Falso

Franja del Rechazo señala que una nueva Constitución pone en peligro el derecho de propiedad

Valentina Matus
13 Oct 2020

Si sólo tienes 5 minutos, lee estas claves:

– La Fundación Ciudadanos por Chile indicó en su franja por el Rechazo y una Convención Mixta que “si la Constitución es concebida bajo la igualdad colectiva, pones en peligro tu derecho de propiedad para dejarlo a la libre disposición de un estado soberano popular”.

– El dato es FALSO.

– La Constitución señala que en caso que se apruebe redactar un nuevo texto, uno de los aspectos a respetar son los tratados internacionales. Tanto la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU) como la Convención Americana de Derechos Humanos de las Organizaciones de Estados Americanos (OEA) protege el derecho de propiedad.

– Expertos y expertas ratifican que, independiente del tipo de Convención que redacte una nueva Constitución, el derecho de propiedad a modo general no será intervenido, dada su protección internacional.

– Los abogados sí intuyen que habrá amplias discusiones acerca de los derechos de propiedad respecto a recursos naturales, como agua o minería, o también en relación a los fondos previsionales.


Uno de los temas más discutidos desde que se planteó siquiera la idea de desarrollar un proceso constituyente tiene que ver con el derecho a la propiedad. ¿Qué pasará con ese derecho? ¿Será eliminado del pacto social si se redacta una nueva Constitución? ¿Existe el riesgo real de que se acabe la propiedad privada en Chile? 

Las preguntas están puestas sobre la mesa y ya hay grupos y personas que dicen tener la respuesta. Un ejemplo de ello es el mensaje que ha difundido la Fundación Ciudadanos por Chile, que en su franja por el Rechazo y una Convención Mixta ha asegurado que “si la Constitución es concebida bajo la igualdad colectiva, pones en peligro tu derecho de propiedad para dejarlo a la libre disposición de un estado soberano popular”.



El dato entregado por la fundación creada en febrero de este año y presidida por el abogado José Gregorio Pinto –que solo cuenta con 12 seguidores en Twitter y un sitio web que se mantiene en construcción– es FALSO. 

La reforma constitucional que dio paso al proceso constituyente determinó que en caso de que se redacte una nueva Constitución, uno de los aspectos a respetar corresponde a los tratados internacionales ratificados por el Estado chileno y que se encuentren vigentes (ver artículo), y ahí hay varios que consagran el derecho de propiedad como parte de los derechos fundamentales de las personas.

Artículo 135, inciso cuarto:
“El texto de Nueva Constitución que se someta a plebiscito deberá respetar el carácter de República del Estado de Chile, su régimen democrático, las sentencias judiciales firmes y ejecutoriadas y los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes”.

En 1948, Chile firmó la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que en su artículo 17 refiere a la propiedad: 

Artículo 17.
1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Asimismo, en 1990 el país ratificó la Convención Americana de Derechos Humanos de la Organizaciones de Estados Americanos, que también protege aquel derecho: 

Artículo 21.  Derecho a la Propiedad Privada  
1. Toda persona tiene derecho al uso y goce de sus bienes. La ley puede subordinar tal uso y goce al interés social;
2. Ninguna persona puede ser privada de sus bienes, excepto mediante el pago de indemnización justa, por razones de utilidad pública o de interés social y en los casos y según las formas establecidas por la ley;
3. Tanto la usura como cualquier otra forma de explotación del hombre por el hombre, deben ser prohibidas por la ley. 

Tanto la Declaración de Derechos Humanos como la Convención Americana de DD.HH. contemplan el derecho de propiedad, por ende, al tener Chile la obligación constitucional de respetarlo, este no se ve en peligro. 

“Cuando se dice eso, se está asumiendo que cualquier modulación legislativa al derecho de propiedad privada, implica expropiarlo. En el fondo es evidente, que como todos los derechos, las leyes día a día viven modulando los derechos, porque estos entran en conflicto unos con otros. Entonces, acá la única manera de que esto fuera cierto es que cualquier modulación al derecho de propiedad privada fuera una expropiación y eso no es así. Hay un abanico gigantesco de posibilidades de intervenciones sobre la propiedad que anteceden a la expropiación propiamente tal, a que te quiten un bien. La posibilidad existe, pero es la posibilidad en el extremo”, señala el profesor del Departamento de Derecho Público de la Universidad Diego Portales, Matías Guiloff. 

