Plataforma Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto

Esta semana invitamos a conversar a dos de los candidatos que aspiran representar en la Convención Constitucional, a La Florida, Puente Alto, Pirque, San José de Maipo y La Pintana. Ambos, son los dos candidatos con más aportes personales, independiente del monto, en el Distrito 12. Son Benito Baranda, psicólogo y activista social principalmente conocido por su labor en el Hogar de Cristo y hoy por estar a la cabeza de América Solidaria. Y Macarena Venegas, abogada especializada en Derecho de Familia e Infancia y ex conductora de televisión. Aquí sus ideas para la nueva Constitución.

Ambos son rostros reconocibles en los medios de comunicación, él muchas veces como la cara del Hogar de Cristo y ella, como abogada y conductora en Veredicto. Hoy ambos optaron por ir de candidatos independientes a la Convención por razones y listas distintas, Benito Baranda va por la Lista . Así ven el nuevo Chile Benito y Macarena.

  1. ¿Por qué decidió ser candidato(a) a la Convención Constitucional? ¿Hay alguna frase que haya ocupado durante su campaña que quisiera reflejar en la Carta Magna y cómo lo haría?

Benito Baranda: Decidí ser candidato ya que desde mi trayectoria vital he sido testigo de que cuando se respeta el valor de cada ser humano, es decir, se reconoce su dignidad, logramos desarrollarnos con plenitud y convivir de manera armónica. Contrariamente, cuando esa dignidad es violentada, la deshumanización se abre camino. Esa dignidad debe ser reconocida durante todo el arco de vida de las personas, y eso debe estar reflejado en cada disposición de la Nueva Constitución.

Macarena Venegas: Como abogada y comunicadora me he dedicado a la promoción de los derechos de la mujer y a asesorar legalmente a los más vulnerables de nuestra sociedad. Tengo la convicción de que se requieren profundas transformaciones en nuestro país para tener una sociedad más justa, solidaria, equitativa e inclusiva. Necesitamos una Nueva Constitución con perspectiva de género, que garantice los derechos sociales, incluida la vivienda, promueva el emprendimiento y proteja el medio ambiente y los animales.

  1. La pandemia más que nunca, ha dejado en evidencia los problemas que tiene nuestro sistema de salud. ¿Cúal es su propuesta para mejorar el acceso y también la calidad de la salud en el país?

B.B: Ya no es sostenible que tengamos una salud A, para aquellos que tengamos más medios y una salud Z para aquellos que no tienen dinero. Propongo que una Nueva Constitución debe garantizar el derecho a la salud digna y a la rehabilitación y sentar las bases de un plan universal de salud, sin discriminación. Esto, de la mano con consagrar un nuevo Estado, un Estado Social y Democrático de Derecho cuyo objetivo sea garantizar el ejercicio de este y otros derechos sociales.

M.V: Nuestro sistema de salud ha sabido dar respuesta con un gran esfuerzo a los excepcionales requerimientos de la pandemia, en cuanto a los testeos, la atención médica y la aplicación de las vacunas. Sin embargo, la salud como un derecho social fundamental debe ser perfeccionado en nuestra Constitución para que el Estado garantice su calidad, especialidad y oportunidad. En ese sentido, debería incorporarse un seguro de salud universal que permita un sistema solidario, el cual no obste a la participación de la sociedad civil en su provisión.

  1. Respecto al sistema de pensiones ¿Cuál es el modelo que usted pretende defender en la Convención Constitucional?

B.B: Debemos abandonar un modelo individualista en materia de pensiones y consagrar constitucionalmente el principio de solidaridad, ya que para garantizar el derecho a una vejez digna, un derecho especial de las personas mayores, es la comunidad toda, según las posibilidades y capacidades de cada uno, que debemos colaborar para que todas las personas tengan una pensión digna y suficiente.

M.V: Es evidente que el actual sistema de pensiones basado en el ahorro individual no dió resultados. Los trabajadores informales, las lagunas laborales, las bajas remuneraciones, los trabajadores independientes y la baja tasa de empleabilidad de las mujeres dan muestra de ello. Por eso, la Nueva Constitución debe contemplar un sistema de seguridad social que otorgue el derecho a recibir pensiones dignas basadas en un sistema solidario, responsable y sostenible en el tiempo.

  1. La educación ha sido un eje fundamental en los últimos diez años y la preocupación de personas hacia la calidad y acceso a ella ha generado numerosas movilizaciones sociales. ¿Está de acuerdo con aquellas demandas y cómo respondería desde la Convención Constitucional a ellas?

B.B: Sin duda. Le debemos a las y los estudiantes haber levantado la bandera de la educación pública, gratuita, de calidad y no segregada. La Convención puede acoger esta demanda, garantizando el derecho a la educación, como bien público, y sentando las bases de un modelo educacional que sirva a este y no a la libertad de empresa; que de un rol preferente del Estado y que el particular pueda colaborar, pero en condiciones de gratuidad, sin exclusión y calidad frente a cada persona y familia.

