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Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
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La plataforma que reúne a más de 130 organizaciones dedicadas al resguardo ambiental se suma a la larga lista de organizaciones que han presentado sus propuestas para la nueva Constitución. Las propuestas de la organización se centran en los derechos de la naturaleza y los derechos animales que debieran estar establecidos entre los principios constitucionales, además de la propiedad en conflicto con la función ecológica.

El 12 de febrero fue el turno de la Sociedad Civil por la Acción Climática (SCAC) de presentar sus propuestas para el nuevo texto constitucional, enfocándose en el cuidado del medio ambiente. En el documento de 14 páginas, la organización inició que “la actual situación de crisis debe ser enfrentada tanto a nivel global como local, y es en este último aspecto donde es de real relevancia el proceso constituyente que estamos viviendo en Chile”.
El mundo entero se encuentra enfrentando el acelerado cambio climático que ha generado múltiples catástrofes naturales debido a la irresponsable explotación de territorios que debieran ser protegidos, así como la alta contaminación generada por las principales industrias mundiales. De acuerdo a iAgua, plataforma internacional dedicada a concientizar sobre la gestión y el uso del agua, en Chile la sequía arrasa ya con el 72% del territorio y 156 comunas -de un total de 345- tienen riesgo de desertificación, mientras que la BBC define la crisis como una “megasequía” por la peor escasez de lluvia en el país desde 1915.
Sin embargo, la organización va más allá y hace referencias a los conflictos socioambientales activos en el país y la extracción desenfrenada de elementos naturales, así como la creciente contaminación de suelos, aire y aguas, además de la extinción de especies nativas que aquejan a todo el territorio y que mantienen en alerta a instituciones medioambientales, ya que Chile es “uno de los países más vulnerables ante el Cambio Climático”. Son estas las razones por las que desde la SCAC apelan a “la redacción de una Constitución Ecológica, cuyo contenido nazca de una mirada ecocéntrica y de Buen Vivir”.