La abogada y académica del Magíster en Derecho LLM UC, Marcela Peredo, señala que el derecho de propiedad es algo que debe estar en una Constitución y a su juicio, no quedará ausente de una nueva Carta: “Yo me imagino que en materia de derechos fundamentales no se puede retroceder, porque eso iría en contra de los tratados internacionales. De acuerdo con las cuatro limitaciones que hay en la Constitución, soy de la opinión de que no es que esté en peligro porque debería considerarse, dado que es parte de los derechos fundamentales y eso está protegido por las cuatro cosas que no se pueden modificar”.

Luis Cordero, abogado y académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, argumenta en la misma línea: “No hay, en rigor, lo que uno pudiera decir como una preocupación. Alguien podría racionalmente sostener que no reconocer derechos de propiedad implicaría también afectar tratados internacionales. Mirado desde ese punto de vista, no debiese en principio suponer que está en riesgo el derecho de propiedad”.

No obstante, el abogado constitucionalista y socio de Gómez, Pallavicini & García, Gastón Gómez, indica que “es claro que en un proceso constitucional abierto como el que se impulsa hoy, existe la posibilidad de que la Convención –cualquiera que ésta sea– cambie la redacción del derecho constitucional de propiedad general. Puede extender la función social de la propiedad, cambiar las reglas sobre expropiación, etc. En este sentido, es posible que ello acontezca”.

Con la base clara de que la propiedad como derecho no está en peligro, los expertos y expertas sí hacen alcances acerca de cuáles son los fundamentos que no se deben olvidar.

Un ejemplo de eso es lo que indica Peredo, quien hace un llamado a no ideologizar la discusión:  “Libertad, dignidad, igualdad, propiedad, son como las bases del orden político. Si tu lo quitas de la Constitución puede dar lugar a prácticas graves, que las personas no puedan optar por sus casas, las cosas de las que son dueñas. A veces, la propiedad se ve en sentido neoliberal pero no hay que verlo así, sino que es la base del desarrollo personal. Cuando tú pones los derechos en perspectiva de ideología, neoliberal, socialista, la que sea, se les olvida a las personas que los derechos tienen un contenido para proteger al ser humano”.

A esto, Guiloff responde que “es más o menos evidente que el derecho de propiedad va a ser intransable. Tiene que ver con algo cultural, algo que tiene que ver con la cultura de la derecha en Chile. Siguen creyendo en la inviolabilidad de la propiedad, entonces cualquier cosa que no sea una inviolabilidad de la propiedad es una expropiación y el fin de la propiedad. En ese sentido, el punto es el siguiente: la norma de que nadie puede ser privado de su propiedad sino por expropiación y con pago de compensación, que tienen estos tratados internacionales, es una norma sensata y está en casi todas las constituciones del mundo. El problema es más bien la interpretación, porque no les basta con que la norma solo diga eso, lo que quieren es que haya inviolabilidad de la propiedad”.

Por otro lado, los abogados también dan cuenta de los aspectos y tipos de propiedad que provocarán tensión en la discusión.

“Hay que subrayar que tal vez el tema de la propiedad, en términos generales, no concentre las discusiones ni debates, sino que se concentren en la propiedad minera, la propiedad sobre recursos naturales o la propiedad sobre la concesión de aguas u otras semejantes (el espectro radioeléctrico, por ejemplo). Probablemente se discutirá si los trabajadores son dueños de sus ahorros previsionales. Pienso que la discusión constitucional va a ser general, pero que los distintos tipos de propiedad implicarán enormes tensiones y debates”, puntualiza Gómez. 

En la misma línea, Cordero cree que hay un tema específico que estará en cuestión: la sobreprotección de derechos. “La pregunta constituyente genuina es si van a existir estatus de propiedad sobreprotegidos. Si hay determinado tipo que va a estar sobreprotegido y en la Constitución del ‘80 eso está claramente identificado en aguas. No es que el derecho de propiedad se vaya a ver afectado, la pregunta es si hay algún tipo de propiedad que debe ser sobreprotegida”, indica el también director de Espacio Público. 


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