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Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
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La unión hace la fuerza. En un sistema electoral proporcional como el chileno, esa máxima es una regla central. Y mientras la oposición avanza por vías separadas y disgregadas, la derecha saca cálculos para cerrar un acuerdo que aunará en una sola lista conjunta a los tres partidos de Chile Vamos junto al Partido Republicano. Si bien todavía no se sella la alianza, es algo que varios expertos ven como algo inminente. Y aunque hay consenso en que esa unidad aumenta sus posibilidades de obtener escaños en la Convención Constitucional, puede haber factores que hagan que la apuesta no sea tan segura como pareciera.

En la centroizquierda y la izquierda, la opción de una lista electoral única para la elección de convencionales constituyentes ya es prácticamente imposible. Ha habido reuniones, tratativas y gestiones de todo tipo, pero no ha habido acuerdo y todo indica que la dispersión opositora será el sello de ese sector en las elecciones de abril: dos grandes listas conformadas por partidos, además de varias más integradas por movimientos e independientes. Aunque el resultado recién se verá cuando se cuenten los votos, expertos y expertas coinciden en que la falta de unidad, en un sistema electoral proporcional como el que se usa en Chile, no hace más que jugarles en contra, debilitarlos (ver artículo).

Al otro lado de la vereda, en Chile Vamos, la realidad es otra.

Los partidos del oficialismo están a punto de cerrar un acuerdo para postular una lista unitaria de candidatos y candidatas a la Convención Constitucional, lo que -a la inversa de la oposición- aumentaría sus posibilidades de obtener escaños en el órgano que redactará una nueva Constitución. Así, la lista de la derecha incluiría a los tres partidos que desde un inicio han sido parte de la coalición de gobierno: la Unión Demócrata Independiente, Renovación Nacional (RN) y Evolución Política (Evópoli), pero ahora sumarían a un nuevo aliado, el Partido Republicano que preside José Antonio Kast.

“Chile Vamos está haciendo su negociación con la plantilla Excel por delante, más que con otro tipo de consideraciones. Para el oficialismo, lo más importante es lo táctico, o sea, cómo conseguir el objetivo de lograr más del tercio que les permita un mayor control sobre lo que pueda pasar en la Convención Constitucional”, explica Marco Moreno, cientista político y director de la Escuela de Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central.

Eso mismo ha hecho que el cierre de la alianza no sea fácil, pues los discursos de cada actor son conflictivos. Por un lado, están la UDI y el Partido Republicano llamando a una nueva unidad en miras de las elecciones del 11 de abril tras la contundente derrota del Rechazo en el plebiscito de octubre. Al otro, está Evópoli que mantiene la idea de que el partido que encabeza Kast, considerado por muchos de extrema derecha, no pertenece al bloque oficialista y que, al contrario, ha sido oposición al gobierno del Presidente Sebastián Piñera.

“Me imagino que las posturas van a estar más bien lejos de asociarse, que cerca, dado que nuestros proyectos culturales son distintos. Tenemos muchas cosas en común, […] pero tenemos una posición valórica que nos aleja de los Republicanos”, dijo el martes a Pauta el vicepresidente de Evópoli, el diputado Francisco Undurraga, ad-portas de la sesión del consejo general de su partido para definir una posición en el acuerdo.

En el centro del debate está RN, cuyo consejo general se reunirá hoya para tomar una decisión respecto de la coalición. Sin embargo, todas las señales enviadas por el Presidente Piñera, el exministro Mario Desbordes y la mesa central del partido apuntan a que la lista unitaria va. Entre las exigencias que puso la mesa el partido liderado por el senador Rafael Prohens, están que sólo se entreguen 13 cupos para candidatos del Partido Republicano -se planteó en un momento que fueran 16- y que estos deben ser competitivos y moderados.

Kenneth Bunker, cientista político y director del portal Tresquintos.cl, cree que el acuerdo ya está prácticamente cerrado y que “tanto a Chile Vamos como al Partido Republicano les conviene una negociación que funciona para los dos lados. A Chile Vamos le conviene porque se saca una espina, por un lado, de que pueda recibir críticas de los propios y que pueda perder algunos votantes. Y por otro lado, el Partido Republicano obviamente se fortalece yendo en una lista mucho más grande como la de Chile Vamos. Tampoco es como si sus 12 o 13 candidatos a constituyentes tuvieran muchas opciones de salir”.

Jugando el juego del sistema

Con el Sistema D’Hondt, el mecanismo electoral proporcional que rige en Chile desde 2017, no se vota por candidatos o candidatas, sino por listas. Los votos individuales se suman en un pozo que luego se reparte entre sus integrantes. Por eso, favorece a los pactos con votos más concentrados.

En otras palabras, los partidos de ideología conservadora obtendrían más escaños si se presentan en una lista unificada que si se presentaran separados. Así lo explica la profesora de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Católica, Julieta Suárez-Cao: “Un acuerdo así, en la derecha o en la izquierda, sería excelente si genera más apoyo que la suma de las partes, lo que yo no creo que pase en un acuerdo entre Chile Vamos y el Partido Republicano. No creo que atraiga personas que estaban indecisas de votar por cualquiera de las dos listas versus otras independientes”.

El plan del oficialismo podría no funcionar, según indica la académica, porque “depende además de cuánta gente vote en abril. Si se mantiene la desafección electoral de las últimas elecciones, sacando el plebiscito, obviamente, creo que puede ser beneficioso para la derecha. Mientras que si aumenta o se mantiene la participación electoral, cambia el sesgo, como pasó en octubre que votaron más personas jóvenes y de sectores más vulnerados, y esa puede ser otra historia”.

Por otro lado, Bunker estima que “los votos importan poco en comparación con los escaños. Los votantes son sólo útiles para conseguir cupos, entonces ellos podrían tener su base de votantes, pero eso no va a ser útil para que ellos puedan ocupar ese poder dentro de la Convención Constitucional”

Mientras, la oposición ya oficializó que irá a la instancia electoral con dos listas separadas: Unidad Constituyente formada por los partidos de la ex Concertación junto al Partido Progresista (PRO) y Ciudadanos; y Chile Digno, integrado por el Partido Comunista (PC), Acción Humanista y el Frente Amplio (FA).

Finalmente, ambos expertos concuerdan en que es difícil, y casi imposible, identificar si este acuerdo favorecerá o no a los partidos políticos en la elección a la que, no sólo se presentan los partidos políticos de izquierda y derecha, sino que además los independientes que aún se encuentran reuniendo firmas para presentar candidaturas. A la fecha ya hay más de 2.000 inscritos en la plataforma que dispuso el Servel para obtener los patrocinios necesarios.
Por Magdalena Advis
Fecha 07 Ene 2021