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Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
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– El histórico militante de la UDI, Pablo Longueira, señaló hace un par de semanas en el Consejo Directivo Ampliado de su partido que “basta que nosotros tengamos un convencional más del tercio y partimos de la Constitución actual”.

– Lo afirmado por Longueira es FALSO.

– Ni en la Constitución ni en ninguna otra ley se especifica cuál debe ser el contenido de la propuesta constitucional, salvo algunas características generales. La forma en la que se redactó el acuerdo implica que la Convención funcionará sin discutir un anteproyecto específico.

– Expertos señalan que no existe ninguna obligación formal de partir discutiendo sobre la base la Constitución actual, a menos que la Convención llegara a ese acuerdo, pero lo estiman poco probable. Es el principio acordado como “la hoja en blanco”.

– Asimismo, señalan que tener ⅓ + 1 de la Convención Constitucional es un poder negativo que implica que se puede restringir que hayan ciertas cosas en la Constitución, pero no que se agreguen o que puedan decidir si es que va a haber una base de la cual partir.

En septiembre, la Unión Demócrata Independiente (UDI) sostuvo un Consejo Directivo Ampliado que tuvo como protagonista al reaparecido militante histórico gremialista, Pablo Longueira. Hay que recordar que, por esos días, el exsenador y exministro había irrumpido en la escena pública con una entrevista en El Mercurio, donde anunciaba que ponía fin a su auto retiro para votar Apruebo y postularse como candidato a presidir nuevamente el conglomerado y a ocupar un escaño en el órgano que redactaría una nueva Constitución (ver artículo). Ambiciones que la semana pasada se vieron truncadas, pues tal como reveló The Clinic, el Servicio Electoral (Servel) lo incluyó en la lista de personas inhabilitadas para votar e inscribir candidaturas, debido a la acusación por cohecho reiterado que pesa en su contra en el marco del Caso SQM.
Sea como sea, hace algunos días se viralizó parte de lo que Longueira expuso en ese Consejo Directivo Ampliado gracias a un tuit de la diputada comunista Camila Vallejo, en el que comentó acerca del “tercio del bloqueo”, frase que él utilizó para referirse al quórum de la Convención Constituyente y la estrategia que plantea para que su partido logre tener control de lo que ocurra en esa instancia.
El también excandidato presidencial señaló entonces que “basta que nosotros tengamos un convencional más del tercio y partimos de la Constitución actual”. Eso es FALSO.
El contenido de la propuesta constitucional, salvo algunas características generales, no está predefinido ni en la Constitución actual ni en ninguna otra ley. Que su sector tenga más de ⅓ de los convencionales, solo podría implicar que rechacen que haya ciertos contenidos, pero no que se agreguen otros.
En la Constitución vigente, las únicas instrucciones sobre lo que puede hacer y no hacer la Convención –cuya función única es la redacción de la propuesta– se detallan en el siguiente artículo:
Artículo 138:
     La Convención podrá establecer disposiciones especiales de entrada en vigencia de alguna de las normas o capítulos de la Nueva Constitución.
    La Nueva Constitución no podrá poner término anticipado al período de las autoridades electas en votación popular, salvo que aquellas instituciones que integran sean suprimidas u objeto de una modificación sustancial.
    La Nueva Constitución deberá establecer el modo en que las otras autoridades que esta Constitución establece cesarán o continuarán en sus funciones.
Asimismo, las únicas características estipuladas que la Convención no puede modificar están detalladas en el artículo 135:
“El texto de Nueva Constitución que se someta a plebiscito deberá respetar el carácter de República del Estado de Chile, su régimen democrático, las sentencias judiciales firmes y ejecutoriadas y los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes”.
Más allá de esto, no hay ninguna obligación sobre cómo partir o si se debe usar algún texto que rige desde 1980 como base.
Contexto explica que “la Convención funcionará sin discutir un anteproyecto específico. Si, por ejemplo, el Congreso actual realiza una reforma constitucional, se parte de un proyecto de ley. Si no se aprueba, por defecto se vuelve a la Constitución vigente. Aquello no sucederá con el proceso del debate de la Convención. Si no existe el acuerdo mayoritario de ⅔ (67%), entonces no se estipula ese tema en la Constitución. No significa que quedará lo estipulado en la actual Constitución”.
El investigador del Centro de Estudios Públicos, Eugenio García Huidobro, señala que “no existe ninguna obligación formal de partir discutiendo sobre la base la Constitución actual, sin perjuicio de los acuerdos que puedan existir en la Convención”.
En tanto, el académico de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales, Javier Couso, argumenta que “tener ⅓ + uno de la Convención Constitucional es un poder negativo: impide que otros pongan algo, pero no puedes poner tú. No veo cómo tener ⅓ + 1 te va a permitir eso, la única forma que se parta de la Constitución actual es tener ⅔”.
Además, Couso cree que no hay posibilidades de que la Convención acuerde partir del actual texto constitucional: “Después que casi el 80% de los votantes repudiaron la Constitución del ‘80, sería sumamente raro que los convencionales acordaran que se partiera de la Constitución que fue repudiada”.
Longueira fue contactado por Contexto Factual para conocer en qué basó sus afirmaciones, pero no respondió a las consultas.