Plataforma Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral

El think tank liberal Horizontal Chile elaboró un documento con una serie de criterios que, a su consideración, debieran estar en el Reglamento que regirá el funcionamiento de la Convención Constitucional. Desde mecanismos de participación ciudadana y transparencia hasta definir con anterioridad los contenidos que estén plasmados en la propuesta de Constitución son algunas de las propuestas entregadas por el abogado Sergio Verdugo, que si bien indica que hay diferentes visiones sobre cómo se debe organizar el órgano, es una conversación que se debe comenzar a levantar.

Una vez electos los convencionales constituyentes y luego de que el Presidente Sebastián Piñera haga el llamado a la instalación de la Convención Constitucional, en su primera sesión deberán elegir a un presidente y vicepresidente por mayoría absoluta de sus miembros en ejercicio. Luego, vendrá el que será su primer gran desafío: proponer, discutir y aprobar el reglamento que regirá su funcionamiento y su regulación interna.
Este reglamento definirá cosas tan básicas como los horarios laborales, si habrá conformación de listas y comisiones, si es que habrá mecanismos de participación ciudadana o incluso si se establecerán temas centrales que deben estar regulados en la propuesta de Carta Fundamental. Es decir, no es un documento de menor importancia, sino todo lo contrario.
Por eso mismo, desde el centro de estudios Horizontal –think tank asociado a Evópoli– elaboraron un documento con propuestas a considerar para su confección. La idea es que sea un insumo que los convencionales podrán tomar o no en cuenta, pues la Convención es autónoma para definir sus propias reglas para operar. En ese sentido, el documento contempla criterios abiertos bajo el entendimiento de que existen distintas maneras de organizar el procedimiento del órgano constituyente, y con eso aspira a ser un punto de inicio para la discusión.
A continuación, se enlistan los criterios que el abogado constitucionalista Sergio Verdugo, académico de la Universidad del Desarrollo y consejero de Horizontal, propone para comenzar el debate y que podrían servir como base para lo que decida la Convención.

1. Revisar la interpretación del artículo que establece la aprobación de normas con ⅔ del quórum

Hay quienes dicen que el quórum de ⅔ debe regir sólo para la aprobación de los artículos individuales de la nueva Constitución, mientras que otros sostienen que el texto en general debe ser aprobado con ese quórum. Verdugo indica que, de no generar cohesión entre ambos pensamientos, existe el riesgo de que se deteriore el clima de acuerdos necesario para el éxito del proceso constituyente.
El académico indica que se debe aceptar que ambas posturas generan temores, ya sea de producir una Constitución incoherente o bien, que se transforme en un instrumento de bloqueo.
¿Qué propone? Que se llegue al consenso de que el artículo 133 de la Constitución –que define aquella norma– se considere un acuerdo incompleto. “Esta interpretación tiene la ventaja de excluir las prohibiciones y las imposiciones en torno al proceso constituyente, salvo por aquellas que están explícitamente establecidas en el texto. Así, no debería argumentarse que una doble discusión o votación es inconstitucional, o que la votación de las normas artículo por artículo necesariamente excluirá revisiones futuras, o que la votación final de un texto completo es una exigencia sin la cual la nueva constitución no podría aprobarse válidamente”, explica.

2. Reconocer las limitaciones del plebiscito de salida

El hecho de que exista un plebiscito de salida donde la ciudadanía decidirá si la propuesta cumple con sus intereses y necesidades, para Verdugo constituye una debilidad.
“Si bien el plebiscito de salida puede contribuir a que la nueva Constitución sea más o menos aceptada socialmente, dicho plebiscito tiene serias restricciones para poder resolver las tensiones, incoherencias o vacíos existentes”, argumenta, dado que además, solo podrá aprobar o rechazar el texto en general, pero no pronunciarse sobre temas más específicos de su contenido.
El escenario de una decisión binaria –en este caso Apruebo o Rechazo– no lograría hacer visibles las prioridades de la ciudadanía, y no consigue hacerse cargo de las complejidades del problema, de acuerdo con la propuesta de Horizontal, por lo que hacen un llamado a asumir que el plebiscito es una herramienta limitada para resolver los problemas que puede tener la propuesta constitucional y que existe el riesgo de producir una situación de “elecciones trágicas”.

3. No se debe imitar el proceso legislativo del Congreso si no se adapta a las tareas de la Convención

Verdugo señala que está la tentación a imitar las reglas de funcionamiento del Congreso Nacional, pero a su juicio esto no debe ocurrir.
Por un lado, Verdugo dice que al ser un órgano unicameral, se podría pensar en la existencia de un órgano interno que ayude a resolver disputas políticas (como las comisiones mixtas) y en la posibilidad de que los textos sean discutidos y aprobados en más de una ocasión, dado que a diferencia de lo que ocurre en el Congreso, no va a haber una segunda cámara que haga revisión a lo ya discutido, como ocurre cuando la Cámara de Diputados entrega su legislación al Senado.
Por otro lado, argumenta que redactar una Constitución es diferente a redactar una ley. Como hay muchos temas a revisar, pueden haber muchas discusiones, disparidades y silencios al respecto. Por esto, propone que se pueda generar un principio u obligación de respeto por las ideas matrices de las materias que se discutan y así facilitar el orden de su funcionamiento y estimular la profundidad de la discusión.

