Cuestionario Constituyente a la fiscal Ximena Chong: "Aspiro a que la igualdad de género se plasme ahora y sea real con esa declaración en la Constitución"

Juan Pablo Figueroa
20 Nov 2020

Jefa del departamento de Alta Complejidad de la Fiscalía Centro Norte y una de las persecutoras más importantes del país. La fiscal Ximena Chong respondió esta semana las 10 preguntas del Cuestionario Constituyente de Contexto Factual. Habló de sus expectativas para el Chile que viene y de su interés de que la igualdad de género quede consagrada en una nueva Constitución, así como el derecho al desarrollo pleno de las personas y ser felices. De lo que le gusta -y lo que no- de la sociedad chilena, de sus aprendizajes con el proceso constitucional y de la persona que le gustaría que la representara en la Convención que discutirá y redactará la propuesta de un nuevo texto. Esto es lo que contestó.

Con más de 16 años en el Ministerio Público, la fiscal Ximena Chong, jefa del departamento de Alta Complejidad de la Fiscalía Centro Norte, se ha posicionado como una de las persecutoras más reconocidas del país. Ha tenido a su cargo algunas de las investigaciones judiciales de mayor impacto del último tiempo: el financiamiento ilegal de parlamentarios por parte de la empresa Corpesca -del Grupo Angelini- mientras se tramitaba la Ley de Pesca, el supuesto aporte a campañas políticas de la constructora brasileña OAS y, entre otros, dos casos emblemáticos de violaciones a los derechos humanos cometidos por Carabineros durante el último año, el de Gustavo Gatica -que quedó ciego tras recibir balines en ambos ojos- y el del adolescente que a comienzos de octubre fue arrojado por un efectivo policial desde el puente Pío Nono al lecho del río Mapocho.

A petición de Contexto Factual, accedió a responder las 10 preguntas del Cuestionario Constituyente, un nuevo espacio creado para conocer las definiciones y expectativas de personalidades de diferentes ámbitos y sectores respecto del proceso histórico que atraviesa el país y que podría derivar en una nueva Constitución. De sus expectativas y aprendizajes, hasta quién le gustaría tener como representante en la Convención Constitucional. Lo que sigue es lo que Chong contestó:             

  1. ¿Cómo cree que será el país después del proceso constituyente?


Tengo mucha confianza en el proceso. Va a ser producto de una Convención Constitucional paritaria y, por primera vez, se va a incorporar la voz de las mujeres en la confección de una constitución y en la discusión que le va a preceder. Y si la reforma que está en curso se materializa, también va a ser un espacio donde tendrán voz los pueblos originarios, por lo tanto, creo que va a ser un país que va a haberse dado la oportunidad de mirarse a la cara y que sus mejores hombres y mujeres den paso a una conversación y construcción colectiva de un proyecto futuro. Eso, sin duda, va a sentar las bases de un nuevo pacto que como país nunca hemos tenido en la historia.    

  1. Si tuviera que elegir uno sólo, ¿qué elemento le gustaría ver plasmado en la nueva Constitución y por qué?


El principio de igualdad de género. Aunque la igualdad está consagrada en las cartas de derecho y las constituciones chilenas desde muy antiguo, que no se haya apellidado como “igualdad de género” es una deuda que el país tiene y que es importante saldar. Aspiro a que, con la paridad en la Convención Constitucional, sea un tema que no tarde en materializarse en las distintas políticas públicas y también puertas adentro en unos 100 años más, sino que se plasme ahora y sea real con esa declaración en la Constitución. 

  1. En una frase, ¿cómo definiría la importancia de la Constitución para la vida cotidiana?


Es nuestra carta de navegación, el contenedor de nuestros derechos y obligaciones como ciudadanos; debe ser también la guía y el límite a la actuación de las autoridades y, al estar en la base de la definición de las políticas públicas, debiera marcar sí o sí la cotidianidad y la vida de todos nosotros.