M.V: La educación es un derecho social fundamental que determina la vida de una persona. Si bien en la actual Constitución la educación parvularia, básica y media son obligatorias y el Estado debe financiar un sistema gratuito para asegurar el acceso, la Nueva Constitución debería incorporar un sistema educacional que promueva la igualdad de oportunidades para todos y todas, para lo cual se debe introducir un estándar de calidad en la educación sin distinción entre lo público y lo privado, que permita el pleno desarrollo de la persona y ampare la libertad de enseñanza.

  1. El distrito 12 tiene comunas bastante periféricas lo que debe generar problemas en las vecinas y vecinos ¿Cómo se representa a todas estas comunas que tienen distintas necesidades?

B.B: Si bien cada comuna tiene realidades dispares entre sí, hay ciertos problemas comunes que me ha tocado vivenciar que son transversales a la zona sur de Santiago. Uno de ellos, es el abandono del Estado en materia de vivienda y planificación de la ciudad; ¡dejamos que el mercado ordenara nuestras ciudades! Creo representar a muchos vecinos y vecinas al querer consagrar el derecho a una vivienda digna y que establezca el deber del Estado de dirigir una política urbana con criterios de integración y sustentabilidad.

M.V: Sin duda que existen dos Chile, hay comunas olvidadas como la Pintana y hay barrios olvidados en Puente Alto y La Florida. Esta realidad representa las inequidades de nuestro país. Es por ello, que la Nueva Constitución es una gran oportunidad para reconstruirnos bajo un nuevo consenso de equidad e inclusión social. Pienso que la mejor forma de representación es escuchar a los vecinos y vecinas, como lo he venido haciendo durante mi campaña, porque mis ideas para la Nueva Constitución se enriquecen con el diálogo ciudadano y transversal, el cual coincide en otorgar una mayor dignidad a las personas.

  1. De acuerdo a su trabajo territorial y lo que ha conversado con las personas ¿Qué cree usted que es lo más importante para ellas que esté en la nueva Constitución?

B.B: Ser tratados con dignidad. Este concepto profundísimo se repite y admite una serie de materializaciones y consecuencias: dignidad de las personas con discapacidad es asegurar la accesibilidad universal; dignidad de niñas niños y adolescentes es reconocerles el ejercicio autónomo y progresivo de sus derechos; dignidad cada mujer, es reconocer su derecho a una vida libre de violencia; dignidad los pueblos originarios, es reconocernos como un estado plurinacional; dignidad de las personas LGTBIQ+ es proteger la diversidad de las familias.

M.V: El trabajo territorial me ha permitido rescatar la inquietudes que existen en temas tan relevantes como la salud, la seguridad, la vivienda, las pensiones y el trabajo. También he podido comprobar, de parte de las mujeres, las inequidades laborales que persisten y los problemas sobre violencia de género. El tema de la política y de los políticos es también un tema muy frustrante, por lo que se debe legitimar la democracia con mayor participación ciudadana, transparencia y rendición de cuenta de quienes detentan el poder.

  1. ¿Cuál cree usted que son sus fortalezas y debilidades en la generación de acuerdos que serán necesarios en la Convención Constitucional?

B.B: Llego con la fortaleza de haber trabajado en numerosas organizaciones sociales que me han acercado al Chile excluido y a personas a quienes se les han vulnerado sus derechos.  Esa cercanía, también me hace ser consciente de mi debilidad, pues si bien conozco muchas de las adversidades que sufre la gente, no las comprendo profundamente. Por eso, para generar estos acuerdos legítimos la participación ciudadana durante todo el proceso es esencial.

M.V: Creo que, justamente, no venir de la política es una fortaleza. Es mi primera postulación a un cargo de elección popular y nunca he militado en un partido político. No me siento representada ni por la derecha ni por la izquierda, creo en las personas y en las buenas ideas. Acepté ir en un cupo Evópoli porque es un partido liberal, que no está en los extremos ni es excluyente con ninguna persona o proyecto de vida. Creo que se deben potenciar virtudes que considero muy relevantes para el proceso constituyente como son el diálogo y la reflexión para conseguir acuerdos. Mi debilidad es la inexperiencia política.

  1. ¿Usted cree que Chile necesita un cambio de modelo? y de ser así, ¿Cuál sería?

B.B: Si, la ciudadanía lo ha dicho claramente al votar Apruebo. La Nueva Constitución nos puede permitir establecer las reglas y bases del nuevo modelo político y económico. Debemos superar un Estado subsidiario neoliberal y transitar hacia uno solidario que nos acompañe. Además, este modelo debe complementar la democracia representativa con mecanismos de democracia directa y participativa; y establecer bases de un desarrollo económico sustentable ambientalmente y respetuoso de los derechos humanos de todas y todos.

M.V: Sin duda que nuestro país necesita un cambio y una reforma progresiva que permita una mayor equidad. En este sentido, tiene que existir una evolución a un rol del Estado más preponderante en materia de derechos sociales como la salud, la educación, la previsión, la vivienda y la seguridad pública. Para lograr esto, será necesario modernizar el Estado para que exista el derecho a una buena administración que garantice a los ciudadanos y ciudadanas la provisión de servicios públicos de calidad y en tiempo oportuno.

Por Daniela Yáñez
Fecha 12 Abr 2021