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Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
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Ya estamos en la recta final para las próximas elecciones y seguimos con un nuevo Frente a Frente para conocer las ideas de quienes quieren representarnos en la nueva Carta Magna. Hoy es la oportunidad de Luis Mayol (RN – Lista Vamos por Chile) y Manuela Royo (IND – Apruebo Dignidad), ambos abogados pero con trayectorias muy distintas, tienen los dos primeros lugares en aportes personales en el Distrito que agrupa a las comunas de Carahue, Cholchol, Cunco, Curarrehue, Freire, Gorbea, Loncoche, Nueva Imperial, Padre Las Casas, Pitrufquén, Pucón, Saavedra, Temuco, Teodoro Schmidt, Toltén y Villarrica. Conoce acá sus ideas.

Luis Mayol es abogado, empresario y dirigente gremial. Es conocido por haber sido presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) en el primer gobierno de Sebastián Piñera y hasta finales del año pasado, fue Intendente de la Región de la Araucanía. Manuela Royo por su parte, también es abogada, Magíster en Derecho Penal, activista, parte de Modatima (que lucha por la recuperación del agua en el país) y también ha sido defensora de comuneros mapuche, que la ha llevado a participar en distintos debates públicos.

Ambos lideran aportes personales en uno de los distritos con más diversidad étnica de Chile y además, que enfrenta múltiples desafíos en relación con el pueblo mapuche, problemáticas vinculadas a las violaciones a los derechos humanos y cómo acabar con la violencia en la zona. Es justamente en esta problemática en la que Luis Mayol (RN- Lista Vamos por Chile) y Manuela Royo (IND- Lista Apruebo Dignidad) han estado en veredas distintas, uno desde la institucionalidad y Royo desde el movimiento social, por lo que sin duda tienen visiones muy distintas sobre cómo representar a su región en la nueva Carta Magna.

  1. ¿Por qué decidió ser candidato a la Convención Constitucional? ¿Hay alguna frase que haya ocupado durante su campaña que quisiera reflejar en la Carta Magna y cómo lo haría?

Luis Mayol: Decidí ser candidato porque traigo de crianza un fuerte espíritu republicano, inculcado por mis padres y mi familia, y que he intentado mantener a lo largo de mi vida aportando desde lo privado, el ámbito gremial y el servicio público. Hoy cuando se produce un evento único en la historia de nuestro país, donde Chile tendrá la responsabilidad de redactar su nueva Constitución, como abogado y ciudadano no podía restarse. Para mí, una Constitución que establezca derechos básicos para todos los ciudadanos es clave, pero también incluyendo consigo responsabilidades, lo que debe incluirse también para lograr un desarrollo armónico en el tiempo.

Manuela Royo: Desde hace años que me organizo y trabajo por la defensa de la justicia social, de la naturaleza y de los derechos humanos. Soy parte de la gente común, que sabe lo difícil que es ser mujer, trabajadora, madre y estudiante en el Chile de hoy, pero sobre todo soy parte de quienes creen que podemos cambiar las cosas, y que, con gente nueva, podemos cambiar Chile. Quiero ser parte de quienes escribirán la nueva Constitución porque no vengo sola, vengo con cientos y miles de personas que quieren poner fin a la injusticia, a la violencia y a la desigualdad.

  1. La pandemia más que nunca, ha dejado en evidencia los problemas que tiene nuestro sistema de salud. ¿Cúal es su propuesta para mejorar el acceso y también la calidad de la salud en el país?

L.M: Es innegable que existe mucho por avanzar en nuestro país respecto al acceso a la salud. Pero también es importante reconocer que en Chile nadie ha quedado sin atención producto de la pandemia. Un gran ejemplo de esto es el exitoso proceso de vacunación que hemos podido llevar adelante como país, y que nos pone a la cabeza de las principales naciones a nivel mundial. Este es un contexto absolutamente extraordinario, y hoy nuestro sistema está al límite de su capacidad. Creo firmemente que la salud debe ser un derecho que el Estado asegure a quienes no puedan pagar por su propios medios. Pero también creo en la libertad de quienes puedan acceder a un sistema privado de que lo hagan. No son excluyentes. Sin embargo, las prestaciones del sistema público deben ser niveladas hacia arriba y no en el sentido contrario, y la calidad en la atención e infraestructura debe considerarse en el texto constituyente.

