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Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
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El 15 de noviembre de 2019, miles de chilenos celebraron el anuncio del “Acuerdo social por la paz y la nueva Constitución” y un plebiscito que podría abrir la puerta a un nuevo proceso constituyente. Sin embargo, ni la carta, la reforma constitucional o la Ley de Presupuestos 2020 indicaban cómo se financiaría el evento. Ante la crisis sanitaria, económica y social provocada por el Covid-19, hay quienes insisten en que todo debe cancelarse por el alto monto de recursos fiscales que deberán destinarse en medio de una pandemia. ¿Cuánto costará el plebiscito y cómo se compone ese gasto?

Facsímiles, cédulas, cajas, y letreros son solo algunos de los gastos en los que tendrá que incurrir el Servicio Electoral (Servel) para llevar a cabo el plebiscito del próximo 25 de octubre. Esto, sin considerar las medidas que se puedan tomar como resguardo ante el brote de Covid-19 que ha afectado a más de 350 mil personas en Chile y ya supera los 10.000 fallecidos.
Cuando a finales de abril el mundo político planteaba que incluso la nueva fecha del plebiscito podría postergarse dependiendo de las condiciones sanitarias y cómo se desarrolle la pandemia, el Presidente Sebastián Piñera puso sobre la mesa un elemento que hasta el momento no estaba en discusión: el factor económico.
“Se postergó para octubre, pero yo pienso, y estamos especulando, de que quizás la recesión económica va a ser tan grande, va a poner tantos desafíos a todos los países, incluido Chile, que este es un tema que quizás se va a volver a discutir”, dijo en una entrevista que dio a CNN en Español.
Aunque fue criticado incluso desde su propio sector político y Piñera alegó haber sido mal interpretado, hay quienes siguen insistiendo sobre la inviabilidad de llevar a cabo un plebiscito por un tema de prioridades en el uso de recursos fiscales. Uno de ellos es el excandidato presidencial y presidente del Partido Republicano, José Antonio Kast, quien regularmente utiliza ese argumento en redes sociales para señalar que la consulta sobre una nueva Carta Fundamental no debiera realizarse. Asimismo, la UDI presentó un proyecto de ley que busca cambiar la Convención Constituyente por un “Congreso Constituyente”, donde quienes redacten la nueva constitución sean los y las parlamentarias en ejercicio, lo que según el gremialismo ahorraría al fisco 4.500 millones de pesos.
En todo caso, todo indica hasta ahora que la fecha no se moverá y que la votación se llevará a cabo el domingo 25 de octubre en sólo una jornada y con horario extendido. ¿Cuánto costará y a qué se destinarán esos recursos?
Se necesitará invertir en más de 28 millones de cédulas de votación (dos por cada elector habilitado para sufragar), lápices, libros de votación, el pago de un bono para quienes sean designados como vocales de mesa, además de todos los implementos de limpieza que se puedan requerir para asegurar la mayor seguridad respecto a los contagios de la pandemia. Los costos van al alza.
La Dirección de Presupuestos (Dipres) destinó $ 24.257.682.000 para la realización del evento, de los cuales, hasta mayo de 2020, ya se habían usado más de $5.027 millones (20,7%) para costear gastos en personal y bienes y servicios de consumo. Se espera que más de $ 10.000 millones sean gastados en adquisición de materiales, mientras que solo en la red de transmisión de datos se usarían cerca de $ 2.800 millones.
Planificación gastos
Aunque el Servel ya anunció que se desechó la idea de desarrollar el plebiscito en dos días y que se optó por extender la jornada de votación de 10 a 12 horas, aún no se sabe bien qué impacto tendrán esas decisiones en el presupuesto. Desde la institución señalaron a Contexto Factual que, hasta el momento, no ha habido aumentos a los fondos inicialmente asignados al Plebiscito Nacional 2020.
Ahora bien, la asignación monetaria no fue contemplada en la Ley de Presupuestos 2020 y las líneas programáticas del gasto en elecciones solo contemplaba la elección de alcaldes, concejales y gobernadores y las primarias correspondientes, con un monto que ascendía a más de $43.171 millones. La Dipres señaló en 2019 que ese monto iba a ser destinado para la contratación de personal administrativo, profesionales informáticos, personal técnico, peses elección, ayudantes elección, impresión de cédulas, traslado de cajas con elementos electorales, entre otros.
Por el Covid-19, todo el cronograma electoral cambió, y aquella votación fue postergada para el 11 de abril de 2021, fecha en la que también se realizará la elección de convencionales constituyentes, en caso de ganar la opción de Apruebo en el plebiscito. Por lo tanto, su ejecución dependerá de la Ley de Presupuestos de aquel año.

El Servel llegó a un acuerdo con el Ministerio Secretaría General de la Presidencia con dos aristas. La primera es “generar, dentro del cumplimiento de las normas de administración financiera del Estado y el Presupuesto establecido para la realización del plebiscito, considerando la autonomía constitucional del Servicio Electoral, un trabajo colaborativo para disponer oportunamente del presupuesto destinado a los procesos electorales que se avecinan”.

Por otro lado, acordaron “incorporar indicaciones legislativas al Programa Presupuestario del Servicio Electoral que apunten a facilitar la contratación y el pago de remuneraciones del personal que participará de la jornada del plebiscito, reduciendo significativamente la carga administrativa que demanda el procedimiento actual”.

No obstante, el anuncio no especifica si el acuerdo implica la posibilidad de generar un eventual traspaso de dinero entre carteras, un aumento en la contracción de deuda o uso de dinero del tesoro público. Desde la Dirección de Presupuestos aseguraron a Contexto Factual que el presupuesto está, más allá de cualquier otro movimiento.

Por Valentina Matus Barahona
Fecha 17 Ago 2020