4. Promover la participación ciudadana y la transparencia

Como una forma de “comunicar hacia afuera” y representar las distintas visiones existentes en la sociedad y asegurar  que  diversas  perspectivas  puedan  ser  oídas  durante  el  proceso, Horizontal asegura que se debe escuchar y hacer partícipe a organizaciones sociales y a expertos.
Entre las ventajas que esto puede generar destaca que la ciudadanía tenga confianza en el proceso, que se tomen en cuenta posiciones que pudieran no haber sido consideradas previamente, y aumentar las posibilidades de generar un texto que tenga garantías de legitimidad social.
Asimismo, debe ser un proceso transparente. Las recomendaciones se enfocan en transmitir vía streaming las sesiones, establecer una política comunicacional para dar a conocer el trabajo de la Convención y encontrar una forma de explicar las normas que se están discutiendo. Además, proponen que se hagan períodos de audiencias públicas para recibir opiniones de organizaciones sociales y de expertos.

5. Deliberaciones sin presión

Horizontal destaca la importancia de generar procesos que velen por un interés real de la convivencia democrática y no intereses propios de los grupos políticos que puedan ser protagonistas de la Convención, generados por presiones externas que puedan existir.
Para esto se debe encontrar un equilibrio entre responder a la ciudadanía, que debería tener amplios accesos para ver el avance y funcionamiento del proceso constituyente, pero también cómo se negocia internamente entre los convencionales de diferentes sectores, sin tener miedo de responder a ciertos ideales.
“Si bien los mecanismos de transparencia y publicidad pueden ser relevantes para que la opinión pública  se informe respecto del proceso, genere comentarios, perciba que el proceso es inclusivo, pueda identificarse con el mismo y ofrezca razones para que las normas constitucionales pueden ser ampliamente aceptadas, dichos mecanismos no deben impedir que existan instancias para que los convencionales puedan comunicarse entre sí de manera genuina”, argumenta Verdugo.

6. Aprobar un acuerdo estructural de contenidos

Como se mencionó brevemente en el punto número tres, Horizontal propone que se escriba una suerte de “Constitución interina” con normas o principios ordenadores del proceso, como una forma de “reducir  la  tensión, generar confianzas entre los delegados y hacer más posible que el texto final sea respetado al hacer más visibles las posibles infracciones”.
La idea es sumar ciertos límites (o condiciones inamovibles ya definidas en la reforma constitucional que dio pie al proceso constituyente) sobre los contenidos estructurales o principios que debe incluir la propuesta de Carta Magna, relativos a la forma de gobierno y al marco general del sistema político, para así entregar certeza acerca de los capítulos que ella deberá seguir, e incluso ofrezca un índice tentativo de la nueva Constitución.
Este acuerdo sería la primera discusión de la Convención y Verdugo señala que podría ser una ventaja para “comprometer a las distintas facciones con acuerdos ‘macro’ que condicionarán y guiarán la  existencia  de  acuerdos  ‘micro’”. Además, propone la creación de una  Comisión  encargada  de supervigilar el trabajo del resto de las comisiones para que se cumpla el acuerdo pactado.

7. Tener una estructura simple y organizada

La propuesta es que el reglamento dicte normas de funcionamiento al menos para el pleno y las comisiones. También que se logre conformar una Secretaría Técnica que opere con equilibrios internos y esté compuesta por personas idóneas.
“El Reglamento debe definir tantas comisiones como capítulos vaya a tener la Constitución. Como el Reglamento será aprobado, esperamos, en conjunto con un acuerdo que se refiera a la estructura de la  Convención, será dicha estructura la que defina las materias que tratará cada una de ellas”, agrega el documento, además de incorporar dos comisiones: la Comisión de Armonización y la Comisión de  Medios, Participación y Comunicación.
La primera se fijaría en que no haya tensiones entre otras comisiones ni duplicidades de contenido, proponiendo soluciones en caso de que ocurran. Sería además, la principal redactora de la propuesta constitucional.
La segunda comisión se encargará de todo lo que tenga que ver con difusión de los contenidos tratados: relacionarse con medios de comunicación, dar a conocer las temáticas discutidas, establecer canales de difusión y diseñar una política de comunicación de la Convención.
Revisa la propuesta completa de Horizontal a continuación:
Por Valentina Matus Barahona
Fecha 27 Nov 2020