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Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral

Estrenamos Frente a Frente Constituyente en Contexto Factual, nuestro debate semanal entre dos candidatos o candidatas al mismo distrito, sobre los temas que a ti te interesan. ¿Qué hacemos con el sistema de pensiones? ¿Cómo representarán a un distrito con tanta diversidad socioeconómica? Nosotras informamos, ustedes opinan. Aquí las respuestas de Fernando Atria (Apruebo Dignidad) y Gonzalo Blumel (Vamos por Chile), ambos candidatos por el Distrito 10.

Ninguno de los dos es un extraño de la esfera pública ¿que más tienen en común? en el Distrito 10, en el que ambos son candidatos a la Convención Constitucional, son los aspirantes con mayor cantidad de aportes personales, es decir, los candidatos más populares según los aportes recibidos, independiente de los montos.

Fernando Atria, abogado Constitucionalista de la Universidad de Chile y fundador del movimiento Fuerza Común, hoy parte del Frente Amplio. Nunca ha tenido un cargo público, pero es conocido como uno de los impulsores de la nueva Constitución. Gonzalo Blumel, ingeniero civil, ex ministro de Interior de Sebastián Piñera en el que su gestión recibió duras críticas, y miembro de Evópoli, partido al que representa dentro de su pacto. Hoy cambia de rumbo y se siente responsable del proceso que está viviendo el país.

  1. ¿Por qué decidió ser candidato a la Convención Constitucional? ¿Hay alguna frase que haya ocupado durante su campaña que quisiera reflejar en la Carta Magna y cómo lo haría?

Fernando Atria: Una candidatura se justifica si contribuye a la realización de un proyecto político siempre mayor que uno. Creo que en la última década o más he contribuido a la creación de conciencia acerca de la necesidad de un cambio constitucional y que puedo contribuir a defender una visión de la Constitución que Chile necesita: una que constituya una política orientada a habilitar al pueblo, no a incapacitarlo, como la Constitución tramposa. En ese sentido, la nueva Constitución es acerca de “el poder para el pueblo”.

Gonzalo Blumel: La decisión fue fundamentalmente por responsabilidad. Fui parte de quienes impulsaron el acuerdo del 15N y, por lo mismo, me pareció que era un deber intentar contribuir para que este proceso resultara bien. Respecto a una frase específica, la que más reitero son los principios que considero esenciales: la igual dignidad, la igual ciudadanía y la diversidad. Igualmente, también reitero los temas que creo centrales: nuevo Estado, mejor democracia, sustentabilidad y derechos/deberes fundamentales.

  1. La pandemia más que nunca, ha dejado en evidencia los problemas que tiene nuestro sistema de salud. ¿Cúal es su propuesta para mejorar el acceso y también la calidad de la salud en el país?

F.A: Los derechos sociales son esferas de igualdad en una sociedad desigual. Aseguran que la desigualdad creada por el mercado no definirá toda la vida: no determinará la educación o la protección de la salud de cada uno, no hará de la vejez un momento de pobreza y dependencia. La nueva Constitución debe asegurar la salud como una de esas esferas, mediante un sistema universal financiado por todos y que opere sobre la base de la necesidad, no de la capacidad de pago como el mercado.

G.B: Creo que la pandemia ha evidenciado más fortalezas que debilidades del sistema de salud. Ha funcionado bien en integrar una red única de camas, testeos y vacunas, pero eso no quita que haya reformas pendientes. La Constitución debe consagrar el derecho de acceso a la salud, incorporando garantías de calidad y oportunidad. También debe incorporar un principio de solidaridad que permita avanzar hacia un seguro de salud universal, compatibilizándolo con otros objetivos socialmente valiosos, como la participación de la sociedad civil y la libertad de elección.

