¿Mixta o Constitucional? Cómo diferenciar las opciones para elegir a quienes redactarán la nueva Constitución

Valentina Matus
17 Ago 2020

Si el próximo 25 de octubre se aprueba redactar una nueva Constitución, también se determinará qué tipo de órgano realizará esta tarea: Convención Mixta Constitucional o una Convención Constitucional. ¿Qué diferencias hay entre una y otra? ¿Quiénes las podrán conformar, cuáles serán sus responsabilidades y cómo se les va a elegir? Todos los detalles en este artículo de Contexto Factual.

La madrugada del 15 de noviembre se dio a conocer el llamado Acuerdo por la paz social y la nueva Constitución, un pacto firmado por una decena de partidos políticos mediante el cual se diseñó la ruta para el desarrollo de un proceso constituyente en Chile. Se determinaron fechas, las reglas y condiciones para iniciar el camino que podría llevar a la construcción de una nueva Constitución y los lineamientos del órgano que tendría por misión redactarla. 

Una de las condiciones para llegar al consenso fue que ese órgano no se llamara Asamblea Constituyente, como varios actores venían exigiendo desde hacía un tiempo. “Convención Constitucional”, le pusieron entonces, y plantearon que podría conformarse de dos formas: en partes iguales entre ciudadanos electos y parlamentarios en ejercicio, o con un 100% de personas elegidas especialmente para ello.

La decisión estará en la papeleta que los votantes deberán marcar en el plebiscito del próximo 25 de octubre: primero, aprobar o rechazar si se quiere una nueva Constitución; y luego, qué prefiere en caso de ganar el Apruebo, una Convención Mixta Constitucional o sólo una Convención Constitucional.

¿En qué se diferencian? ¿Quiénes pueden ser parte de una u otra y cuáles serán sus responsabilidades y atribuciones? Contexto Factual lo explica en este artículo.    


Composición convención

Una opción será la Convención Mixta Constitucional, integrada por 172 miembros. De ellos, la mitad serían ciudadanos electos en votación popular, mientras que los 86 restantes serían parlamentarios elegidos por el Congreso Pleno (todos los senadores y diputados en ejercicio). Es decir, sólo el 50% sería electo de forma directa por la ciudadanía. Los diputados y senadores que integren esta convención no deberán asistir a las sesiones de sala y comisiones en el Congreso durante el período que dure la elaboración del texto, que podría ser entre nueve meses y un año.

Por otro lado, está la Convención Constitucional, que estaría integrada por 155 personas, y a diferencia de la opción anterior, todas electas por votación popular. Es el mismo número de integrantes que tiene la Cámara de Diputados y, al igual que en esa instancia, para su representatividad se considerarán los distritos electorales y la misma cantidad de nombres elegidos por territorio. 

Los integrantes de la Convención recibirán una dieta de 50 unidades tributarias mensuales (alrededor de $ 2,5 millones), además de las asignaciones que se establezcan en el Reglamento de la Convención. En caso de ser elegida la Convención Mixta, los parlamentarios no recibirán ese pago y mantendrán su dieta actual, que tras la aprobación de la ley rebaja las remuneraciones de autoridades y funcionarios, alcanza unos $7.012.390 de remuneración bruta mensual.

Ahora, ¿quiénes pueden ser convencionales? Todos los chilenos/as mayores de 18 años que no hayan sido condenados a penas aflictivas. Podrán también postular ministros, intendentes, gobernadores, alcaldes, consejeros regionales, concejales u otras autoridades estatales indicadas en el artículo 132, inciso cuarto de la Constitución, pero al momento de inscribir su candidatura cesarán en el cargo de forma automática. Además, quienes tengan un cargo gremial o vecinal, deberán suspender esas funciones desde que inscriban su candidatura. 

Es importante destacar que quienes sean candidatos a la Convención o una vez electos convencionales, no podrán ser candidatos a otros cargos de elección popular mientras ejerzan sus funciones y hasta un año después de que cesen en sus cargos. 

Además, los límites de gastos electorales para la campaña ya fueron publicados por el Servel. Al serles aplicables las disposiciones idénticas a las elecciones de diputados, los candidatos a la convención no podrán gastar más de 700 UF, más aquella que resulte de multiplicar el número de electores de cada distrito por 0,015 UF.

Paridad en la convención

El 20 de marzo se promulgó la Ley Nº 21.216, que busca garantizar la paridad de género en las candidaturas y conformación del órgano constituyente. Esta indica que las listas deben tener 50% de candidatos y 50% de candidatas (o equilibrio en listas impares); todas las listas deben ser encabezadas por mujeres; y luego el orden de las candidaturas debe ser alternado (mujer, hombre, mujer, etc.), lo que se ha llamado “mecanismo cebra”.

Una vez que los convencionales sean electos a través del sistema D’Hont, si el resultado del distrito no es paritario se hará una corrección: se determinarán cuántos hombres o mujeres faltan para la paridad en el distrito y se reemplazará la candidatura menos votada del sexo sobrerepresentado por la candidatura más votada del sexo subrepresentado del mismo partido. En el caso de que un partido no tenga una candidatura del sexo subrepresentado para corregir (porque el partido decidió llevar una sola candidatura), se corrige con la siguiente candidatura más votada del sexo subrepresentado de otro partido de la misma lista.

Como el resultado aplica para quienes fueron electos de forma popular, la paridad se garantiza para la convención constitucional pero no para la convención mixta, dado que no aplica de forma vinculante para los resultados de los parlamentarios elegidos.



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