Cuestionario Constituyente a Izkia Siches, presidenta del Colegio Médico: “Se va a necesitar avanzar en libertades individuales en materias de autodeterminación como la propia vida, el aborto y la eutanasia”

Magdalena Advis
8 Ene 2021

La presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, dice estar esperanzada en que al término del proceso constituyente, Chile será un mejor país. De la Constitución actual, mantendría varias cosas que, a su juicio, “van en la línea correcta”, pero también cambiaría muchas, partiendo por la garantía de un derecho a la salud real, y no sólo a la capacidad de elegir. En sus respuestas al Cuestionario Constituyente, una de las figuras más potentes en la escena pública chilena actual se refiere a la importancia de avanzar en materias como el aborto y la eutanasia, a su interés de impulsar un cambio completo en el sistema de salud pública e, incluso, a quién le gustaría tener como representante en la Convención Constitucional.

Izkia Siches fue la primera mujer que asumió la presidencia del Colegio Médico (Colmed) desde que se fundó en 1948. Desde esa posición, se convirtió en el último tiempo en una de las figuras más relevantes de la esfera pública, generando un amplio apoyo ciudadano que se refleja en varias encuestas, pero a la vez un fuerte rechazo de sus detractores. 

“Siempre los presidentes fueron hombres, blancos y en su mayoría conservadores. Y yo soy mujer, joven, de izquierda, morena, de Arica, medio aimara, con los ojos achinados, crecida en Maipú, educada en un colegio picante que nadie conoce”. Así se definió a sí misma en una entrevista que dio a La Segunda en 2019.

Médica de la Universidad de Chile y parte del Colmed desde 2014, cuando asumió como presidenta de su consejo regional metropolitano, hace sólo unas semanas fue reelecta a la cabeza del gremio con un 51,8% de los votos a nivel nacional, en una votación que logró una convocatoria incluso más alta que la de varios partidos en las últimas elecciones primarias. 

Desde su nombramiento dentro de la mesa COVID-19 que asesora al gobierno, ha sido una de las voces más enérgicas al momento de criticar -y también aportar- al tratamiento de la pandemia por parte de las autoridades. Cuestiona que en varios momentos se haya priorizado lo político por sobre lo sanitario, lo que le ha traído bastantes roces con el ministro Enrique Paris.

Esta semana, Siches respondió el Cuestionario Constituyente de Contexto Factual. Aquí, manifiesta su sueño de liderar la conformación de un sistema nacional de salud en Chile, con un estado de bienestar y la representación feminista en la nueva Constitución.

  1. 1. ¿Cómo cree que será el país después del proceso constituyente?

Tengo hartas esperanzas de que este sea un proceso virtuoso, pero para ello creo que es necesario que la Convención Constitucional sea un espacio de reflexión profunda del país que queremos y que, más allá de las diferencias ideológicas y de pensamiento, nuestros convencionales logren poner en el centro el bienestar de la ciudadanía como un todo, como una sociedad. Es un gran espacio para plantearnos los grandes desafíos que tenemos en materias de organización social, particularmente en áreas de desigualdad y en los pilares de los derechos sociales que tenemos que garantizar en Chile. Creo que el país va a ser mucho mejor después de este proceso constituyente, estoy esperanzada.

  1. 2. Si tuviera que elegir uno solo, ¿qué elemento le gustaría ver plasmado en la nueva Constitución y por qué?

Un país que se piensa en sociedad, pero sin duda tenemos, desde el Colegio Médico, una agenda sanitaria y esperamos ver posicionado el derecho a la salud, no con su redacción actual, sino que garantizando efectivamente no sólo la capacidad de elección, sino que entendiendo este estado de bienestar al que aspiran todos nuestros ciudadanos. Sin duda, más allá de nuestra alma sanitaria, el futuro de Chile se va a basar en tener algunas estructuras como la educación de calidad, que logre romper con la segregación y las diferencias que tenemos desde el origen.

  1. 3. En una frase, ¿cómo definiría la importancia de la Constitución para la vida cotidiana?

Es parte del ordenamiento que nos damos como sociedad acordando cuáles son nuestros derechos y deberes, y creo que va a impactar más de lo que pensamos en nuestras acciones individuales: en nuestro sistema sanitario, educacional, de seguridad previsional. Quiero que aquí se pongan las primeras banderas de un cambio de concepción.

  1. 4. Si tuviera la oportunidad de optar a un cargo público, ¿cuál sería y por qué?

