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Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
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400 chilenos y chilenas de todo el país en una pieza virtual discutiendo sobre cómo mejorar la salud y las pensiones en Chile. Ese es el objetivo del proyecto “Los 400: Chile Delibera”, impulsado por la Universidad de Chile, la Fundación Tribu, el Senado y la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) junto al Centro para la Democracia Deliberativa de la Universidad de Stanford, Estados Unidos. La iniciativa –que ya ha sido aplicada en decenas de países– utiliza una metodología validada a nivel mundial, basada en la información balanceada y el diálogo en diversidad, para contribuir a mejorar el entendimiento social y la calidad y legitimidad de las políticas públicas.

¿Te imaginas ser parte de un grupo de personas que integren espacios de diálogo para debatir en torno a diferentes políticas públicas? La iniciativa Los 400: Chile delibera busca que chilenos y chilenas de todo el país puedan ser parte de una instancia como esa.
La Universidad de Chile, la Fundación Tribu, el Senado y la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) son las entidades que impulsan el proceso que tiene como objetivo reunir a 400 personas para analizar y proponer políticas públicas en relación a dos de las principales preocupaciones de las personas según la consulta ciudadana realizada por la AChM en diciembre de 2019: salud y pensiones.
¿Cómo las reunirán? En diciembre se comenzó a realizar el sorteo de domicilios en todo Chile, utilizando la herramienta Faro de Aleatoriedad del Laboratorio de Criptografía Aplicada y Ciberseguridad de la Universidad de Chile. Luego, se enviaron cartas a 30 mil domicilios seleccionados, informándoles acerca del proyecto e invitando a uno de los habitantes del hogar a participar. A partir de eso, se seleccionarán –también por sorteo– las 400 personas que participarán del proceso de deliberación.
La iniciativa liderada por el académico del Centro para la Democracia Deliberativa de Stanford, el estadounidense James Fishkin, utiliza una metodología validada a nivel mundial, basada en la información balanceada y el diálogo en diversidad, para contribuir a mejorar el entendimiento social y la calidad y legitimidad de las políticas públicas. Su diseño científico permite a la ciudadanía articular y expresar opiniones, considerando un proceso de información entregado por expertos y libre de sesgos, situación que ya ha sido aplicada en diferentes países como Mongolia, China, Grecia, Japón y, entre otros, algunos de la Unión Europea.
Originalmente, la iniciativa se iba a realizar durante 2020, algo que se selló luego de que el creador del sistema asistiera al Congreso Futuro y pactara junto al Senado la organización del evento, pero la crisis mundial por Covid-19 obligó a suspenderlo. Ahora, debido al contexto de pandemia, se ha decidido que la primera implementación de la metodología se realice de forma virtual, utilizando una plataforma para deliberaciones en línea especialmente desarrollada por la Universidad de Stanford, y así  garantizar la seguridad sanitaria de todas las personas que participen en el trabajo que comenzará en marzo.
Cronología
Luego de haber enviado las cartas a los 30 mil domicilios seleccionados, informándoles y convocando a la participación de uno de sus habitantes, a fines de enero se hará el sorteo final de quienes serán parte de la deliberación.
Durante febrero se les enviará el material informativo con los argumentos a favor y en contra desde las distintas visiones políticas sobre las distintas propuestas de políticas públicas enfocadas, como ya se mencionó, en las áreas de salud y pensiones.
Luego, a comienzos de marzo se realizarán las jornadas de deliberación y en abril se entregarán los resultados finales del proceso. ¿Qué pasará con aquellas conclusiones? Se generará un informe público con todos los resultados que, además, será entregado a los integrantes de la Comisión de Desafíos del Futuro del Senado, quienes tienen el compromiso de aprovecharlo como insumo para el trabajo legislativo y traducir en proyectos de ley aquellas propuestas de políticas públicas que tengan un contundente apoyo ciudadano.
El director ejecutivo de la Fundación Tribu, Tomás González, calificó el proyecto como una “caja de herramientas de la democracia”, y señaló que “este ejercicio ha mostrado alrededor del mundo que cuando las personas y la ciudadanía en general tienen las condiciones apropiadas de información balanceada y de diálogo en diversidad, se pueden llegar a conclusiones muy razonables, que son mucho menos polarizadas”.
Fishkin dice que Chile podrá estar “en una pieza virtual donde podrán pensar juntos, durante un tiempo definido, y llegar a consensos que, espero, ayuden a mejorar las políticas públicas”.
Por Valentina Matus Barahona
Fecha 11 Ene 2021