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Con el objetivo de poner los derechos humanos en el centro de la nueva Carta Magna, la fundación Los Ojos de Chile, que ayuda a las víctimas de lesiones oculares ocurridas durante el estallido social, elaboró un manifiesto de nueve puntos para que los convencionales constituyentes consideren en la elaboración de la nueva Constitución. Las propuestas incluyen crear una Defensoría del Pueblo, mecanismos de reparación integral a víctimas de violación de DD.HH., protección a los defensores de casos y reconocimiento al derecho de manifestación, entre otros.

“Este es el momento para que pongamos las bases del respeto a los derechos de las personas. Esto es lo que necesitamos para ser el país que soñamos. Tenemos un proceso constituyente en curso. No lo desperdiciemos”.
Son parte de las palabras de la carta publicada en Ciper de la fundación Los Ojos de Chile, organización que nació a fines de 2019 con el objetivo de acompañar a las víctimas de trauma ocular como resultado de los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y orden durante el estallido social.
La carta fue publicada en el Día Internacional de los Derechos Humanos, el 9 de diciembre de 2020, y solo un mes después ponen en marcha su cometido con el lanzamiento de la campaña “Derechos Humanos en la Constitución”, un manifiesto de nueve puntos que busca reforzar, mediante diferentes incorporaciones, algunos elementos que -consideran- deben estar en el debate constitucional.
El objetivo de la fundación es redefinir el rol del Estado en la satisfacción, garantía, respeto, protección y promoción de los Derechos Humanos (DD.HH.), en la búsqueda de que el nuevo marco normativo proteja “ante la violencia estatal y terminar así con la impunidad”.
Desde Los Ojos de Chile piden a los futuros convencionales constituyentes que en la discusión constitucional se considere lo siguiente:
  1.  En el preámbulo de la nueva Carta Magna se debe reconocer el origen dictatorial y las consecuencias que generó la Constitución de 1980 en términos jurídicos, sociales, culturales, políticos y económicos;
  2.  Se deben explicitar y consagrar las obligaciones del Estado en materia de DDHH: Satisfacer, garantizar, respetar, proteger y promover;
  3.  Deben existir mecanismos para la reparación integral a víctimas de violación de Derechos Humanos y sus familias, como también garantías de no repetición para toda la sociedad;
  4. Se debe conformar una comisión nacional para la búsqueda de verdad y justicia ante los actuales y futuros hechos de vulneración a los Derechos Humanos;
  5. Se debe crear la Defensoría del Pueblo, institución que nos reconozca y defienda como ciudadanos/as frente a los abusos y vulneraciones por parte del Estado;
  6. Deben existir mecanismos de participación ciudadana vinculantes permanentes en todas las instituciones relacionadas a Fuerzas de Orden, Seguridad Pública y protección civil, así como también en sus procesos de reforma;
  7. Se debe dar rango constitucional a tratados internacionales en materia de DD.HH. vigentes y ratificados;
  8. Se debe instalar una relación y trato nuevo para el control del orden público y de reuniones masivas por parte de las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad Pública, donde se reconozca el derecho a manifestación de la ciudadanía. El cual no debe contemplar el uso de proyectiles de energía cinética y otras armas potencialmente letales.
  9. Debe existir reconocimiento, protección y fomento hacia las y los defensores de Derechos Humanos
Todo lo anterior coincide en parte con lo que varios expertos plantearon a Contexto Factual a comienzos de octubre del año pasado, luego de que la caída de un joven manifestante desde el Puente Pío Nono al lecho del río Mapocho tras ser embestido por un carabinero, reimpulsara la discusión sobre cómo abordar las violaciones de los DD.HH. por la vía constitucional (ver artículo). La petición, lanzada el 25 de enero, lleva más de 770 firmas y, en caso de querer formar parte de la iniciativa, haz click aquí.

La fundación

Comenzaron sus actividades en noviembre de 2019 con una campaña de ayuda monetaria urgente, además de establecer contacto con diferentes víctimas de lesiones oculares, como Gustavo Gatica y Fabiola Campillay. Actualmente, su directorio lo componen el cientista político Matías Vallejos, quien actúa como presidente de la mesa directiva y también director ejecutivo; la licenciada en Historia, María Trinidad Aguirre; y la abogada Rosario Soto.
En marzo de 2020 comenzaron el trámite para constituirse como fundación, objetivo que alcanzaron seis meses después, cuando obtuvieron su personalidad jurídica. Desde comienzos de ese mismo año, comenzaron a ampliar su ayuda a personas con traumas oculares menos severos, y en junio realizaron convenios con Lentes Ópticos Chile y empresas de servicios de atención oftalmológica.
En diciembre del año pasado, abrieron la cuenta corriente de la fundación, en la que hasta el momento han recaudado más de $7 millones en beneficio de las personas agredidas con resultado de lesión ocular.
Dentro de sus áreas de trabajo destacan la entrega de orientación, apoyo e intervención en situaciones problemáticas y/o crisis familiares, de salud u otras; derivación a tratamientos psicológicos; activación de redes de apoyo; cursos, capacitaciones o talleres; y ayuda asistencial. Asimismo, entregan servicios de asesorías legales y acompañamiento a procedimientos, atención oftalmológica, gestión y entrega de lentes y apoyo en la postulación de beneficios sociales estatales.
Por Valentina Matus Barahona
Fecha 03 Feb 2021