  1. Si tuviera la oportunidad de optar a un cargo público, ¿cuál sería y por qué?


Soy feliz siendo fiscal. Es lo que me llena, y dejando claro que no pretendo postular a ningún otro cargo, sí creo que el trabajo de los alcaldes en los municipios tiene la virtud de poder hacerse cargo de la solución de los problemas más cotidianos de las personas, y una buena gestión tiene la capacidad de generar cambios sustantivos en las comunidades. Correctamente orientado, es un liderazgo que podría tener un rendimiento relevante en actividades fundamentales de la gente, pues su gestión incide en salud, educación, cultura y, entre otros, medioambiente -otro giro que debiera tener la Constitución, aspiro a que sea una Constitución verde-.  

  1. ¿Qué es lo que más y lo que menos le gusta de la sociedad chilena?


Lo que no me gusta es que aún no seamos capaces de superar ciertos lastres que se arrastran de algunas miradas un poco extremas frente a ciertas situaciones. No me gusta que no haya un consenso respecto a la relevancia de la promoción y respeto de los derechos fundamentales y que muchas veces se tiña con cierto sesgo ideológico cuando se trata de un valor de carácter fundamental. El machismo, la misoginia que se observa todavía al momento de criticar legítimamente a autoridades y las actitudes públicas de las personas, y que no debemos tolerar. Y lo que más me gusta es esta capacidad que tenemos de mirarnos sin una complacencia, y ser capaces de distinguir nuestros defectos y encontrar caminos para superarlos. La actitud crítica puede catapultar a una sociedad a un mejor desarrollo.    

  1. ¿Qué destaca de los que están en una vereda política distinta a la suya?


Destacaría de todas las veredas políticas la preocupación que tienen por el bien común de Chile. Creo que debemos reivindicar el rol de la política en términos de aquella preocupación permanente por el quehacer común, y eso es un punto de convergencia entre todas esas personas que de buena fé, y con sus cartas abiertas, se dedican a la política entendida como este arte de hacer el bien común un objetivo. 

  1. ¿Qué ha aprendido con el debate constituyente?


Que es un tema que interesa a muchas personas que se desarrollan en quehaceres distintos, con distintas miradas y que no sólo tienen interés, sino que también mucho que decir. Muchas veces se pensaba que esto era un nicho de preocupación exclusiva de abogados. Esa ampliación de las fronteras de a quienes les compete el debate constituyente, me parece que es un aprendizaje que valoro mucho; cómo este debate puede ser un espacio que dé cabida a miradas tan distintas y diversas. 

  1. ¿Cuál derecho cree que debería pesar más en la nueva Constitución?


Soy de la idea de que no existe un orden de prelación en los derechos, pues todos contribuyen al que quizás es el más fundamental de todos: el derecho de toda persona por optar en su vida a aquello que le permita un desarrollo más pleno e incluso más feliz. Hay muchas constituciones que hablan de eso. Me parece que eso circunscribe el objetivo final de todos los derechos, que al final son un conjunto de garantías para el mejor desarrollo de todos y cada uno, sin exclusiones.  

  1. ¿Qué mantendría y qué sacaría de la Constitución actual?


La Constitución va a tener que reformularse en términos íntegros. Conversar ahora de lo que dejamos o sacamos pondría algunos supuestos al debate que, habiendo optado el país por una Convención Constitucional que se va a encargar de discutir y resolver todos los temas, podría ponerle una camisa de fuerza. Ahora, creo que una Constitución sí o sí debe girar en torno al respeto y promoción de los derechos fundamentales de todos y todas quienes componemos la comunidad. Debe mantenerse necesariamente en la Constitución una estructura de las instituciones en torno a aquello.  

  1. Si tuviera que elegir un representante en la Convención -sea o no candidato o candidata-, ¿quién sería y por qué?


Una persona que contribuiría sustantivamente al debate constitucional sería Agustín Squella. Me parece que hoy, dentro de quienes piensan Chile y miran el proceso, y entre quienes han sido testigos privilegiados y han hecho un análisis de la historia reciente, podría ser alguien que además es capaz de escuchar a los otros y tiene una altura intelectual muy relevante, pero acompañada -cosa rara- de una humildad que lo pone en una actitud de oyente y de integrador de conocimientos y experiencia de los terceros. Podría ser una carta muy interesante para la Convención.  



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