  1. Respecto al sistema de pensiones ¿Cuál es el modelo que usted pretende defender en la Convención Constitucional?

F.A: En un país como Chile, con bajas remuneraciones, períodos habituales de cesantía y baja inserción laboral de la mujer, un sistema de pensiones no puede descansar en el ahorro individual. Es notoriamente injusto castigar a los trabajadores con pobreza y dependencia por sus bajas remuneraciones o por lagunas previsionales causadas por una cesantía que no podían evitar. Por eso es fundamental que la nueva Constitución asegure un sistema solidario de genuina seguridad social, que comparta el riesgo entre todos y asegure pensiones dignas.

G.B: La Nueva Constitución debe incorporar el derecho a la previsión digna, en base a principios de solidaridad, responsabilidad y sostenibilidad. Junto a lo anterior, la definición específica del modelo debiese resolverse por ley, para no petrificar un sistema que sin duda alguna seguirá requiriendo cambios con el paso del tiempo (además, es propio del ámbito legislativo resolver este debate). También debiese darse un plazo al legislador para reformar el actual sistema previsional sobre la base de los principios que se definan.

  1. La educación ha sido un eje fundamental en los últimos diez años y la preocupación de personas hacia la calidad y acceso a ella ha generado numerosas movilizaciones sociales. ¿Está de acuerdo con aquellas demandas y cómo respondería desde la Convención Constitucional a ellas?

F.A: La educación es la esfera en donde una organización de mercado es más flagrantemente injusta, por la sencilla razón de que nadie puede reclamar crédito por nacer donde nació. Por eso el sistema educacional debe estar orientado a abrir a todos iguales oportunidades de desarrollo de la personalidad. Esto significa recuperar la educación pública y sujetar a la provisión privada a condiciones que aseguren que ella no es tratada como una mercancía, sino como un derecho de todos.

G.B: La educación debiese ser una de las principales garantías constitucionales. La Constitución debiese definir un derecho de acceso, desde el nivel parvulario al superior, así como exigencias de estándares de calidad e igualdad de oportunidades, sobre la base de un sistema público de excelencia que resguarde la libertad de enseñanza, lo que está consagrado constitucionalmente desde 1874. Sin perjuicio de ello, me parece que el financiamiento y las características particulares también deben ser materia de ley.

  1. El distrito 10 tiene la particularidad de tener comunas con diferencias socioeconómicas importantes ¿Cómo se representa a todas estas comunas que tienen distintas necesidades?

F.A: Los convencionales constituyentes aunque son elegidos por distritos específicos, no cumplen la función de representar a esos distrito, sino a defender en la Convención Constitucional la visión constituyente con la que hicieron campaña y que representa entonces el mandato recibido. La diversidad del Distrito 10 es relevante porque reproduce las diferencias que existen en Chile; enfrentarlas es una de las cuestiones principales que debe hacer la nueva Constitución.

G.B: Efectivamente, el distrito 10 es espejo de las inequidades que persisten en Chile, siendo esa una de las razones para postularme por este distrito, en donde conviven barrios acomodados con otros muy postergados. Ello ratifica la importancia de establecer en la Constitución 1) la “igual dignidad” de las personas como principio rector, 2) garantías sociales en Educación, Salud, Previsión, Trabajo y Ciudad y Vivienda, y 3) una reforma estructural al Estado, que asegure la eficacia y eficiencia en estas garantías. Ello permitirá establecer un piso de dignidad para que las personas desarrollen libremente sus proyectos de vida.

  1. De acuerdo a su trabajo territorial y lo que ha conversado con las personas ¿Qué cree usted que es lo más importante para ellas que esté en la nueva Constitución?

F.A: Lo que más claramente se puede apreciar en la campaña al conversar con las personas es su rechazo y suspicacia de todo lo que se identifica con la política institucional. Es el legado de 30 años de vida bajo la Constitución tramposa. Lo primero de la nueva Constitución es que cree una política institucional que esté a la altura de la promesa democrática, que sea vista como la manera en que los y las ciudadanas pueden actuar para decidir como vivir. El poder para el pueblo.

