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Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
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El jueves 17 de junio, la organización publicó un documento explicando, no solo por qué el proceso constituyente chileno debería incluir la participación ciudadana, sino que también exponiendo otras Constituciones en las que se ha considerado la opinión de la ciudadanía para su redacción. Finalmente se proponen cuatro etapas en las que se debiera organizar la participación de los ciudadanos.

Durante el lanzamiento oficial realizado a través del canal de Youtube del Observatorio Nueva Constitución (ONCO) en colaboración con El Mostrador, no solo se presentaron los principales puntos del documento publicado, sino que además contó con la participación de los convencionales constituyentes Felipe Mena, de la lista Vamos por Chile y militante de la Unión Demócrata Independiente, además de Natalia Henríquez, de la Lista del Pueblo. En la ceremonia, Paula Medina, académica investigadora de la Universidad Central y miembro del Observatorio Nueva Constitución, aseguró: “los constituyentes tienen el desafío de poder definir formas concretas y participativas de participación con varias dificultades de por medio, esperamos que si se integra la participación ciudadana que sea posible que todas las regiones y lugares de nuestro país puedan tener acceso a ella”.

El documento titulado “Una discusión constitucional con participación ciudadana: Propuestas para un diálogo deliberativo entre convencionales y ciudadanía” comienza exponiendo la necesidad de que el organismo redactor se haga cargo de la desconfianza existente hoy en Chile: “el proceso constituyente, a través de la Convención, debe incorporar la participación ciudadana como un eje central, para no replicar la lógica de la representación política que no ha sido capaz de escuchar y traducir las reales necesidades de la ciudadanía”.

A modo de introducción y sustento de sus propuestas, el ONCO expuso los casos de América como Colombia, Bolivia, Ecuador y la constitución local de Ciudad de México, además de otros países del mundo como Sudáfrica, Bolivia, Islandia, Túnez e Irlanda. Finalmente también expone el caso del Proceso Constituyente Abierto a la Ciudadanía en Chile del año 2016 que llevó a cabo el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.

Participación aplicada a la situación en Chile

A continuación, el documento expone los principios a los que se debería regir la participación, comenzando por un proceso democrático donde toda persona tenga derecho a participar; inclusivo para que permita a toda voz ser escuchada y considerada; que garantice seguridad a la hora de ser respetados, horizontal para que reconozca todas las opiniones con igual valor; indecente; equitativo territorialmente sin excluir a ninguna región o localidad; transparente y expedita sobre actividades, deliberaciones y acuerdos; y con retroalimentación constante que demuestra la incidencia de las deliberaciones ciudadanas.

Además, el Observatorio Nueva Constitución se hace cargo de indicar cuáles serían los instrumentos idóneos para implementar la participación ciudadana, sugieren instancias de audiencias que “permite reconocer la opinión ciudadana que se ha ido elaborando tanto por expertos como por la ciudadanía involucrada” donde los convencionales constituyentes permanecen como oyentes; deliberación y diálogo donde participen tanto los electos como la ciudadanía; y consultas como “encuestas o preguntas abiertas que permiten a los ciudadanos expresar sus posturas” para aportar a los principios de democracia, horizontalidad, inclusión, equidad territorial, incidencia y seguridad.

Finalmente, la organización propone un “proceso participativo deliberativo que incluya distintas etapas y niveles de participación, con un sistema de información continuo y transparente hacia la ciudadanía” y para esto, proponen una serie de etapas de participación:

De esta forma, la primera etapa de preparación consta de tres secciones: la preparación de los convencionales constituyentes para integrar correctamente la participación ciudadana a la redacción de la nueva Constitución, audiencias ciudadanas públicas donde cualquiera podrá asistir a realizar propuestas y finalmente la sistematización de la información conseguida de dichas audiencias. La segunda etapa consiste en diálogos deliberativos entre la ciudadanía y los convencionales constituyentes, además en esta etapa se le agrega una consulta individual digital o presencial, tras cada una de las subsecciones se realizará una sistematización de la información conseguida, al igual que en la etapa anterior. La siguiente etapa considera la redacción de artículos por parte de los convencionales constituyentes a partir de la información obtenida y guardada de las etapas anteriores dialogantes. Finalmente la etapa de presentación considera la votación de cada uno de los artículos redactados en la etapa anterior.

Es importante que, entre cada una de las etapas consideradas por el Observatorio Nueva Constitución, se instruya un momento de información hacia la ciudadanía donde la Convención Constituyente publicará la sistematización de información tanto en una posible página web como en redes sociales y medios de comunicación. La organización recomienda además que se desarrolle material audiovisual para exponer esta información como infografías, cápsulas y material didáctico para que alcance un acceso universal.

Estas propuestas se suman a las siete propuestas para la nueva Constitución que ya había publicado la organización conformada por académicos, expertos en políticas públicas, miembros de universidades e instituciones internacionales que tiene como objetivo analizar el proceso constituyente en Chile, así como “verificar el cumplimiento de estándares internacionales asociados a este tipo de procesos, como de las reglas dadas al mismo a partir del Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución de noviembre de 2019”.

Puedes descargar el documento completo aquí.

Por Magdalena Advis
Fecha 23 Jun 2021