué sacaría de la Constitución actual?

La Constitución vigente privilegia a las instituciones privadas en la satisfacción de las prestaciones vinculadas con los derechos sociales, en especial los temas que hoy han sido bandera de lucha de los grandes movimientos sociales de estos últimos meses en nuestro país. Sin duda ese es un elemento que se debe estudiar y redefinir el rol del Estado para garantizar derechos básicos para que no se transformen en un bien transaccional.

Por otro lado, mantendría o reforzaría todo lo que tenga relación a la protección de las personas más vulneradas y que esté en concordancia a los tratados internacionales de DD.HH.

10. Si tuviera que elegir un representante en la Convención -sea o no candidato o candidata-, ¿quién sería y por qué?

Difícil elegir uno, pero creo que la persona que cumple con todos los requisitos para ser un buen representante en la convención es Agustin Squella. Sin embargo, creo que hay grandes falencias de información sobre la experiencia, trayectoria y propuestas de muchos candidatos y candidatas independientes que se pueden estar perdiendo por la falta de canales de difusión.