Me imagino más del lado del Ejecutivo que del Parlamento. Me encantaría liderar la conformación de un sistema nacional de salud chileno. El cargo al que aspiraría no existe todavía en la conformación de un sistema sanitario técnico, robusto, moderno, eficiente y que no dependa de los gobiernos de turno, que pueda tener una agenda transversal que mire, proyecte y se enfrente a los desafíos de más adelante.

  1. 5. ¿Qué es lo que más y lo que menos le gusta de la sociedad chilena?

Lo que más me gusta es la resiliencia. Hemos tenido varios embates a lo largo de nuestra historia: fenómenos naturales y desafíos que hemos logrado enfrentar de una u otra manera. 

Lo que menos me gusta es el individualismo. Creo que hemos inculcado en las nuevas generaciones esto de “sálvate solo” y eso es algo que arrastramos y tenemos que dejar de lado. Hay que entender que estamos interconectados y dependemos los unos de los otros.

  1. 6. ¿Qué destaca de los que están en una vereda política distinta a la suya?

Hay cosas que también hay que intentar incorporar entre esas están el pragmatismo y la flexibilidad. Creo que todos nos tenemos que esforzar por ser más flexibles y también velar por los resultados.

  1. 7. ¿Qué ha aprendido con el debate constituyente?

Quizás lo que más me ha llamado la atención, además de las discusiones teóricas de los derechos que debemos definir y cómo redactar esta carta, ha sido la dificultad de los mecanismos electorales, que sin duda parecen ser bastante limitados en este ejercicio que, esperaríamos, representara la diversidad en la sociedad. Si no logramos representar esas miradas, tanto desde el origen, las regiones y las distintas particularidades que tenemos como ciudadanos y ciudadanas, creo que va a ser difícil que sintamos que es una Constitución propia, nuestra, y no sé si el mecanismo vigente actual lo vaya a lograr. Creo que van a quedar muchas personas muy valiosas y representativas del Chile real fuera.

  1. 8. ¿Cuál derecho cree que debería pesar más en la nueva Constitución?

Va a ser una discusión en la que hay que equilibrar los derechos de la autonomía de los individuos y la responsabilidad colectiva de cuidarnos los unos y los otros como sociedad. Lo primero, se va a necesitar avanzar en libertades individuales, en materias de autodeterminación como la propia vida, el aborto, la eutanasia y alejarnos de esta visión actual en que las libertades existen sólo en el ámbito económico. Eso implica avanzar decididamente en los derechos sociales que permitan constituir un nosotros como sociedad.

Quizás, el derecho inalienable sería el derecho de salud que está mucho más allá del concepto de salud y enfermedad, sino que este estado de bienestar que requiere, no al sistema sanitario, sino a todos los determinantes sociales que vienen aparejados con este estado y dignidad a la que creo que la ciudadanía aspira.

  1. 9. ¿Qué mantendría y qué sacaría de la Constitución actual?

Mantendría algunos artículos que ya existen y que creo que van en la línea correcta, como la igualdad de las personas, que las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos, la contribución que debe hacer el Estado en la realización de los individuos, que el Estado está al servicio de las personas humanas y su finalidad de promover el bien común, para lo cual hay que contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a todos y cada uno de los integrantes de la nación su mayor realización espiritual y material. Además de la igualdad ante la ley, en Chile no hay personas ni grupos privilegiados, en Chile no hay esclavos y el que pise su territorio queda libre, hombres y mujeres son iguales ante la ley.

Creo que es necesario volver a redactar el derecho a la salud, sin duda, y no garantizar sólo su elección, sino que mirando también hacia un seguro único. El conflicto no es sólo salud pública y privada, no sólo en sus prestadores, sino que también en sus aseguradores.

Sacaría el derecho preferente del padre a educar a sus hijos y asumiría un rol del Estado en torno, por ejemplo, a la educación sexual integral y a lo garantista que debe ser el Estado en materias de las nuevas generaciones, y no depender tanto de la familia en la que se nació. 

Eliminaría la ley que protege la vida del que está por nacer, pensando que ya tenemos una legislación en torno a la interrupción del embarazo en tres causales y, eventualmente, con la reciente modificación argentina, creo que es algo que no debería quedar en la Constitución hasta que se esclarezca hacia donde va a ir nuestro país.

  1. 10. Si tuviera que elegir un representante en la Convención -sea o no candidato o candidata-, ¿quién sería y por qué?

Creo que elegiría a alguien que fuera mujer, independiente, feminista, empoderada, progresista, flexible y pragmática. Entre los diferentes liderazgos, creo que me quedo con la doctora Marisa Matamala, una médica que es parte de las fundadoras de los movimientos feministas en Chile. Ha sido también fundadora de nuestro Departamento de Género en el Colegio Médico. 


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