Nueve puntos para teñir de verde la nueva Convención Constituyente

Para que la nueva Carta Magna tenga una raíz ecológica, la Sociedad Civil por la Acción Climática establece inicialmente la necesidad de establecer principios constitucionales, en los que se expresan los valores centrales del Estado, estén enlazados directamente con un sentido ecológico. Para la Sociedad Civil por la Acción Climática es de gran relevancia que “se eleven a un estatuto constitucional, en virtud de las múltiples aristas de la actuación del Estado y la sociedad que influyen en el medio ambiente”.
En los principios constitucionales llaman a considerar un aspecto regenerativo, en que se incorpora el desarrollo sostenible, así como eliminar el principio de subsidiariedad del Estado dentro del nuevo texto constitucional, para reemplazarlo por una subsidiariedad positiva. Este concepto deberá asegurar que “la acción del Estado resguarde y garantice la creación de asociaciones sociales intermedias, colectividades, comunidades, organizaciones, etc., que permitan la agregación de opiniones de la ciudadanía y la consecuente acción colectiva”.
Además proponen expresamente el reconocimiento del Principio 10 de la Declaración de Río que “busca asegurar que toda persona tenga acceso a la información, participe en la toma de decisiones y acceda a la justicia en asuntos ambientales, con el fin de garantizar el derecho a un medio ambiente sano y sostenible de las generaciones presentes y futuras” de acuerdo a la Comisión Económica para Latino América y el Caribe (CEPAL).
En su segundo punto, el documento se refiere al reconocimiento del territorio como una unidad funcional que contemple elementos físicos, biológicos y culturales, concepto que incluye las actividades económicas y relaciones sociales. En esta propuesta, la organización contempla la concepción de un desarrollo sostenible que sea armonioso entre regiones y considerar la autonomía territorial.
Así, la SCAC respalda conceptos populares como la descentralización, que se ha popularizado desde el estallido social, y que actualmente tiene mucho apoyo por parte de diversos candidatos, además del reconocimiento de territorios indígenas para que puedan desarrollarse. Es en esa línea en la que se profundiza en el tercer punto, dedicado completamente al tema indigena, donde apoyan las candidaturas de representantes de los pueblos originarios.
Para respaldar las iniciativas indígenas en la discusión constitucional, la organización propone implementar el resultado del proceso constituyente interno de los pueblos indígenas, así como el reconocimiento de estos grupos en el texto constitucional, lo que se ajusta a tratados internacionales suscritos por Chile. Además, fomenta que la autodeterminación de los pueblos indígenas sea considerada dentro de la Carta Magna que se redactará.
En la cuarta propuesta, el documento establece que la naturaleza debe ser considerada como un sujeto titular de derechos que “está ligado al principio de buen vivir, el cual se remite a la cosmovisión de muchos de los pueblos originarios de América del Sur, y se asimila habitualmente al Sumak Kawsay quechua o al Suma Qamaña aymara”. En ese sentido, la organización propone la transversalidad de lo ambiental en la Constitución, además salir del marco de la economía extractivista, establecer los derechos de la naturaleza más allá del decálogo de derechos y la protección de la Naturaleza.
Posteriormente, en el documento propone derechos humanos ambientales, como el derecho al agua y la seguridad hídrica, el derecho al acceso a la información establecido en el principio 10 de la Declaración de Río y el derecho a vivir en un medio ambiente sano, para lo que se debe redactar nuevamente el artículo 19 en su inciso octavo de la actual Constitución.
Los derechos animales son el marco de la sexta propuesta, en la cual buscan erradicar el especismo, que es la discriminación moral de los individuos por pertenecer a otra especie, y fomentar la sintiencia, “que se refiere a la capacidad que tienen la mayoría de los animales no humanos de percibir el mundo que los rodea”. Para esto, buscan cambiar el enfoque de la Constitución, para que los animales sean protegidos junto al ecosistema y así crear una institucionalidad en torno a este principio.
En cuanto a la propiedad y el medioambiente, el documento argumenta que actualmente la Carta Magna está muy atrasada, encontrando un límite en la función social. Es por esto que la Convención debería estipular que “los propietarios de bienes naturales tienen una limitación dada por el propio bien respecto de su función ecológica, lo cual permite a que el Estado limite la actuación de los propietarios respecto de sus bienes, para que cumplan con sus funciones ecológicas”.
En esa misma línea, la octava propuesta se refiere a los bienes comunes donde critican el capitalismo y proponen establecer el estatuto de propiedad acorde al reconocimiento de los bienes comunes y que sean gestionados por una gobernanza que que no queden libres para el aprovechamiento de terceros, además de abrir el acceso a estas propiedades.
Finalmente, se refiere al modelo de desarrollo sustentable en el último punto, donde proponen “la regulación del acceso y protección de la propiedad, en particular sobre los bienes comunes; la regulación de la gestión de bienes comunes, en términos de sistemas de uso y administración; el rol del Estado, con el objeto de superar la subsidiariedad como principio fundamental; una reconfiguración de la noción y uso del territorio; el reconocimiento de los derechos de la naturaleza; y un enfoque de las políticas económicas que centre en la discusión la importancia de la mantención de la vida y las labores de cuidado”.
El documento completo está disponible en la página web de la Sociedad Civil por la Acción Climática, ya que está dirigida a todos los candidatos a la Convención Constituyente y que estos puedan usarlo como una ruta guía en la discusión que se llevará a cabo para la redacción del nuevo texto constitucional. Sin embargo, esta no es la única organización que ha promovido ideas de este estilo, también está la propuesta de Observatorio Nueva Constitución y la campaña lanzada por la Fundación Los Ojos de Chile, además del documento publicado por la Red de Estudios para la Profundización de la Democracia y por el Partido Por la Democracia.
Puedes leer todas las propuestas de la SCAC aquí.