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Quiénes Somos Contexto Factual Temas Constitucionales Lupa Electoral
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Los diputados aprobaron ayer la idea de legislar la implementación del voto anticipado, para así garantizar y facilitar el derecho a sufragio a distintos grupos excluidos. Aunque aún queda por definir el mecanismo específico, por ahora el voto postal estaría quedando relegado frente a la opción de un voto presencial días antes de una elección. Se espera que el debate legislativo sea rápido, para así implementar un piloto en las elecciones de convencionales en abril. Contexto Factual conversó con la diputada Andrea Parra, autora del proyecto, quien se muestra esperanzada en que la iniciativa avance, aunque explica también sus debilidades. La principal: por ahora no permitiría que las personas contagiadas con Covid-19 puedan participar.

El debate comenzó el año pasado, cuando aún no se definía qué pasaría con las personas con contagio activo de Covid-19 el día del plebiscito. ¿Cómo garantizarles a ellos y ellas, a sus contactos estrechos y, de paso, a otros grupos históricamente excluidos el derecho al voto? Dos proyectos ingresaron como iniciativa parlamentaria transversal para intentar dar respuesta a esa pregunta: uno el 19 de agosto otro el 8 de septiembre.
El primero proponía habilitar un sistema de sufragio anticipado por correo postal “para facilitar el voto de personas adultas mayores, de personas que tengan problemas de diversidad funcional, de personas de cualquier edad que estén en internación hospitalaria, de personas que se encuentren en cuarentena por motivos de salud, de personas que estén en grupo de riesgo y de personas que se encuentren privadas de libertad”.
El segundo iba en la misma línea, pero a diferencia del anterior, planteaba la constitución anticipada por parte del Servicio Electoral (Servel) de mesas receptoras especiales para los mismos grupos objetivos una semana antes de la jornada electoral.
Ambos proyectos quedaron en la Comisión de Gobierno Interior de la Cámara de Diputados y, aunque no alcanzaron a avanzar antes del plebiscito del 25 de octubre, dos días después fueron refundidos en uno solo para tramitarse en conjunto.
Tras varias sesiones, comparaciones con experiencias internacionales y la intervención de distintos actores tanto del gobierno como del Servel y otros expertos y expertas, el lunes la comisión emitió su informe aprobado de forma unánime para presentarlo a la sala, donde ayer se votó en general y pasó con visto bueno por 125 votos a favor, nueve en contra y nueve abstenciones.

En todo caso, todavía no está resuelta una fórmula o mecanismo para su aplicación. La idea que se aprobó legislar ayer fue sólo la de modificar la Ley Orgánica Constitucional sobre Votaciones Populares y Escrutinios para implementar un sistema de voto anticipado -así, en general-, sin especificar si será con voto postal o mediante mesas receptoras dispuestas en los días previos a la elección.
Contexto Factual conversó con la diputada Andrea Parra (PPD), principal autora de ambos proyectos refundidos, sobre los alcances de lo acordado y las posibilidades de que sea ley antes del 11 de abril, cuando toque elegir a los convencionales constituyentes, además de alcaldes, concejales y gobernadores regionales. En sus respuestas, la parlamentaria destaca el amplio acuerdo alcanzado en el debate previo y se mostró esperanzada en que a esa fecha ya se pueda implementar un primer piloto para que en las elecciones siguientes se pueda ir avanzando gradualmente hasta que sea un derecho universal. También anticipa algunas dificultades y vacíos que podría dejar el proyecto, pues sigue sin solucionar el problema de las personas con contagios activos de coronavirus.
-Aunque inicialmente se proponían las opciones de voto postal y la disposición de mesas receptoras días antes de una elección, el proyecto que aprobó la Cámara es más bien general, pues sólo se refiere al voto anticipado sin especificar cómo. ¿Por qué? 
El proyecto lo que hace es abrir conceptualmente la posibilidad del voto anticipado, cuestión que no existía y que requería un alto quórum de aprobación porque implica modificar una ley orgánica constitucional. Fuimos haciendo una serie de indicaciones para ir describiendo el procedimiento, no sólo abrirlo conceptualmente, pero en la discusión en la comisión le dije al Ejecutivo que lo importante era que llegáramos a consenso, porque tenemos ciertas limitaciones, como en materia de recursos del Estado, y para avanzar había que contemplar indicaciones de ese tipo. Finalmente logramos llegar a ciertos puntos comunes, y la verdad nos dimos cuenta de que teníamos coincidencias prácticamente en todo lo que queríamos colocar. Al final, decidimos sacar todas las indicaciones que tenían que ver con el procedimiento y dejar sólo el tema conceptual.
