Plataforma Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto

Seguridad, crimen y gobernabilidad en América Latina es donde la académica más se ha desarrollado, es por esto que trabajó en el Ministerio del Interior y Seguridad Pública durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet y en 2008, como Directora Ejecutiva de Global Consortium on Security Transformation. Además ha trabajado como asesora externa para múltiples gobiernos como Perú, Bolivia, Argentina, República Dominicana, El Salvador, Honduras, Costa Rica, entre otros.

Lucía Dammert es una académica con reconocida experiencia. Ha trabajado como asesora experta en el Consejo Asesor en Temas de Desarme del Secretario General de Naciones Unidas (2017-2020) y en el Departamento de Seguridad Pública de la Organización de los Estados Americanos. También tiene un máster en artes, planeamiento urbano y regional en la Universidad de Pittsburgh y en el 2010 obtuvo el grado de doctora en Ciencia Política de la Universidad de Leiden, Holanda. Entre 2005 y 2010, trabajó como directora del Programa Seguridad y Ciudadanía de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en Chile.

Actualmente, es profesora de Relaciones Internacionales en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago de Chile (USACH) y directora de Vinculación con el Medio en la Facultad de Humanidades de la institución estatal. Ha escrito múltiples libros como “Michelle Bachelet. Una Mujer Política” (2019) que escribió junto a Silvia Borzustzky de la USACH, “Crimen, Inseguridad y Política. Desafíos para la democracia” (2013), “Fear of Crime. Redefying State-Society Relations” (2012) en Londres.

En esta oportunidad, la socióloga comenta sobre los desafíos de unidad que podrían generarse en el proceso de redacción, así como las necesidades de acuerdos transversales y la integración de derechos sociales en la nueva Constitución. Lee todas sus respuestas aquí. 

1.¿Cómo cree que será el país después del proceso constituyente?

Será un país con muchos desafíos. Las expectativas sobre los cambios son altas y eso requerirá acuerdos políticos y confianza ciudadana para su implementación. No es aún claro cuál será el resultado del proceso constituyente, pero creo que el diálogo que se desarrollará sobre temas fundamentales con participación de representantes de pueblos originarios en una convención paritaria es una ganancia para la sociedad en su conjunto. 

2. Si tuviera que elegir uno sólo, ¿qué elemento le gustaría ver plasmado en la nueva Constitución y por qué?

Me gustaría que los principales verbos rectores de la nueva Constitución sean proteger y cuidar para darle un verdadero significado de cambio a la carta fundamental. Proteger el ambiente, el territorio, y los habitantes fortaleciendo el rol del Estado y asegurando que todos y todas podamos desarrollarnos en un marco de convivencia marcado por un trato distinto. 

3. En una frase, ¿cómo definiría la importancia de la Constitución para la vida cotidiana?

Un nuevo tipo de estructura de poder, un rol distinto del Estado, el reconocimiento de la diversidad y la definición de valores centrados en la protección y la solidaridad son elementos fundamentales para transformar nuestras vidas cotidianas. El cambio, eso sí, será paulatino y requerirá muchos pasos basados en el diálogo y la confianza. 

4. Si tuviera la oportunidad de optar a un cargo público, ¿cuál sería y por qué?

Me encantaría ser alcaldesa, pero no tengo la personalidad para enfrentar una campaña. Creo que es un espacio real de cambio y transformación de las vida de los ciudadanos, donde se pueden hacer cambios sustanciales en un trabajo marcado por la colaboración cotidiana. 

5. ¿Qué es lo que más y lo que menos le gusta de la sociedad chilena?

Lo que más me gusta es la capacidad de resiliencia frente a las crisis. Desde la dictadura hasta los terremotos, la sociedad chilena ha logrado salir adelante. Lo que menos me gusta es el hiperindividualismo y la competencia como rasgos de todo tipo de relaciones personales y sociales. Eso ha erosionado la sociedad desde su base. 

6. ¿Qué destaca de los que están en una vereda política distinta a la suya?

La constancia en la defensa de sus ideas. Respeto la capacidad de diálogo y el desarrollo de caminos de entendimiento porque el país no se construye sólo desde una vereda sino en un permanente intercambio de ideas. Las veredas políticas además cada días son más y toca respetar todas aquellas posiciones que parten por el respeto del Estado de Derecho y la protección de los Derechos Humanos. 

7. ¿Qué ha aprendido con el debate constituyente?

Mucho, principalmente la importancia de la definición de los principios que nos rigen como sociedad. No es lo mismo reconocernos como un país que pone énfasis en la libertad de acceso, a la obligación de cobertura en temas de políticas sociales por ejemplo. También he aprendido que no existen voces autorizadas para participar del debate, la ciudadanía ha demostrado tener bastante claridad del tipo de sociedad en la que quiere vivir. 

8. ¿Cuál derecho cree que debería pesar más en la nueva Constitución?

No creo en el orden de importancia de los derechos, pero considero que además de los derechos civiles y políticos, la Constitución debe incluir los derechos sociales, económicos, culturales y medioambientales. La definición de los derechos tiene que asegurar el objetivo principal: que todos y todas puedan desarrollar su vida de forma justa y en plenitud. 

9. ¿Qué mantendría y qué sacaría de la Constitución actual?

Sacaría muchas cosas, felizmente el proceso será partiendo desde cero, para de esa forma permitirnos pensar de forma creativa, pero seria sobre los temas centrales de nuestra convivencia. Desde mi área de investigación no puedo dejar de enfatizar en la necesidad de revisar el concepto de seguridad nacional, limitar la presencia de múltiples temas policiales y militares que podrían ser definidos con otros instrumentos asegurando el control civil y la transparencia. 

10. Si tuviera que elegir un representante en la Convención -sea o no candidato o candidata-, ¿quién sería y por qué?

Hay un elenco enorme de excelentes candidatos y candidatas. Aún no he decidido mi voto, pero me encantaría ver en la constituyente a Patricia Politzer, Ana Llao, Agustin Squella, Patricio Fernández, Constanza Schounhat, Francisco Reyes, Lucía Lopez, Elisa Loncón y Francisca Linconao. Estoy convencida que la participación de mujeres y pueblos originarios serán claves para que este proceso sea exitoso.

Por Magdalena Advis
Fecha 19 Mar 2021