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El astrónomo chileno y premio nacional de las ciencias exactas en 1999, ha tenido una carrera exitosa en su tema de expertis, siendo actualmente un referente dentro del campo en el país. José Maza señala estar ilusionado por un futuro en el que se asegure la educación de calidad en todos los niveles, así como prescindiría del rol subsidiario que mantiene el Estado de Chile.

El académico de la Universidad de Chile que tiene un doctorado en astrofísica de la Universidad de Toronto ha sido fundamental en la divulgación de la ciencia, dando charlas en todo el país a jóvenes interesados en aprender sobre el universo. Es por esto que el ex Liceo Libertadores de Chile decidió cambiar su nombre, para honrar la carrera del científico, y actualmente se llama Instituto Científico Educacional José Maza Sancho.

El astrónomo pertenece, junto a otros 50 científicos, al Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines perteneciente a la Universidad de Chile en asociación a la Universidad Católica y a la de Concepción. La organización investigadora es uno de los Centros de Excelencia del Programa de Investigación Asociativa con Financiamiento Basal de Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt).

Una de sus investigaciones más importantes fue aquella desarrollada entre 1989 y 1996, el Proyecto Calán-Tololo donde trabajó junto a Mario Humay y que entregó herramientas para la medición del universo. Esta investigación posteriormente fue utilizada, como base, por un grupo de científicos estadounidenses que obtuvo el Premio Nobel de Física en 2011.

José Maza respondió esta semana el Cuestionario Constituyente de Contexto Factual donde, en una escritura espectacular, habló sobre sus deseos para la nueva constitución, así como sobre su visión acerca de la sociedad chilena y su deseo de que Felipe Berríos forme parte de la Convención. Puedes leer a continuación sus respuestas completas.

1. ¿Cómo cree que será el país después del proceso constituyente?

Las constituciones son la carta de navegación de un país. Cambiar la carta de navegación de un barco no cambia el barco, cambia la ruta que emprenderá a partir de la nueva carta de navegación. Por ello Chile seguirá siendo el mismo que ayer, pero estará perfilado de otra manera para emprender el futuro.

2. Si tuviera que elegir uno sólo, ¿qué elemento le gustaría ver plasmado en la nueva Constitución y por qué?

Educación para todas y todos, de calidad extraordinaria, pública y laica. Desde la educación pre-escolar hasta la técnica y universitaria. Si Chile construye la mejor educación del mundo, en dos décadas sería un país desarrollado. Ahí está la clave para el futuro.

3. En una frase, ¿cómo definiría la importancia de la Constitución para la vida cotidiana?

La vida cotidiana se basa en el trabajo y la perseverancia individual y colectiva, el emprendimiento, el afán de superación. Todo ello tiene muy poco que ver con lo que diga la nueva constitución. La constitución debe rayar la cancha para que en Chile todos sus ciudadanos puedan tener oportunidades ciertas de aprender y desarrollar al máximo sus capacidades.

4. Si tuviera la oportunidad de optar a un cargo público, ¿cuál sería y por qué?

Todos los cargos públicos a los que se puede optar son, en gran medida, de representación popular. No me veo en ninguno.

5. ¿Qué es lo que más y lo que menos le gusta de la sociedad chilena?

La cordialidad y la solidaridad que se ve, sobre todo en provincias, en pueblos pequeños.
Esto se diluye en las grandes ciudades. Lo que menos me gusta es ese discurso de “virtudes públicas y vicios privados” que ondean en la casta dirigente. Ese discurso grandilocuente, ese “Chile no está preparado para …” que todo lo mantiene en el statu quo. Hay que mantener todo como está, porque así está bien.6. ¿Qué destaca de los que están en una vereda política distinta a la suya?

Hay muchos chilenos honrados, buenas personas, en todas partes. Al contrario, hay malandrines en todos los sectores del espectro político. Por tanto, esa variable no permite distinguir a los buenos de los malos. Los males de Chile no son patrimonio de ningún sector político; ni de derechas ni de izquierdas.

7. ¿Qué ha aprendido con el debate constituyente?

Que la política da para todo. Muchos, que hicieron una fervorosa campaña por rechazar la convención constitucional, ahora se ofrecen para escribir la nueva constitución. Cuando la gente dijo por un sólido 80% que no quería a los políticos ahí metidos, vemos políticos activos y otros que como Lázaro, han resucitado y hoy piden el apoyo para ir a la constituyente. ¡Insólito!

8. ¿Cuál derecho cree que debería pesar más en la nueva Constitución?

El derecho a una excelente educación. Desde ahí se puede construir, son los cimientos de una gran nación.

9. ¿Qué mantendría y qué sacaría de la Constitución actual?

Sacaría el rol subsidiario del Estado. El Estado tiene que armar un proyecto de desarrollo del país y tener todas las herramientas para llevarlo a cabo. El Estado no puede tener un rol pasivo, de mero árbitro (casi sin pito) entre empresas que ganen mucho dinero diciendo que “quieren desarrollar el país”. El desarrollo del país, a mediano y largo plazo, no lo hará el mercado.

10. Si tuviera que elegir un representante en la Convención -sea o no candidato o candidata-, ¿quién sería y por qué?

Felipe Berríos, porque nunca se va a confundir entre las personas y las grandes corporaciones; porque “tiene calle” y conoce el Chile real, y porque su único norte sería procurar un mayor bienestar y una mejor calidad de vida para la gente, para toda la gente.

También puedes leer las opiniones de Felipe Berrios en el Cuestionario Constituyente que respondió, donde se refiere a lo que él espera de la nueva Constitución.