Plataforma Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Ruta Contexto

Aunque la participación electoral en el plebiscito del domingo para una nueva Constitución fue la que más convocatoria ha generado en la historia de Chile, si se compara con las últimas elecciones presidenciales de 2017, la diferencia no es tanta: a pesar de que ahora hubo medio millón más de votos, el porcentaje de participación subió apenas 2 puntos porcentuales en todo el país, de 49% a 51%. De hecho, seis de cada 10 comunas evidenciaron una baja en el porcentaje de personas que acudieron a votar y ocho regiones experimentaron lo mismo. Sin embargo, el flujo de votantes que equilibró la balanza provino de algunas de las comunas más populosas y vulnerables de la capital: Puente Alto y Maipú fueron las que más aportaron -sólo entre las dos sumaron un quinto de todo lo que aumentó el voto en el país-, y La Pintana, Quilicura, Renca y Pudahuel están entre las que más crecieron en cuanto a participación.

“Mirando la votación total de votos absolutos, incluso se supera el plebiscito de 1988. Sin duda es la mayor participación de la historia de la República”.
Los números globales le dan la razón al presidente del Consejo Directivo del Servicio Electoral (Servel), Patricio Santamaría. La afirmación la hizo el lunes 26 de octubre, al día siguiente del plebiscito, cuando ya se sabía que el 78% de quienes votaron por alguna de las opciones se inclinó por el Apruebo, dando curso al proceso constituyente. En total, fueron más de 7,5 millones las personas que en Chile y el extranjero se acercaron a las urnas a manifestar su preferencia respecto a un cambio de Constitución. Nunca antes votó tanta gente en el país.
El plebiscito de 1988, el del Sí y el No, era hasta el domingo el de mayor convocatoria. En esa oportunidad, ante la posibilidad de poner fin a través del voto a 17 años de dictadura, unos 7.251.933 chilenos y chilenas asistieron a los locales de votación. La historia ya es conocida: con un 97,5% de participación, ganó la negativa a la continuidad de Augusto Pinochet a la cabeza del gobierno y retornó la democracia. Desde entonces, la participación fue bajando progresivamente. Primero fue lento, por el voto obligatorio y la inscripción voluntaria en el registro electoral; luego, con el cambio de sistema -inscripción automática y voto voluntario-, la disminución fue más abrupta.
En 1989, para la elección presidencial que ganó Patricio Aylwin (DC), votaron 7,1 millones de personas, el 94% del padrón. En el ‘93 y en 2000 fue el 90%, mientras que en 2006 y 2010 sufragó el 87% de los y las inscritas. Después de eso vino el voto voluntario. Más gente habilitada para votar, nadie obligado a hacerlo. En la presidencial de 2013 la participación se desplomó a un 49% en primera vuelta y un 42% en la segunda. En la de 2017, la que llevó a Sebastián Piñera por segunda vez a La Moneda, en la primera vuelta votó el 47% y, en el ballotage, el 49% del padrón, es decir, poco más de 7 millones de personas.
Si bien es cierto que en el plebiscito del domingo pasado votó medio millón más de personas que en esa última instancia, en términos porcentuales la diferencia no es tan significativa. Esta vez participó el 51% de los ciudadanos y ciudadanas distribuidas en todo el país, aunque si se afina la mirada por territorios, en la mitad de las regiones la participación cayó, y eso mismo se vio en el 60% de las comunas.
¿Cómo se equilibró la balanza?
En la Región de Ñuble, por ejemplo, fue 10,3% menos que en la última elección. En La Araucanía bajó 7,9%; en El Maule, fue 6,9% menos; en el Bío Bío disminuyó 2,6 puntos, de 51% a 48%; y en Los Lagos bajó tres en comparación con la segunda vuelta de 2017. También hubo balances negativos en las regiones de Coquimbo, O’Higgins, Los Ríos y Aysén. En todas las demás se registraron aumentos en la participación. Las que encabezan la lista son Antofagasta (+8%), Arica y Parinacota (+6,7%), Tarapacá (+6,8%) y la Región Metropolitana (+6,1%).
Más impactante aún es el resultado por comunas. De las 346 que hay en todo el territorio nacional, 211 registraron bajas en su participación electoral, es decir, seis de cada 10. En Chanco, Región del Maule, bajó más de 26 puntos porcentuales. En El Carmen, Chonchi, Retiro, Ñiquén y otros siete municipios de distintas regiones, la disminución superó el 20%, mientras que 85 evidenciaron una baja superior al 10%. Entre las siete comunas de la Región Metropolitana donde la participación también bajó se encuentran dos de las únicas tres donde el Rechazo fue mayoría: Las Condes (-3,9%) y Vitacura (-5%).
El balance a esa baja provino, especialmente, de algunas de las comunas más populosas del país, la mayoría en la capital. De las 20 comunas que más puntos aumentaron en cuanto a participación electoral respecto a 2017, 13 son de la Región Metropolitana. En cuanto a volumen, las que más crecieron en número fueron Puente Alto y Maipú, registrando entre ambas unos 108 mil votantes más que en las últimas elecciones, es decir, una quinta parte de todo lo que aumentó a nivel nacional. También en la Región Metropolitana experimentaron un aumento La Pintana -la que más creció en el país, pasando de 37% a 52%-, Quilicura, Renca, Pudahuel, Lo Espejo y San Bernardo.
Por Juan Pablo Figueroa
Fecha 28 Oct 2020