Plataforma Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto

Si sólo tienes algunos minutos, lee estas claves:

– El pasado viernes 7 de octubre, tras la aprobación del reglamento interno por parte de la Convención Constitucional, Fernando Atria comentó a través de Twitter que “al Congreso en 1990 le tomó 4 meses aprobar su reglamento provisorio, y 4 años el definitivo”.

– Lo dicho por el convencional independiente es EXAGERADO.

– La ley 18.918 señala que “los reglamentos de la Cámara vigentes en 1973 continuarán en vigor con las modificaciones que las respectivas Cámaras pudieren acordar, sin perjuicio de lo dispuesto en la Constitución y en esta ley”.

– Según la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó su nuevo Reglamento en el año 1990, y en 1994 lo oficializó. Pese a ello, no hay registro de que el primero haya sido provisorio ni de que este haya sufrido modificaciones en los primeros cuatro meses desde su aprobación.

– Por su parte, el Reglamento del Senado sí fue modificado en los primeros cuatro meses de haber sido aprobado en el año 1990, pero también recibió modificaciones en los años 1992 y 1993.

Luego de tres meses de largas jornadas y fuertes debates, la Convención Constitucional aprobó este viernes 7 de octubre su reglamento interno para comenzar a poner en marcha la redacción de la nueva Carta Magna. Tras este hecho histórico, varias figuras públicas celebraron a través de sus redes sociales, entre ellos el convencional constituyente Fernando Atria, representante del distrito 10, quien señaló a través de Twitter que “al Congreso en 1990 le tomó 4 meses aprobar su reglamento provisorio, y 4 años el definitivo”.

La frase dicha por el independiente con cupo de Revolución Democrática es EXAGERADA. Según la  Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, tanto la Cámara de Diputados como el Senado aprobaron sus nuevos Reglamentos el año 1990, pero tras este hecho, ambos sufrieron modificaciones en diversos años y meses. Además, según los registros obtenidos, hubo reformas en ambas cámaras que coinciden, a grandes rasgos, con los tiempos planteados por Atria. Sin embargo, no existe ningún antecedente que permita calificar a esos reglamentos como “transitorios” o “definitivos”.

El Artículo 2° de la ley 18.918, también conocida como la ley “Orgánica Constitucional del Congreso Nacional”, señala que “los reglamentos de la Cámara vigentes en 1973 continuarán en vigor con las modificaciones que las respectivas Cámaras pudieren acordar, sin perjuicio de lo dispuesto en la Constitución y en esta ley”. Es decir, tras el 11 de marzo de 1990, día en que Patricio Aylwin asumió la presidencia, tanto la Cámara de Diputados como el Senado se rigieron bajo las normas creadas en dictadura.

Contexto Factual revisó las actas de las sesiones correspondientes y descubrió que pocos días después, en la Sesión 3ª del martes 27 de marzo de 1990, el Senado inició un proyecto para modificar su Reglamento. Cuatro meses más tarde, el martes 17 de julio en la Sesión 17ª, se aprobó en general el proyecto. Años más tarde, en 1992 y 1993 se volvieron a presentar y aprobar diversas modificaciones. La Biblioteca del Congreso Nacional (BCN) a pesar de no tener información del año 1994 respecto al conjunto de normas, sí tiene del día 20 de abril de 1993, en donde señala sus nuevos cambios.

Además, en la Sesión 1ª, el martes 31 de mayo de 1994, Gabriel Valdés, quien fue presidente del Senado durante ese periodo de tiempo comentó: “Hago presente que el Reglamento ya fue reformado por la Sala hace dos años y que los tiempos se redujeron a la mitad. Que no se diga, entonces —como he leído en alguna parte—, que el Senado se rige por disposiciones del siglo pasado. Estamos viviendo en este siglo, felizmente, y el Reglamento en vigor, repito, sólo tiene dos años. Sin embargo, hemos visto la necesidad de regular aún más el tiempo con el fin de acelerar el despacho de los proyectos”.

Respecto a la Cámara de Diputados, ésta aprobó su nuevo Reglamento en la Sesión 10ª, del martes 26 de junio de 1990. “Los Reglamentos de las Cámaras emanan de la independencia y autonomía propias de cuerpos colegiados y su finalidad es ordenar el ejercicio de las funciones legislativas y fiscalizadoras (…) Estos estatutos se fraguan para que vivan y lleguen a ser viejos, porque, según advertía un constitucionalista, son como un escudo, que es tanto o más estimado por su portador cuantos más arañazos y abolladuras de pasadas luchas muestra”, señaló el diputado Pedro Guzmán durante el debate.

Cuatro años más tarde, el 16 de mayo de 1994, se promulgó el Reglamento oficial de la Cámara de Diputados.

Por Rocío Romero
Fecha 13 Oct 2021
Palabras clave