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El 15 y 16 de julio se eligieron representantes de cinco listas multitudinarias, 12 listas locales, 10 pueblos originarios y un espacio completamente independiente. Fue la formación inicial de la Convención Constitucional, pero a poco andar –e incluso antes de conformarse formalmente– las alineaciones políticas comenzaron a cambiar. Quienes se presentaron en movimientos solitarios se reordenaron junto a pueblos originarios y la Lista del Pueblo, mientras que otras listas se dividieron y otros que pertenecían a un espacio específico, ahora definen desde la independencia. ¿Cómo se está articulando la Convención? Te lo contamos en el siguiente reportaje. 

31 de mayo de 2021. 15 días después de la elección de convencionales constitucionales, las y los 17 representantes electos de pueblos originarios tomaban contacto y comenzaban a trabajar en pos de la instalación de la Convención Constitucional.

Ocho días después, se congregaba la Vocería de los Pueblos, grupo que aglutina a constituyentes de movimientos sociales locales, algunos integrantes de La Lista del Pueblo y también convencionales indígenas. Faltaba poco menos de un mes para la sesión de instalación de la Convención Constitucional llevada a cabo el 4 de julio (ver nota) y el mapa político de los electos y electas comenzaba a cambiar respecto a cómo se presentaron en las listas de postulación.

La primera muestra oficial ocurrió nada más que el primer día de reunión. Mientras un grupo de constituyentes indígenas y representantes del Frente Amplio respaldaba la candidatura de Elisa Loncón (pueblo mapuche) como presidenta de la Mesa Directiva de la Convención en la sesión de instalación, otro grupo de pueblos originarios abogó por llevar a la instancia representante colla, Isabel Godoy, quien a su vez recibió el apoyo del Partido Comunista.

Ese fue solo el inicio.

En solo cuatro semanas de trabajo, el mapa político de la Convención ha cambiado respecto a su conformación inicial y si bien al mirar desde calle Catedral a los jardines del Congreso Nacional sede Santiago se aprecian risas y almuerzos entre personajes de todos los conglomerados, e incluso abrazos entre personajes como Arturo Zúñiga (Vamos por Chile) y Alejandra Pérez (Lista del Pueblo), las tensiones entre sectores se han hecho sentir y las articulaciones de trabajo se han hecho notar.

¿Cómo se está configurando políticamente la Convención? Te lo contamos a continuación.

La mirada general

Originalmente, la Convención Constitucional se formó con personas de cinco listas multitudinarias (Apruebo Dignidad, Lista del Apruebo, Lista del Pueblo, Vamos por Chile e Independientes No Neutrales), 12 listas locales, 10 pueblos originarios y un espacio completamente independiente.

Tanto por el avance del trabajo de la Convención –a partir de la elección de la mesa, ingreso de propuestas para formación de comisiones, votación de indicaciones sobre propuestas y otros– y la conversación con constituyentes, se ha podido identificar tanto la conformación como la disolución –explícita e implícita– de diferentes grupos políticos. 

Actualmente, hay conformación de nuevas organizaciones o bien, algunos convencionales dejaron los movimientos o listas a las que pertenecieron originalmente para trabajar con otras personas o bien situarse en la independencia.

Todas las listas han sufrido cambios, sea en mayor o menor medida. De la misma forma, en todos los espacios hay constituyentes que dan un paso atrás a su participación y argumentan tener una línea de trabajo transversal a todos, por lo que se catalogan como independientes. Con los cambios de este primer mes, la Convención se forma así:

La formación de la Vocería de los Pueblos

Con seis ejes que tienen como objetivo ser el “principio de una política de dignidad que pone por delante la vida de las mayorías y el deseo popular de transformarlas en lo más profundo” (ver nota), el 8 de junio se presentó formalmente la Vocería de los Pueblos, un grupo de constituyentes “independientes de los partidos tradicionales, del poder económico y eclesiástico”.

En la práctica, la Vocería de los Pueblos (VDP) reúne a los integrantes de La Lista del Pueblo, los constituyentes de pueblos originarios y también los convencionales que postularon de forma independiente representando a movimientos de sus territorios, que hoy se han organizado como Movimientos Sociales Constituyentes (MSC).

“Podemos confluir varias voces independientes, muchas de ellas que provienen de la organización territorial y también los pueblos originarios. Esa variedad me parece bonita, productiva, hemos generado una articulación de trabajo serio y organizado y eso es importante porque estamos redactando un pacto social donde no solamente cuentan las individualidades, sino que también las diversidades”, relata la constituyente Adriana Ampuero, que fue electa como parte del movimiento Insulares e Independientes del distrito 26 y hoy forma parte de los MSC y la VDP.

