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Desde que comenzó el proceso constituyente, son varias las instancias y plataformas de participación que han nacido para levantar las demandas de la ciudadanía. Y las casas de estudio más relevantes del país no se quedan fuera. La Universidad de Chile junto a la Universidad Católica desarrollaron el proyecto “Tenemos que Hablar de Chile”, que entre abril y noviembre de 2020, levantó conversaciones y encuentros virtuales entre más de 12.000 personas con más de 90.000 respuestas a sus consultas ciudadanas para cumplir su objetivo de construir una mirada de futuro de un Chile con un foco en políticas públicas. Luego de su primera ronda de intervención y sistematización de información, ya tienen seis hallazgos del sentir ciudadano que se detallan en el siguiente artículo.

Mil diálogos, más de cinco mil personas y dos mil horas de conversación. Y aunque parece mucho, es solo el comienzo del trabajo que viene haciendo desde abril la plataforma de participación e incidencia ciudadana Tenemos Que Hablar de Chile (TQHDC), impulsada por la Universidad de Chile y la Universidad Católica. Con el cierre del año 2020, el proyecto presentó su primer informe revelando seis hallazgos preliminares extraídos de las primeras videollamadas llevadas a cabo hasta el mes de noviembre.
La metodología para llegar a las 346 comunas del país fue creada por el Centro de Políticas Públicas de la UC mientras que es el Instituto de Argumentación de la Universidad de Chile el encargado de sintetizar la información levantada. Con el objetivo de alcanzar altos niveles de participación y representatividad, más de 100 experiencias de diálogo nacionales e internacionales junto al estudio de bibliografía especializada al respecto.
Para acercar el diálogo a la ciudadanía, desde Tenemos Que Hablar de Chile explican que utilizaron tres mecanismos: las conversaciones digitales, que fue el punto de encuentro de miles de diálogos; el mecanismo Chile a Escala, que buscó establecer diálogos resguardando una mejor representatividad del país a través de un diseño muestral elaborado por la Dirección de Estudios Sociales de la Universidad Católica, reduciendo así el sesgo fruto del azar o la autoselección; y las consultas ciudadanas, de las cuales se recibieron más de 90.000.
A continuación, sus primeros resultados.
Hallazgo Nº1: Entre la incertidumbre, la inseguridad y la esperanza
El primer hallazgo del informe es que las personas tienden a mostrarse esperanzadas en el proyecto futuro del país. Sin embargo, esta sensación está cimentada sobre una situación actual de incertidumbre e inseguridad basada no sólo con la realidad actual de Chile, sino también la situación global derivada de la pandemia.
El sentimiento de quienes participaron en las reuniones es que el país todavía puede estar mejor, pero sin una confianza o seguridad en ello. Y es aquí donde entra el proceso constituyente. La posibilidad de redactar una propuesta de Constitución se entiende como una herramienta que transforma nuestra relación con el Estado y la política, pero que tiene que ir de la mano con la educación para lograr un cambio social y establecer una nueva convivencia.
Las emociones y sensaciones que predominaron entre los consultados fueron la inseguridad, ansiedad y preocupación.
Hallazgo Nº2: Un Estado “responsivo” y la necesidad de un cambio en su relación con las personas
En las conversaciones de los más de mil asistentes apareció recurrentemente una visión común: la necesidad de cambio en el rol que desempeña el Estado frente a los temas sociales básicos, para avanzar a una mayor protección. Actualmente hay una sensación de fragilidad en los proyectos de vida de los ciudadanos y ciudadanas, que sienten una incapacidad por parte del Estado de dar respuesta a sus necesidades.
Esto se manifiesta en tres niveles: el primero, donde se ve un Estado ausente frente algunas cuestiones básicas que determinan la vulnerabilidad de la vida, como perder el trabajo o no poder pagar el dividendo; el segundo nivel, donde el Estado está presente pero lo hace mal, produciendo mayor vulnerabilidad; y el tercero, donde se identifica que el Estado se protege a sí mismo y no a la ciudadanía, enfocado en derechos sociales.
