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Pareciera que con las elecciones de constituyentes estuviéramos viviendo un déjà vu de lo que sucedió para el plebiscito de octubre de 2020. La semana pasada, el gobierno ingresó una indicación al proyecto de voto anticipado en que las personas con Covid-19 y sus contactos estrechos quedarían fuera de la medida sin poder ejercer su derecho a sufragio. Mientras, en cuanto a la gratuidad del transporte público para el día de las elecciones, todavía no hay pronunciamiento por parte del Ejecutivo. El tiempo pasa y los avances, a poco más de dos meses de los comicios, no son muy alentadores.

Era 21 de octubre de 2020. Faltaban cuatro días para el Plebiscito Nacional y el Ejecutivo todavía no se pronunciaba sobre la opción de otorgar gratuidad en la locomoción colectiva el día en que la ciudadanía chilena tomaría una de las decisiones más importantes de su historia: aprobar o rechazar una nueva Constitución.
Desde el Congreso y desde varias alcaldías se venía presionando -y solicitando formalmente- hacía meses para conseguir la gratuidad en el transporte público el día del plebiscito. Había incluso cuatro proyectos de ley ingresados y admitidos a trámite, pero completamente paralizados (ver artículo). E incluso el día antes, comandos a favor de las opciones Apruebo y Convención Constitucional se presentaron en La Moneda para entregar una carta pidiendo lo mismo: “locomoción gratuita”, además de la postergación del toque de queda.
Con todo eso como trasfondo, aquella mañana la ministra de Transportes y Telecomunicaciones (MTT), Gloria Hutt, fue rotunda en su negativa aludiendo a la falta de tiempo y al alto costo que tendría la medida. “Es difícil que podamos implementar responsablemente una medida como esa”, aseguró. Sin embargo, ese mismo día por la tarde, en una reacción improvisada como respuesta a las críticas ciudadanas que surgieron, el Ejecutivo dio marcha atrás y accedió a otorgar la gratuidad para el Metro de Santiago, Merval y Biotren. Fuera de la medida quedaron los buses del sistema RED, ex-Transantiago.
“Se va a hacer una asignación extraordinaria de presupuesto dado también el carácter extraordinario de este plebiscito. Es decir, se está haciendo un esfuerzo especial dado el contexto de pandemia en el que estamos”, dijo entonces el ministro vocero de gobierno, Jaime Bellolio.
Hoy, a 75 días de la elección de convencionales constituyentes, gobernadores regionales, alcaldes y concejales, la historia pareciera repetirse. Primero, con el proyecto de ley de voto anticipado, estarían quedando fuera de la medida los electores con contagios activos por coronavirus y sus contactos estrechos (ver artículo), y ahora podría también quedar sin resolver qué sucederá con el transporte gratuito para el día de los comicios.
Por el momento, desde el MTT han explicado a Contexto Factual que el ministerio “analiza y planifica planes operacionales de transporte público y transporte subsidiado rural y en zonas aisladas”, algo que indica la ley para cada proceso electoral. Sin embargo, consultados por el caso puntual de las elecciones de abril, desde la cartera que encabeza Hutt responden que “el análisis se encuentra actualmente en curso” y que no pueden ofrecer mayor información.
Desde la vía legislativa tampoco hay avances. Después del plebiscito, no se volvió a presentar ningún proyecto en esa misma línea, y los cuatro que ya estaban en tramitación siguen, de acuerdo a los registros de la Cámara de Diputados, en el mismo estado que el año pasado: sin movimiento alguno.
Cuando la medida se implementó para las elecciones de 2017, el Estado invirtió cerca de $800 millones. Para el plebiscito de octubre, cuando hubo más de 2.000 servicios subvencionados por el Fisco a lo largo del país, el monto fue de $1.100 millones.