Plataforma Contexto
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral

Las precandidaturas a la Convención Constitucional se han tomado el escenario público previo a la siguiente gran batalla del proceso constituyente: la elección de convencionales en abril de 2021. Decenas de personas han anunciado su interés por formar parte del órgano que redactará la nueva Constitución y la población extranjera en el país no ha querido quedar atrás. Desde la Coordinadora Nacional de Inmigrantes en Chile dieron a conocer a dos representantes que buscan promover para ser parte activa del proceso. Sin embargo, para los inmigrantes existe todavía una importante barrera, pues no les basta tener derecho a voto como a cualquier otro ciudadano: ellos deben también tener la nacionalidad chilena.

Manuel Hidalgo es un economista peruano que reside en Chile desde los años ‘70. Es también uno de los primeros precandidatos extranjeros que buscan ocupar un escaño en la Convención Constitucional, y así ser parte de la redacción de una nueva Carta Fundamental.
“Estamos aquí para demostrar que el pueblo migrante organizado es parte de los pueblos que en Chile quieren cambiar este rincón de nuestra América, que es un lugar donde se puede vivir y trabajar como hermanos y hermanas, no compitiendo, sino complementándonos”, dijo al anunciar su precandidatura independiente, promovida por la Coordinadora Nacional de Inmigrantes en Chile.
Las agrupaciones migrantes mostraron alto interés en el plebiscito del 25 de octubre. Había en el padrón casi 380 mil extranjeros habilitados para votar, e incluso hubo algunos que se organizaron para hacer campaña por un cambio de Constitución: “Migrantes por el Apruebo”, se llamó su agrupación (ver artículo). Y ahora que viene la segunda etapa del proceso constituyente, no quieren quedar fuera.
“Esta candidatura a la constituyente surge de un movimiento de base, del movimiento migrante, pero no sólo apela a los migrantes. Esta es una candidatura que apela a todos los chilenos y chilenas también, para sumarnos a una Constitución y un proyecto de país inclusivo, respetuoso, solidario, humano, digno y justo. Necesitamos a todos para construir esa nueva Constitución donde los hombres y mujeres migrantes tenemos que estar considerados”, señaló Catalina Bosch, psicóloga cubana de madre chilena, quien figura como la otra carta convencional de la Coordinadora.
¿Cuáles son sus motivaciones? Los precandidatos señalan que aspiran que la Convención Constitucional consagre el derecho a migrar, a la ciudadanía plena y defienda la interculturalidad. Otro de sus intereses constitucionales es la regularización de las personas extranjeras en el país.
“No es sólo pensando en nuestras comunidades, sino que la nueva Constitución es una oportunidad para honrar a los miles de migrantes que han contribuido a lo largo de la historia a construir este país y deben estar en la construcción de una nueva sociedad. También honra a los hermanos y hermanas chilenas que han salido de este país a hacer patria y que también merecen tener voz en esa nueva Carta Magna”, argumentó Bosch en el lanzamiento de ambas precandidaturas.
La idea es que el aporte que ambos puedan hacer al debate no se limite a su condición de migrantes, sino que se enfoque en un sentido más amplio para participar en la construcción de un país más equitativo para todos quienes habitan en él, como señaló Bosch: “Esta candidatura apuesta a construir una sociedad de valor y respeto a la diversidad. Que entienda que todas las personas, independiente de nuestro lugar de origen, de nuestro género, etnia, cultura, es ser humano y tiene derechos que deben ser respetados en dignidad y justicia. Esta candidatura apuesta por los derechos humanos para todos”.

¿Pueden postular extranjeros a la Convención Constituyente?

La Constitución señala que los extranjeros residentes en Chile por más de cinco años, que hayan cumplido 18 años de edad y que no hayan sido condenados a pena aflictiva, pueden ejercer el derecho de sufragio. Es decir, pueden ir a las urnas y votar por candidatos o candidatas en cualquier instancia de representación popular. Pero si quieren ellos estar en las papeletas y ser elegidos, la cosa no es tan simple.
Para optar a cualquier cargo de representación, la ley indica que hay que ser chileno o chilena. Entonces, ¿los extranjeros no pueden presentar candidaturas? Sí, pero deben tener la nacionalidad chilena desde hace al menos cinco años -lo que en rigor, les elimina la calidad de extranjeros-.
Por defecto, son chilenos quienes hayan nacido en el territorio o los que nacieron fuera de él, pero que tengan padres chilenos. Los extranjeros, en cambio, deben obtener una carta de nacionalización o haber recibido la nacionalidad por gracia tras haber prestado servicios y aportes significativos al país. Esta última situación sólo se da por iniciativa presidencial y se sanciona a través de una ley.
Por lo tanto, la nacionalidad sí es un impedimento. Un ejemplo de quien mostró interés en lanzar una candidatura para la Convención Constituyente, pero que se vio impedida de hacerlo, fue la fundadora del Observatorio de Gasto Fiscal, Jeannette Von Wolfersdorf, residente en Chile, pero de nacionalidad alemana.

“Hay una barrera un poco más alta (para la elección de cargos populares) (…) Sobre los cinco años para poder votar, Chile es de los países más abiertos en ese tema, se les considera ciudadanos sin tener la nacionalidad. Pero para participar en cargos de elección popular hay una restricción mayor, que hipotéticamente podría ser una súper buena pregunta para una nueva Constitución”, señaló el jefe del Departamento de Extranjería y Migración, Álvaro Bellolio a Radio Duna.
“Si una persona lleva cinco años en Chile, tiene permanencia definitiva y otras condiciones, le afecta mucho lo que pasa a nivel local”, agregó Bellolio.
¿Tener nacionalidad chilena implica renunciar a su nacionalidad de nacimiento? Eso dependerá del país de origen, pero Bellolio aseguró que la mayoría de los países latinoamericanos y europeos permiten tener doble nacionalidad.