M.R: Desde hace años el sistema de salud no ha dado abasto, hay uno para ricos y otro para pobres y lo que ha hecho la pandemia es visibilizar de forma cruda esa realidad. Es vital cambiar este sistema donde cada uno se rasca con sus propias uñas, por otro solidario, donde lo comunitario sea fundamental. En los barrios la gente se ha organizado y, desde mi perspectiva, es vital dar espacio, financiamiento y acompañamiento a esas iniciativas, porque se involucran distintas miradas y culturas. Nuestra salud tiene que estar en equilibrio con la naturaleza y, por supuesto, es necesario asegurar la salud sexual y reproductiva de las mujeres.

  1. Respecto al sistema de pensiones ¿Cuál es el modelo que usted pretende defender en la Convención Constitucional?

L.M: Creo firmemente en la libertad de los individuos como un pilar fundamental, así como también creo en un Estado que pueda dar soluciones a quienes no tienen la opción por sí mismos. Es por esto que creo que la mejor opción hoy es la de un sistema mixto, que contemple una capitalización individual administrada por una institución privada o pública, según la opción libre de cada persona, y que contemple un componente subsidiario del Estado para mejorar las pensiones de los ciudadanos al terminar su etapa laboral activa. Para aquellos que no hayan podido acceder al ahorro previsional por distintos motivos, se debe establecer una renta básica solidaria que correrá por cuenta del Estado. Lo único que tengo claro es que el sistema de reparto ha sido un fracaso a nivel mundial, y Chile no es la excepción.

M.R: No quiero ver nunca más a las personas mayores desesperadas, no quiero verlas nunca más trabajando hasta los 80 años si no lo quieren. Quiero verlas disfrutando de la retribución que hace la sociedad a su historia y trabajo. Debemos priorizar el bienestar de las personas antes de los negocios de los super ricos. Propongo crear una nueva institución responsable de la seguridad y previsión social, bajo el modelo de reparto y solidario, con financiamiento tripartito de los trabajadores, las empresas y el Estado. Para lograr un modelo de dignidad y justicia social debemos poner fin a las AFP.

  1. La educación ha sido un eje fundamental en los últimos diez años y la preocupación de personas hacia la calidad y acceso a ella ha generado numerosas movilizaciones sociales. ¿Está de acuerdo con aquellas demandas y cómo respondería desde la Convención Constitucional a ellas?

L.M: La educación es un factor clave para emparejar la cancha. Es la puerta que lleva a un país con mayor desarrollo para todos, y en este sentido, uno no puede estar en contra de querer una educación de calidad y gratuita para quien la necesite. Sin embargo, creo que se ha puesto mucho acento en la educación superior, dejando de lado las etapas de formación inicial, que finalmente son la base sobre la cual se debe comenzar. No podemos desconocer que en las últimas décadas la educación ha mejorado sustancialmente en términos de acceso, infraestructura y programas. A lo que debemos apuntar hoy es a la calidad y a las oportunidades de acceder a ella, tanto en las etapas iniciales como en las instancias de formación superior. También tengo claro que son los padres los que deben tener el derecho preferente sobre la educación y formación de sus hijos, y no el Estado. Asimismo, soy partidario de que exista gratuidad para quien la necesite y la merezca, pero también libertad para elegir si esta debe ser en una institución estatal o privada.

M.R: La disputa en el ámbito de la educación será central, porque es mediante la educación que reproduce este modelo y sus valores. Por esto, es necesario garantizar el derecho a una educación laica, no sexista, de no violencia, de igualdad y no discriminación y de respeto a las diversidades.Debemos avanzar hacia un modelo educativo alternativo al de mercado, reconocer los saberes ancestrales, con objeto de descentralizar la educación pública y hacerla pertinente a las necesidades de desarrollo de las diferentes comunidades, pueblos y diversidades que componen nuestra sociedad.

  1. El distrito 23 tiene un gran número de comunas rurales, donde existen problemáticas respecto al agua y también con el pueblo mapuche ¿Cómo se representa a todas estas comunas? ¿Qué desafíos han enfrentado en un distrito respecto a estas problemáticas y cómo responde a ellas?

L.M: Estos dos temas sin duda que no son los únicos que aquejan a las comunas rurales, sino a todos quienes viven en estos territorios, mapuches o no. El estado tiene que considerar el uso prioritario del agua para consumo humano, y poder implementarlo con inversión pública en los programas de agua potable rural. También debe considerar la obligación del Estado de entregar conectividad, tanto vial, eléctrica como de telecomunicaciones. Y respecto al pueblo mapuche, como lo he dicho siempre, debemos plasmar en nuestra Carta Magna el reconocimiento constitucional de nuestros pueblos originarios, porque Chile lo conformamos todos, además de cupos reservados en el parlamento para nivelar la cancha por un período determinado de tiempo.

