Verdadero

"El único rol del TC en el proceso constituyente es no tener ninguno. Ni de hecho, ni de derecho, ni directa, ni indirectamente”

Agustín Vázquez y Valentina Matus
27 Ene 2021

Si sólo tienes 5 minutos, lee estas claves:

– Luego de la publicación de una columna de opinión del abogado Arturo Fermandois, en la que reabrió el debate sobre el rol que algunas instituciones podrían tener en el proceso constituyente, el académico de la Universidad de Valparaíso, Flavio Quezada, señaló que “el único rol del TC en el proceso constituyente es no tener ninguno. Ni de hecho, ni de derecho, ni directa, ni indirectamente”.

– Lo afirmado por el abogado es VERDADERO.

– La reforma constitucional que dio pie al Plebiscito Nacional 2020 y el posterior avance del proceso constituyente no menciona en ningún artículo al Tribunal Constitucional (TC), por lo que no tendría participación alguna en el proceso.

– Quienes podrían intervenir en su funcionamiento son la secretaría técnica –constituida por personas de comprobada idoneidad académica o profesional– y el Presidente de la República o a los órganos que éste determine, para prestar el apoyo técnico, administrativo y financiero.

– La única institución que menciona como órgano revisor de alguna reclamación hecha por la Convención –rol que actualmente cumple el TC para revisiones de proyectos de ley– es la Corte Suprema, y sólo en materia de procedimientos, no en los contenidos de la nueva Constitución.


Luego de la publicación de la columna de opinión del abogado Arturo Fermandois, titulada “La cláusula de límites: marco y orientación, en donde señalaba que “si el mismo poder constituyente que aspira a crear derecho llegare a ultrajar las normas sustantivas que lo enmarcan, de seguro el Estado de Derecho tendrá vías idóneas para reparar ese que sería un indeleble vicio de origen de la nueva Constitución”, reabriendo el debate planteado por el abogado constitucionalista Jorge Barrera donde sostenía la posibilidad de que el Tribunal Constitucional (TC) pudiera intervenir en el contenido de la Convención Constitucional (ver artículo).

Con aquel motivo, el también abogado Flavio Quezada y académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valparaíso señaló a través de su cuenta de Twitter que “el único rol del TC en el proceso constituyente es no tener ninguno. Ni de hecho, ni de derecho, ni directa, ni indirectamente”.


Lo dicho por el experto en Derechos Humanos es VERDADERO. La reforma constitucional que dio pie al plebiscito de octubre pasado y el posterior avance del proceso constituyente no menciona en ningún artículo al TC y una eventual participación suya en el proceso. La única institución que menciona como interviniente es la Corte Suprema, como órgano revisor de alguna reclamación hecha por la Convención. 

Quezada, que apuntó a la Ley 21.200, explicó a Contexto Factual que “el TC no tiene ningún rol en el proceso constituyente: de derecho, porque no lo establece el texto expresamente; de hecho, porque no se lo atribuye la Convención; directamente, porque no puede controlar lo que diga la Constituyente, ni indirectamente, porque la hipótesis de que controle un Decreto Supremo me parece que sería ponerse fuera del acuerdo porque está expresamente excluido y, algo así, a mi juicio, sería prácticamente un quiebre institucional”.

¿Cuáles son los límites de la Convención? Tal como define el artículo 133 de la Constitución, quienes podrían intervenir en su funcionamiento son la secretaría técnica –constituida por personas de comprobada idoneidad académica o profesional– y el Presidente de la República o los órganos que éste determine, para prestar el apoyo técnico, administrativo y financiero. 

En términos de contenido, como indica el artículo 135, sólo deberá respetar el carácter de República del Estado de Chile, su régimen democrático, las sentencias judiciales firmes y ejecutoriadas y los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes.

La única institución que podría resolver discrepancias –solicitado por al menos un cuarto de los integrantes de la Convención– es la Corte Suprema, pero sólo en cuanto al procedimiento y nunca sobre el contenido. Esto dice la Constitución:

Artículo 136.-
Se podrá reclamar de una infracción a las reglas de procedimiento aplicables a la Convención, contenidas en este epígrafe y de aquellas de procedimiento que emanen de los acuerdos de carácter general de la propia Convención. En ningún caso se podrá reclamar sobre el contenido de los textos en elaboración.
    Conocerán de esta reclamación cinco ministros de la Corte Suprema, elegidos por sorteo por la misma Corte para cada cuestión planteada.
    La reclamación deberá ser suscrita por al menos un cuarto de los miembros en ejercicio de la Convención y se interpondrá ante la Corte Suprema, dentro del plazo de cinco días desde que se tomó conocimiento del vicio alegado.
    La reclamación deberá indicar el vicio que se reclama, el que deberá ser esencial, y el perjuicio que causa.
    El procedimiento para el conocimiento y resolución de las reclamaciones será establecido en un Auto Acordado que adoptará la Corte Suprema, el que no podrá ser objeto del control establecido en artículo 93 número 2 de la Constitución.
    La sentencia que acoja la reclamación solo podrá anular el acto. En todo caso, deberá resolverse dentro de los diez días siguientes desde que se entró al conocimiento del asunto. Contra las resoluciones de que trata este artículo no se admitirá acción ni recurso alguno.
    Ninguna autoridad, ni tribunal, podrán conocer acciones, reclamos o recursos vinculados con las tareas que la Constitución le asigna a la Convención, fuera de lo establecido en este artículo.
    No podrá interponerse la reclamación a la que se refiere este artículo respecto del inciso final del artículo 135 de la Constitución.




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