¿Cómo ven al Estado? “Como un espacio atrapado por intereses personales y por una política entendida como una acción de poder por el bien propio; una política que se protege a sí misma o que protege a los que ya tienen privilegios y no a los que tienen necesidades”, detalla el informe de la plataforma.
Hallazgo Nº3: Lo diverso y lo distinto nos complementa, no nos divide
Otro de los hallazgos plasmados en el informe es que los participantes no ven al país como una identidad única, sino como una sociedad de gran diversidad, pero que no produce antagonismos sino que se aleja de los polos y es capaz de complementarse en sus diferencias.
Sobre esto el informe señala además que la diversidad sería “la mayor retribución del diálogo para los y las participantes”.
Hallazgo Nº4: El desafío central de una nueva Constitución: una nueva política
Para quienes participaron en los diálogos, el sistema político aparece como un sistema que se protege a sí mismo. Esto ligado a la visión del Estado como un espacio “atrapado por intereses personales y por una política entendida como una acción de poder por el bien propio; una política que se protege a sí misma o que protege a los que ya tienen privilegios y no a los que tienen necesidades”.
El informe destaca sobre los niveles de importancia de la política que los entrevistados esperan mucho de ella: “Hay un énfasis distintivo en describir o redefinir el rol del estado y por tanto una institucionalización del problema en la constitución”. De esta forma se revaloriza el concepto  de lo político, ahora encauzado en el marco de la nueva Constitución,  haciendo énfasis en la participación, los nuevos liderazgos, la capacidad de generar acuerdos, la probidad de los políticos y la exigencia en la rendición de cuentas.
Hallazgo Nº5: La educación como proyecto país: una transformación social
La educación es el tema más frecuente en las conversaciones, apareciendo como solución esperanzadora muy ligada al proyecto de país. Además de existir un anhelo de mejorar la sociedad que estamos construyendo y las formas en que nos relacionamos desde una mirada educacional, se entiende que es una herramienta de cambio para construir un mejor futuro.
Asimismo, se contemplan sus múltiples dimensiones: medioambiental, responsabilidad financiera en niveles personales y comunitarios, educación para la vida, entre otras.
Hallazgo Nº6: El modelo desde lo micro: la vida cotidiana, el trabajo, y las urgencias económicas
En cuanto al concepto de economía, en las conversaciones apareció desde el punto de vista de las personas y el hogar, y no como un concepto abstracto, como discusiones sobre indicadores macroeconómicos o de modelos de desarrollo.
El debate nace desde la incertidumbre de la vida cotidiana, con discusiones acerca del precio de productos, el arriendo, la casa, el trabajo o las deudas. Esta sensación viene, según señala el estudio, de la situación derivada de la pandemia y no por el estallido social como se había asumido en otros casos.
¿Qué sigue?
Como se señaló anteriormente, ya han participado cinco mil personas en la iniciativa, pero ellas son sólo una parte del proyecto ya que en total hubo 12.000 participantes en los distintos grupos de diálogos, quienes profundizaron en 18 temáticas entre las que destacan salud, educación o pensiones.
Toda esta información es la que ahora está siendo sistematizada por el Instituto de Argumentación de la Universidad de Chile, con el objetivo de publicar resultados con mayor profundidad, tendencias, frecuencias, y patrones en las conversaciones y respuestas.
Finalmente, TQHDC busca entregar una hoja de ruta que permita definir el futuro de Chile y trasladar la información obtenida a la opinión pública, autoridades, representantes, parlamentarios y otros actores para “ayudar a incidir y aportar a la generación de políticas públicas”.
De sus orígenes está presupuestado que el proyecto culmine durante la primera mitad de este año, pero debido a la situación global y al horizonte electoral, podría sufrir modificaciones.
Por Agustín Vázquez
Fecha 08 Feb 2021