Los primeros llamados para incluir a la ciudadanía en las discusiones constituyentes

Valentina Matus
12 Nov 2020

Mientras la carrera para elegir a los y las convencionales constituyentes avanza, en paralelo, diferentes organizaciones comienzan a elaborar propuestas para incluir a la ciudadanía activamente en el proceso, más allá de sólo votar por un nombre para los represente en esa instancia. Las ideas van desde realizar charlas y asambleas hasta crear mecanismos jurídicamente vinculantes que tengan incidencia directa sobre el trabajo del órgano que redactará la propuesta para una nueva Constitución. ¿El problema? Todo lo que se plantee ahora son sólo ideas, pues si se tomarán en cuenta o no será una decisión soberana que tendrá la Convención y que sólo se conocerá una vez que se conforme y dicte su propio reglamento.

- “El Plebiscito ha sido posible porque la gente salió a las calles. Es el triunfo de los ciudadanos lo que ha permitido abrir un camino de esperanza para nuestro país”. 
- “Han ganado las fuerzas democráticas que se expresaron masivamente en las calles del país desde octubre del año pasado”. 
- “La victoria es de la ciudadanía y el pueblo movilizado, que ha construido con dolor, angustia y rabia un triunfo repleto de esperanza”.

Fueron las palabras de diferentes timoneles de partidos de oposición tras el triunfo del Apruebo el pasado 25 de octubre. Dejaban en claro que la victoria no fue de ellos, los partidos políticos, sino que de las millones de personas que salieron a la calle a demandar mejores condiciones de vida tras el estallido social del 18 de octubre de 2019, situación que se canalizó institucionalmente a través de la firma del “Acuerdo por la paz y una nueva Constitución”. 

Sin embargo, a pesar del reconocimiento a quienes salieron a la calle, aparte de las formas de participación institucionales –como el plebiscito o la elección de convencionales constituyentes programada para el 11 de abril de 2021–, no se ha materializado alguna forma de participación ciudadana en la discusión constitucional. Por lo tanto, hasta ahora sólo está definido que podrán hacerlo mediante la elección de sus representantes, y una vez hecho eso, no hay nada definido para hacerlos parte activa del debate.

Es por eso que de distintos frentes han surgido propuestas para relevar el rol ciudadano y otorgarle mayor injerencia una vez que la Convención Constitucional comience a funcionar a mediados del próximo año. Sin embargo, todo lo que hoy se proponga quedará a la espera de que el órgano constituyente sesione por primera vez y dicte su reglamento, el cual puede o no contemplar alguno de los mecanismos de los que trata este artículo: será decisión de los convencionales si los toman en cuenta. 

El espectro de participación que aparece en las propuestas puede ser amplio. Algunas son: emitir públicamente las sesiones de la Convención, realizar encuestas periódicas por parte de los convencionales, generar equipos ciudadanos que incidan en la tabla de conversación e, incluso, plebiscitar de forma vinculante capítulos o artículos de la propuesta convencional. 

Todas esas ideas buscan ser un complemento para el trabajo de la Convención, de modo que las decisiones no se tomen a puertas cerradas ni entre cuatro paredes -como muchos sectores demandan-, sino que de cara a la ciudadanía y, sobre todo, con ella como protagonista. 

En ese marco, un grupo de centros de estudio y organizaciones sociales se han unido para realizar un itinerario colaborativo y participativo para los contenidos de la nueva Constitución. La iniciativa – que reúne a Chile 21, Fundación Casa Común, Horizonte Ciudadano, Fundación Progresa, Saberes Colectivos, Centro de Estudios Pedro Aguirre Cerda, Instituto Igualdad, Instituto Alejandro Lipschutz ICAL, Fundación por la Democracia y el Instituto de Estudios Laborales FIEL– busca iniciar un proceso abierto para demandar transformaciones “acordes a la profundidad del cuestionamiento del orden político vigente, la superación del neoliberalismo y el término de la subsidiariedad del Estado, a fin de dar paso a un Estado de derechos y profundización democrática”.

Para esto realizaron una invitación abierta a todo tipo de organizaciones que se sientan interpeladas por esta tarea y así realizar un itinerario de trabajo con mecanismos de participación.


En una línea más concreta, un grupo de alcaldes de oposición formaron “Unidas y unidos por la Constituyente”, una agrupación bajo la cual firmaron un acuerdo cuyo fin es canalizar los “anhelos de los vecinos y vecinas” que se vieron expresados tras el triunfo del Apruebo.

En diciembre de 2019 fueron los jefes comunales quienes impulsaron una consulta ciudadana en la que participaron más de dos millones de chilenos, acerca de las prioridades sociales de algunas comunas. Ahora, la idea es extender la participación "con especial énfasis en organizaciones sociales, candidatas y candidatos independientes", además de realizar asambleas y cabildos constituyentes donde se presenten propuestas que posteriormente puedan ser recogidas por la Convención, según indicaron los alcaldes en el lanzamiento del acuerdo.  

Hay alcaldes que han ido incluso más allá, presentando propuestas concretas para el funcionamiento de la Convención Constitucional y cómo se puede incorporar a la ciudadanía a ella. Es el caso del edil de Valparaíso, Jorge Sharp:




Desde Contexto se propone una Convención Abierta para hacer efectiva la participación ciudadana, más allá del Plebiscito y las elecciones de convencionales, a partir de actividades locales y transparencia de la actividad convencional:


Asimismo, Contexto y UDP están realizando charlas de la Escuela Constitucional, que tiene como uno de sus objetivos dar cuenta de los contenidos más relevantes que se abordarán en el debate constituyente. Si te interesa inscribirte o conocer más acerca del proyecto haz click aquí


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