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Ni las diferencias con su expartido Revolución Democrática ni las críticas por su celebración al rol de Gonzalo Blumel en el proceso constituyente han detenido a la actriz y activista Javiera Parada de seguir opinando en la esfera pública. Alejada de los cargos formales pero no necesariamente de la polémica, Parada defiende sus opiniones a pesar de las críticas que le llegan desde distintos frentes y tiene claro cómo quiere que sea la nueva Constitución. Resalta la necesidad de llegar a acuerdos y generar pactos donde quepan todos los actores sociales. Además, reconoce que hay muchas cosas de la actual Carta Magna que están bien, aunque también la necesidad de que haya modificaciones en miras a que Chile pueda confiar más en la política y sus instituciones.

Ya son más de 10 años los que la actriz y activista Javiera Parada lleva como una figura activa en la esfera pública. Si bien ya de niña le tocó estar en la primera línea cuando su padre, el sociólogo José Manuel Parada, fue secuestrado y degollado en 1986 por agentes de la dictadura, de adulta se fue abriendo un camino propio en el mundo político.
Desde su trabajo cultural en la campaña de Michelle Bachelet para llegar por segunda vez a la Presidencia, su rol en Estados Unidos como agregada cultural, su posterior paso por el Frente Amplio y su actual participación en el programa de debate A Esta Hora Se Improvisa de Canal 13, Parada ha causado revuelo con sus opiniones políticas.
Recientemente fue criticada por celebrar el regreso del exministro del Interior, Gonzalo Blumel, a la actividad pública, argumentado que fue una figura importante en el comienzo del proceso constituyente. La actriz ya no dice identificarse con una izquierda o una derecha, sino que con el progresismo, misma mirada con la que mira el proyecto de una nueva Constitución.
¿Qué es lo que quiere que esté reflejada en la nueva Carta Magna y qué ha aprendido en los meses en que se ha desarrollado el proceso? A continuación sus respuestas.

¿Cómo cree que será el país después del proceso constituyente?

Creo que será un mejor país. Uno que se haga cargo de su diversidad, que tendrá mejores instituciones políticas y que eso mismo nos permitirá confiar más en la política y sus instituciones.

Si tuviera que elegir uno sólo, ¿qué elemento le gustaría ver plasmado en la nueva Constitución y por qué?

Me gustaría que hubiera más equilibrio entre los poderes del Estado. Creo que el hiperpresidencialismo que tenemos no da cuenta del Chile de hoy y por eso es muy importante que pasemos a un sistema donde el Congreso tenga más atribuciones de las que tiene hoy en día.

En una frase, ¿cómo definiría la importancia de la Constitución para la vida cotidiana?

La Constitución es el acuerdo fundante de una sociedad, de una comunidad política, que nos permite vivir entre diversos y por lo tanto, poder solucionar nuestras diferencias a través de las instituciones y de la política, he ahí su importancia.

Si tuviera la oportunidad de optar a un cargo público, ¿cuál sería y por qué?

No optaría a ningún cargo público.

¿Qué es lo que más y lo que menos le gusta de la sociedad chilena?

Lo que más me gusta es su solidaridad y capacidad de salir adelante de momentos difíciles. Lo que menos me gusta es el clasismo, el abuso y la desigualdad.

¿Qué destaca de los que están en una vereda política distinta a la suya?

Que son seres humanos.

¿Qué ha aprendido con el debate constituyente?

Que los pactos, los acuerdos y las instituciones que se derivan de ella sí importan para que podamos vivir juntos. Cuando esos pactos pierden legitimidad o no la tienen, como es el caso de la Constitución de Chile, es muy difícil que las sociedades puedan procesar sus diferencias. Y que lo más importante de una Constitución, aparte de ser este pacto fundante, es que habilite a la política a poder operar, no como la Constitución que hoy en día tenemos, que sólo permite a un lado de la política operar y no al otro lado. Ojalá que la Constitución que tengamos no sea ni de derecha ni de izquierda, sino que sea una que permita que la política se pueda expresar.

¿Cuál derecho cree que debería pesar más en la nueva Constitución?

Todos. Yo creo que los derechos son todos importantes, pero para mí el derecho a la libertad y a la libertad de expresión es uno sin el cual la democracia no puede existir.

¿Qué mantendría y qué sacaría de la Constitución actual?

Hay varias cosas que están bien en la Constitución como, por ejemplo, el artículo octavo que habla de la probidad: creo que es muy importante que sigamos aumentándola en nuestra sociedad; el recurso de protección; los órganos con autonomía, es muy importante que sigan siendo autónomos, y revisaría si tienen que entrar otros. Sacaría muchas cosas, como el control preventivo como atribución del Tribunal Constitucional. Sacaría también las restricciones al Estado de participar en el desarrollo productivo y económico del país y no le daría la primacía al sector privado para proveer de servicios públicos o derechos sociales.

Si tuviera que elegir un representante en la Convención -sea o no candidato o candidata-, ¿quién sería y por qué?

Agustín Squella, porque creo que concentra todas las cualidades que debería tener un constituyente. Es un hombre republicano, que sabe escuchar, con una mirada amplia, con capacidad de llegar a acuerdos, que cree profundamente en las instituciones y es un liberal de tomo y lomo.
Por Valentina Matus Barahona
Fecha 04 Dic 2020