-Eso hace que la propuesta actual sea bien amplia.
Claro, y de ahí vuelve a la Comisión de Gobierno y ahora vamos a empezar a desarrollar el procedimiento propiamente tal: a hablar de un padrón aparte, del mecanismo a aplicar y todos esos detalles.
-¿Cómo ve que se viene la discusión del proyecto? Pues un acuerdo de algo conceptual se puede trabar al intentar aterrizar los mecanismos específicos, como ocurrió con los escaños reservados, y quedan apenas tres meses para la elección.
Tenemos toda la voluntad de que esto quede zanjado antes de las elecciones de abril y entiendo que el Ejecutivo y el Servel también la tienen. De hecho, en las conversaciones que tuvimos previamente tuvimos muchas coincidencias, como por ejemplo en que tiene que ser gradual, partiendo con un período piloto y un grupo acotado para después avanzar hacia la universalidad del voto anticipado.
-¿Eso de “ir avanzando” se refiere a que en cada nueva elección se amplíe un poco más la cobertura?      
Exacto. Hay que comprender que en Chile jamás hemos tenido un sistema de voto distinto al presencial, entonces el Servel tiene muchas aprensiones de llegar y hacer universal el voto anticipado de una sola vez y en tan corto tiempo, y se comprende. Por eso, la idea que acordamos es que en abril se pueda aplicar como un piloto y que para el resto de las elecciones ya tengamos un aprendizaje que nos permita ir abriéndolo más.
-¿Cuáles serían estos grupos acotados que podrían entrar en el piloto de abril? 
Dado el contexto de pandemia, creo que la prioridad sería darle la posibilidad a los adultos mayores que voten antes para evitar riesgos de contagio. Es algo que aún no hemos conversado en detalle, pero me parece que tenemos ciertas coincidencias en lo que ya hemos hablado. Además de adultos mayores, efectivos de las Fuerzas Armadas, para que en el acto eleccionario puedan ejercer su labor más tranquilos; y probablemente otros grupos específicos que tienen algún problema por la actividad que desarrollan, como las personas que trabajan en la Minería, que se van a las faenas por 15 días, o a los pescadores que se van a altamar. Todos ellos podrían votar antes, por ahí creo que va la cosa y, a lo mejor, explorar qué pasará con las personas privadas de libertad y que no tienen restringido su derecho a voto.
-Eso último es una demanda que ya viene de hace un tiempo.
Lo cierto es que incluso hay un pronunciamiento de la Justicia que lo exige y obliga a que se tomen las medidas necesarias para garantizar el voto a esa población y hasta ahora no se ha cumplido, y perfectamente podrían ser parte del proyecto piloto.
-¿Y las personas con contagios activos por Covid-19?
Lo veo más complejo. Lo que ocurre es que el voto anticipado al cual accedió el gobierno para avanzar con el proyecto es un voto presencial que requiere la creación de un padrón aparte. Tú tendrás que expresar tu voluntad de querer votar anticipadamente, y eso implicará que hasta cierta fecha, el Servel de un plazo para dar ese aviso y entrar en ese padrón especial. Pero por los tiempos de los contagios, es más difícil de regular. Por eso para ese tipo de situaciones calzaban mejor el voto por correo postal, pero ahí hubo una negativa tremenda por parte del gobierno y algunos sectores del oficialismo. Ellos son muy reticentes a hacer cambios y por eso comprendí que teníamos que avanzar en lo que se podía, que es el voto anticipado.
-Entonces, ¿se descarta el voto postal, ya no forma parte de este proyecto?
O sea, forma parte de este proyecto porque el voto postal en sí mismo es un voto anticipado. Pero lo que hay es un acuerdo político, porque no saco nada insistiendo en eso si finalmente no voy a tener los votos para aprobarlo. Por eso, lo mejor fue avanzar en lo que se pudo, considerando lo difícil y complejo que es avanzar en este tipo innovaciones y, cuando veamos que es una buena iniciativa, quizás podamos hacerlo con otra modalidad de voto anticipado.
Por Juan Pablo Figueroa
Fecha 06 Ene 2021