Quienes también se unieron a la colectividad de los Movimientos Sociales Constituyentes y la Vocería de los Pueblos –habiendo ingresado con cupos independientes de Apruebo Dignidad– son Vanessa Hoppe (Coordinadora Nahuelbuta Biobío Constituyente), Carolina Vilches (Modatima Petorca en el distrito 6) y Manuela Royo (Modatima Wallmapu en el distrito 23).

Hoppe señala que el cupo dentro de la lista fue exclusivamente para aumentar las posibilidades de ser electa, siempre transparentando ante el conglomerado que mantenía su independencia política  –mismo caso que Royo– y la VDP es un espacio más cómodo, pero sí deja claro las diferencias que hay en ella: “la independencia en la Vocería se mantiene. Si se han dado estas votaciones conjuntas no es porque tengamos la visión de bancada, nosotros no lo somos y no queremos actuar como el Congreso. Al interior hemos dado las discusiones, hemos tenido asambleas para tomar decisiones y hemos sido consecuentes con las decisiones colectivas que hemos tomado”.

En tanto desde los pueblos originarios, Isabel Godoy señala que en los trabajos conjuntos muchas veces son las colectividades las que se sienten identificadas con las propuestas que nacen de representantes indígenas, de la misma forma que se levantó su nombre como una posibilidad de presidir la Mesa.

Respecto a la forma en la que se incorporaron a la Vocería de los Pueblos señala que han “actuado con toda naturalidad, transparencia e inocencia, pero también hemos visto que sectores que supuestamente se dicen de izquierda no han tenido ningún asco en votar junto con la derecha”.

De todas formas, mientras hay un grupo de representantes indígenas que ha actuado de forma uniforme con la Vocería, otros como es el caso de Godoy (pueblo Colla), Wilfredo Bacián (pueblo Quechua), Eric Chinga (pueblo Diaguita) y Fernando Tirado (pueblo Chango), también se han articulado con Chile Digno.

La reunión de los tres espacios en la VDP los forma como una de las fuerzas más predominantes de la Convención Constitucional, con 53 representantes.

La separación de la Lista del Apruebo

De llegar a la Convención con 25 representantes, actualmente solo cinco se identifican como parte de la Lista del Apruebo: Fuad Chahín, Eduardo Castillo, Luis Barceló, Felipe Harboe y Bessy Gallardo.

“Dentro de nuestro espacio somos muy diversos, pero es democrático y respetuoso. Siempre decimos que esto no es una tiranía y yo creo que ese respeto es lo que nos ha permitido seguir actuando como bloque, en donde cada uno vota a conciencia obviamente y la fraternidad se mantiene”, comenta Bessy Gallardo, quien además señala que se respetan los espacios políticos de cada uno.

La mayoría de los otros integrantes formaron –antes de la instalación del 4 de julio– el Colectivo Socialista, con el objetivo de establecer sus propias dinámicas y bases de conversación. En ella comprenden 10 militantes, y seis independientes, entre los cuales se encuentra María Trinidad Castillo, quien fue electa en la lista “Independientes por la Región de Coquimbo”.

“Vamos a conversar y nos vamos a articular con todas las fuerzas políticas y sociales transformadoras, y quienes cumplan con esas características son parte de las conversaciones que nosotros llevamos”, señala el constituyente César Valenzuela.

Ambos conglomerados  se han sumado a proyectos presentados por Independientes No Neutrales (INN) –como la propuesta de Comisión de Comunicaciones y Transparencia– y el Colectivo Socialista se ha articulado con el Frente Amplio (FA) para la elección de coordinadores de comisiones.

En tanto Christian Viera –quien fue electo como parte de la Lista del Apruebo con cupo independiente de la Democracia Cristiana– migró a trabajar con el FA: “Tengo cuatro libros con el profesor Jaime Bassa, he sido coautor con la profesora Amaya Alvez y por cierto con Fernando Atria, hemos tenido diálogos permanentes. Mi espacio natural de convivencia cotidiana es aquellos que se identifican con un proyecto transformador y esos están con aquellos que he trabajado estos últimos 15 años”.

¿Quiebre en Apruebo Dignidad?

Otra de las coaliciones que se mostraba más fuerte en su llegada a la Convención fue Apruebo Dignidad, que obtuvo 28 representantes, el segundo mayor grupo detrás de Vamos por Chile.

Sin embargo, el trabajo in situ comenzó a mostrar, no solo las diferencias entre la facción del Frente Amplio (con integrantes de Convergencia Social, Revolución Democrática e independientes con cupo de los partidos) y Chile Digno (constituyentes del Partido Comunista y la Federación Regionalista Verde Social), sino que también la realización de trabajos en paralelo.

