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Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
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Si primero el Ejecutivo trató de utilizar la vía del voto anticipado para descongestionar las elecciones de abril, finalmente el Gobierno ha optado por ingresar un proyecto de reforma constitucional que de aprobarse, ampliaría la jornada electoral a dos días. La propuesta, que llega a poco más de un mes de los comicios, se ha convertido en la principal alternativa para alivianar unas elecciones donde se elegirán 2.768 cargos. Sin embargo, según la abogada María Jaraquemada y la politóloga Julieta Suárez-Cao, la medida necesitará llevarse a cabo con celeridad y con un gran esfuerzo comunicacional para tener éxito.

Ya en enero se podían intuir cuáles eran las intenciones del Ejecutivo respecto a las elecciones de abril cuando el Gobierno presentó ante el Congreso una indicación sustitutiva al proyecto de voto anticipado, que dejaba atónitos al grupo de oposición que lo había presentado, liderados por la diputada Andrea Parra (ver artículo). ¿Por qué? Porque ese proyecto estaba pensado para incluir a personas con contagios activos de Covid-19, a sus contactos estrechos y a personas privadas de libertad con derecho a sufragio. En cambio la indicación del Gobierno, estaba centrada en abrir el voto anticipado únicamente para el día anterior a las elecciones y tan solo para unos pocos grupos específicos: personas mayores de 70 años, embarazadas, personas en situación de discapacidad y miembros de las Fuerzas Armadas y de Orden.

Sin embargo, durante el mes de febrero, en pleno receso legislativo y tras la reunión que mantuvieron el ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), Juan José Ossa y el entonces director del Servicio Electoral (Servel), Patricio Santamaría, se reveló que el Gobierno estaba estudiando la posibilidad de ampliar la jornada electoral a dos días ante la gran cantidad de cargos que se deberán elegir, según informaba t13.cl. Decisión que finalmente ha sido concretada por el Ejecutivo esta semana tras ingresar en el Senado un proyecto de reforma constitucional con discusión inmediata para ampliar las elecciones de abril a dos días, abandonando así definitivamente la idea de utilizar el proyecto del voto anticipado para este propósito.

El proyecto ingresado, que incluye además detalles como que los vocales de mesa deberán desempeñar sus funciones durante los dos días, el aumento en el bono que recibirán por la tarea encomendada -que ahora pasará a ser de $30 mil por día– o que el Servel tendrá que determinar “horarios exclusivos o preferentes de votación a diferentes grupos de personas”, se ha convertido así en la alternativa más viable para descongestionar estos comicios teniendo en cuenta que el resto de iniciativas parlamentarias cuentan con demasiado poco tiempo como para prosperar y poder ser aplicadas en las elecciones de abril. 

 

Ante esta situación, ¿cuáles son las claves a considerar para el correcto funcionamiento de estas dos jornadas electorales? ¿Cómo se verá afectada la participación?

Para la Doctora en Ciencia Política y coordinadora de la Red de Politólogas, Julieta Suarez-Cao, “en un contexto de pandemia, si a la gente que la pensaría dos veces a la hora de ir a votar para no exponerse a multitudes le dan la posibilidad de ir otro día con menor afluencia de público, la va a aceptar”. Algo que va en línea con lo expuesto por la abogada María Jaraquemada quien afirma que “para el plebiscito de 2020, si bien aumentó la participación, hubo un porcentaje de personas mayores de 60 años que se restaron de participar, cuando antes sí lo hacían, pero que si efectivamente se separa la participación en dos días podríamos dar la posibilidad de aumentar la participación electoral de este grupo”.

En cuanto a los elementos que podrían contribuir a lograr una mayor participación ciudadana y una buena operatividad el día de los comicios, tanto Jaraquemada como Suarez-Cao coinciden que las decisiones se están tomando están muy cerca de las elecciones y que son insuficientes. Sin embargo, para ambas la solución pasa por un mismo camino: aumentar los esfuerzos en comunicación. “Si hay problemas por hacerlo en dos días no será por un problema de cultura de participación, sino que hay que hacer un esfuerzo comunicacional para dar tranquilidad a la gente de que es seguro acercarse a las urnas, además de implementar todas las medidas posibles que incentiven la participación, que es el gran déficit de la democracia chilena”, explica Suárez-Cao. Por su lado, María Jaraquemada enfatiza en que “para que este proceso sea exitoso se requiere que esto se zanje a la brevedad y que de tomarse esta decisión de forma que no genere más confusión y problemas tiene que haber una comunicación muy efectiva a la ciudadanía: tiene que haber una comunicación muy sencilla, muy clara, muy eficiente y temprana”.

Mientras tanto, el proyecto ya ha sido aprobado por el Senado y está a la espera de ser despachado por la Cámara en su segundo trámite constitucional.

 

Revisa a continuación los detalles del proyecto ingresado:

535-368 Mensaje Reforma Con… by Agustín

Por Agustín Vázquez
Fecha 04 Mar 2021