G.B: Contrario a lo que habría esperado, la gente sabe que la Constitución no solucionará los problemas de la noche a la mañana. Aún así, en los volanteos, puerta a puerta, ferias, etc., lo que más se repite es seguridad, salud, sueldos/empleo y barrios. Y como tema más de fondo, mejorar la calidad de la política, ya que hay una frustración gigante con el funcionamiento de la democracia. Es por ello que uno de los temas centrales a revisar será el sistema político, donde tendremos que revisar pragmáticamente el régimen de gobierno junto al sistema electoral.

  1. ¿Cuál cree usted que son sus fortalezas y debilidades en la generación de acuerdos que serán necesarios en la Convención Constitucional?

F.A: Antes de los acuerdos el pueblo, en elecciones, decidirá la composición de la Convención. Si la voluntad popular es suficientemente clara, no será necesario lograr acuerdos; si no lo es, habrá que hacerlo. Llegar a acuerdos cuando no es necesario no es mostrar disposición democrática, sino defraudar un mandato popular. Habiendo dicho eso, creo que he mostrado mi capacidad de dialogar y encontrar posiciones comunes entre quienes comienzan en condiciones de desacuerdo. Así lo hice junto a mis coautores en la redacción del libro El Otro Modelo, en que a través de la conversación y la discusión llegamos a una visión común donde al principio no la había.

G.B: Siempre es difícil hablar de uno mismo. Quizás entre las fortalezas se encuentre el pertenecer a Evópoli, que es un partido de centroderecha liberal, que tiene una mirada abierta de la sociedad, con una generación más joven que genera más confianza para el diálogo y los acuerdos. Asimismo, también creo que el haber sido ministro otorga una ventaja en cuanto a la elaboración de acuerdos, ya que me tocó participar en muchos de ellos, siendo el más relevante y difícil el del 15 de noviembre. ¿Debilidades? Quizás el haber sido ministro también será para algunos motivo de críticas o desconfianzas.

  1. ¿Usted cree que Chile necesita un cambio de modelo? y de ser así, ¿Cuál sería?

F.A: Por cierto, creo que el modelo neoliberal, de mercantilización de la vida y desempoderamiento ciudadano, es lo que fue rechazado categóricamente con la irrupción popular del 18 de octubre y los días siguientes. Entonces el pueblo salió a la calle para decir NO al abuso, NO más AFP, NO más “clase política”, NO a la Constitución tramposa, NO al modelo neoliberal. Chile le mostró al mundo la ruta de entrada al neoliberalismo, y ahora nos corresponderá mostrarle al mundo la ruta de salida. El primer paso en la nueva Constitución.

G.B: Yo creo en el reformismo en base a la evidencia como forma de evolución democrática, tal como lo plantea Popper. Las refundaciones suelen terminar mal, no se hacen cargo de los aprendizajes de la historia y, por lo general, caminan en el margen de las reglas democráticas. Por lo mismo, creo que junto con lo constitucional, Chile necesita reformas profundas, al menos en la previsión, la salud, la seguridad pública, el manejo de las ciudades y el funcionamiento del Estado. También creo necesario reformular la política social, hoy demasiado fragmentada y poco eficaz para superar las vulnerabilidades.

 

NOTA METODOLÓGICA:

El criterio que como Contexto Factual estamos usando para elegir a las personas que debaten en este Frente a Frente Constituyente corresponde a quienes estén liderando la cantidad de aportes personales en sus candidaturas, es decir, las y los aspirantes que son más “populares” independiente de la cantidad de dinero total de sus donaciones personales. Como así también nos comprometemos a entrevistar a distintas listas independientes y pueblos originarios dentro de este proyecto.

También comentarles que tenemos un criterio de paridad, el cual será aplicado semana a semana editorialmente y también en el caso que mujeres se encuentren en los primeros lugares respecto a las donaciones a sus campañas, sin duda serán priorizadas, así también las disidencias sexuales.