M.R: Chile es el único país en que el agua es un bien privado. Quién tiene más dinero puede comprar más agua y así las forestales consumen litros y litros de agua que debieran estar destinados a las comunidades, para los animales y la naturaleza. En la Araucanía llueve todo el invierno, pero en verano la gente recibe el agua de camiones aljibe. Para cambiar esta situación, es preciso que en la Constitución se considere el agua como un derecho humano, un bien común de uso público, protegiendo la relación espiritual que tienen las comunidades mapuche con el agua y sus ecosistemas, como ríos y humedales.

  1. De acuerdo a su trabajo territorial y lo que ha conversado con las personas ¿Qué cree usted que es lo más importante para ellas que esté en la nueva Constitución?

L.M: En La Araucanía sin duda es el respeto por los valores e instituciones permanentes de nuestra nación, incluyendo en esto a Bomberos, Carabineros, PDI, personal de salud, fuerzas armadas, profesores, adultos mayores, la familia, etc. Pero también, y no menos relevante, la obligación del Estado de asegurar la plena vigencia del estado de derecho, para que la ciudadanía pueda vivir en paz, para que las familias puedan desarrollarse plenamente en un ambiente seguro.

M.R: La gente quiere justicia social y dejar de vivir en la precariedad en que este mal gobierno ha mantenido al país. Las personas necesitan de un sistema de seguridad social digno, de una educación y salud de calidad. Las comunidades necesitan tierra y agua y proteger la naturaleza. Las mujeres queremos igualdad y que se respeten nuestros derechos, y poder tener un lugar digno donde vivir. Todos y todas queremos proteger la niñez, a las personas mayores, y siento que la gente confía en que las personas conscientes e independientes podemos luchar por ello.

  1. ¿Cuál cree usted que son sus fortalezas y debilidades en la generación de acuerdos que serán necesarios en la Convención Constitucional?

L.M: Es que quienes accedan a redactar el nuevo texto tengan la generosidad y la flexibilidad para llegar a acuerdos, aunque no pensemos igual, en bien del país y de la armonía que tiene que reinar entre los ciudadanos, excluyendo a quienes va a ir a atrincherarse dentro de sus ideologías y objetivos electorales y políticos de corto plazo. Esperamos que la madurez y responsabilidad que han demostrado históricamente los chilenos se vea reflejado en esta próxima elección, eligiendo como dije anteriormente a aquellos que estén dispuestos a trabajar por el futuro de Chile.

M.R: Aspiro representar a todos y todas que estamos cansadas de la desigualdad en Chile, creo que es importante que el proceso constituyente sea vivo, diverso y abierto, que siente las bases para una democracia legitimada por todos y todas, y en este punto, mi honestidad, experiencia y conocimientos del derecho son mis principales fortalezas a la hora de generar acuerdos. Como debilidades podría entender mi falta de experiencia en negociaciones políticas, pero al mismo tiempo es una gran fortaleza no ser parte de quienes por años han negociado y lucrado con nuestro país.

  1. ¿Usted cree que Chile necesita un cambio de modelo? y de ser así, ¿Cuál sería?

L.M: Un modelo que ha logrado transformarnos en el país más admirado de América Latina por su crecimiento, estabilidad; por haber disminuido la pobreza de un 50% a un 10% y la extrema pobreza de un 25% a un 3,5%; ser el país con mayor ingreso per cápita de la región y casi el mayor promedio de vida del mundo occidental; no creo que necesite cambios radicales, sino más bien adecuaciones, perfeccionamiento y modernización para disminuir brechas de desigualdad, responder a ciertas exigencias de la actualidad y poder seguir desarrollándose con mayor equidad.

M.R: Creo en la ‘Justicia Social’ como un principio orientado a terminar con la desigualdad estructural, lo que significa cambiar el modelo y comprender ciertos ámbitos de la vida social, como el agua, la vivienda, y la salud, como derechos humanos, y no como negocio. Es necesario democratizar de manera efectiva las instituciones y procedimientos por medio de los cuales se toman las decisiones políticas en el país, eliminar el Tribunal Constitucional, y terminar con el excesivo presidencialismo.

Por Daniela Yáñez
Fecha 04 May 2021