Ambos grupos hicieron propuestas separadas para las Normas Básicas de funcionamiento de la Convención, y mientras Chile Digno presentó indicaciones a la creación de casi todas las nuevas comisiones, el Frente Amplio (FA) se mantuvo en el apoyo de otras iniciativas, sin presentar una propia.

“No porque seamos un pacto vamos a estar siempre cuadrados, por decirlo de alguna forma. Hay diferencias políticas, hay roces ideológicos, eso genera una fricción en temas particulares pero también hay una base común de un proyecto político que nosotros decidimos firmar una vez que salimos electos”, argumenta la constituyente del Partido Comunista, Valentina Miranda.

En la misma línea, Fernando Atria, desde el Frente Amplio, señala que hay diferencias pero un pacto común: “En algunas cuestiones hemos tenido posiciones distintas, en otras convergentes, pero no tengo ninguna duda que a medida que avance el proceso presidencial, lo que estoy seguro que es el deseo tanto del FA como de Chile Digno, eso mismo se va a ir reflejando en la Convención Constitucional.

Sin embargo, al igual que en la carrera presidencial, algunos constituyentes manifiestan incertidumbre sobre si efectivamente se logrará trabajar en un piso común. Incluso, el convencional Roberto Celedón del FRVS fue claro: “Hay que reconstituir Apruebo Dignidad”.

Las figuras independientes

El único electo sin lista fue el abogado Rodrigo Logan, quien en su pasado tuvo cercanías con Renovación Nacional pero actualmente dice comulgar con los constituyentes de forma transversal y por ende, se mantiene en la independencia.

De todas formas, señala que “no es una ameba”, y muestra cercanía al grupo de los INN y también Bessy Gallardo, constituyente que aseguró que Logan pasó a ser parte de la Lista del Apruebo, incluso siendo agregado en su grupo de Whatsapp.

Otras personas que han mostrado cercanía con INN, pero mantienen su independencia son Agustín Squella, Patricio Fernández, Jorge Abarca y Mauricio Daza.

“Estoy tratando de conocer de manera lo más honesta posible lo que pasa en los distintos mundos y las distintas individualidades que rondan. Hay muchas que han llegado en lista, pero no necesariamente participando de un proyecto cerrado que también están encontrándose y dialogando”, señala Fernández.

Por otro lado, Mauricio Daza señala que tiene cercanía con el sector de la centro izquierda pero prefiere centrarse en temáticas más que sectores políticos: “Me siento cómodo articulando iniciativas a partir de temas y muchos de ellos son transversales”.

El sector que se mantiene más idéntico a su presentación inicial es Vamos por Chile, que solo tuvo una pérdida: Bernardo de la Maza. Sin embargo, el constituyente nunca se consideró parte del conglomerado: “Sigo siendo independiente de cualquier grupo. Fui elegido como tal y seguiré siéndolo. Creo que hay muchos constituyentes que, de a poco, han expresado ser también independientes de verdad, no sólo de nombre. Ojalá seamos muchos”.

Quien se considera independiente y lo oficializó renunciando a la Lista del Pueblo es la enfermera Loreto Vidal, quien en diversas intervenciones tanto en el pleno como en comisiones ha sido enfática en señalar que no le molesta dar opiniones que ella considera “poco populares”.

“Soy de la lista del pueblo, pero del pueblo de las personas en situación de calle, de los adultos mayores, de los cuidadores de más de 80 años. Ellos también son el pueblo, no solo las personas que se manifiestan en la calle”, argumentó Vidal días antes de sellar su salida del movimiento.

En el caso de Renato Garín, se le consultó si manifestaba cercanía con algún sector, pero señaló que no le interesaba participar del reportaje. Según conversaciones establecidas con constituyentes y debido a su falta de participación en propuestas conjuntas, se le catalogó como independiente.

Revisa a continuación los cambios de listas y movimientos:

¿Se formarán bancadas?

Hasta que el reglamento de la Convención no esté listo –documento que se espera que la comisión encargada presente ante el pleno a mediados de agosto–, no se establecerá que el órgano constituyente se componga de bancadas o comités para establecer una relación más directa con la mesa, como se hace en el Congreso Nacional.

Sin embargo, por el momento hay un rechazo transversal desde sectores independientes, el Frente Amplio y la Vocería de los Pueblos a organizarse de aquella forma. En reiteradas ocasiones, diversos constituyentes señalaron que la Convención Constitucional no es una réplica del Congreso, y por ende, deben funcionar con lógicas distintas.

Asimismo, ante la posibilidad de articular su trabajo en formato de bancadas, una de las posturas fuertes es que no se haga desde los partidos o movimientos, sino que desde temáticas.