Exagerado

Ministro Briones señala que acuerdo de noviembre de 2019 definió qué contenidos estarían incluidos en una nueva Constitución

Juan Pablo Figueroa
1 Sep 2020

Si sólo tienes 5 minutos, lee estas claves:

– En una entrevista sobre el proyecto del retiro del 10% de los fondos de pensiones, el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, se refirió al acuerdo que varios partidos políticos firmaron en noviembre de 2019 para dar curso a un proceso constituyente. Lo definió como “una hoja de ruta precisamente para definir si las chilenas y chilenos querían ir por una nueva Constitución y qué cosas iban a estar incluidas en esa nueva Constitución”.

– Lo señaló como argumento para lo que, a juicio del gobierno, es una forma en que la oposición ha roto ese pacto, al presentar vía reforma constitucional temas sobre garantías sociales y el sistema previsional.

– El ministro se refiere al llamado Acuerdo por la Paz y una nueva Constitución, que los presidentes de 10 partidos políticos de la ex Nueva Mayoría y Chile Vamos, además del diputado Gabriel Boric, firmaron el 15 de noviembre de 2019, y que definió los pasos a seguir para abrir un proceso de participación ciudadana para la eventual creación de una nueva Carta Fundamental.

– El documento consta de 12 puntos donde se acordó que se impulsaría un plebiscito constituyente -inicialmente para abril de 2020-, las preguntas que se harían, las opciones para conformar la Convención a cargo del proceso, los plazos y etapas para desarrollar el trabajo y las atribuciones y limitantes que tendría la instancia que podría redactar la nueva Constitución, en caso de ganar la opción del Apruebo.

– En ninguno de los puntos acordados se estableció qué cosas o materias estarían incluidas en una eventual nueva Constitución.


Ocurrió apenas unos días antes de que la Cámara de Diputados aprobara el proyecto que, a través de una reforma constitucional, permitiría a las personas efectuar un retiro excepcional y único de hasta el 10% de sus fondos de pensiones, como medida para paliar la crisis por Covid-19. El ministro de Hacienda, Ignacio Briones, venía desde hace un tiempo realizando gestiones a nombre del gobierno para evitar que la iniciativa avanzara en el Congreso y, ese domingo 12 de julio, en entrevista con CNN Chile, se mostraba confiado en que lograrían convencer a los parlamentarios de su sector para que, al momento de votar, lo hicieran en contra.

Fue en esa intervención que Briones planteó que, a juicio del Ejecutivo, la oposición estaría rompiendo el acuerdo político de noviembre de 2019, aquel que sentó las bases para la realización de un proceso constituyente en Chile. Según el ministro, se debe a que el proyecto fue ingresado como una reforma constitucional y no como materia de ley, y que a través de esa vía se esté intentando legislar sobre temas de garantías sociales y el sistema previsional. En su argumentación, Briones dijo:

“En noviembre del año pasado, en nuestro país, hubo un acuerdo constitucional, una hoja de ruta precisamente para definir si las chilenas y chilenos querían ir por una nueva Constitución y qué cosas iban a estar incluidas en esa nueva Constitución”.

Contexto Factual contrastó esto último que aseguró el ministro de Hacienda con lo que dice el texto del acuerdo y concluyó que la afirmación es EXAGERADA, pues si bien en parte está en lo cierto, le estaría atribuyendo características que exceden lo que efectivamente dice el documento.

Briones se refería al llamado Acuerdo por la Paz y una nueva Constitución, un pacto que firmaron el 15 de noviembre de 2019 los presidentes de 10 partidos políticos de la ex Nueva Mayoría y Chile Vamos, además del diputado Gabriel Boric, como una vía para dar solución institucional a la profunda crisis política y social que se desató con el estallido social del 18 de octubre.

El documento consta de 12 puntos, a través de los cuales se definieron los pasos a seguir para abrir un proceso de participación ciudadana que determinara la eventual creación de una nueva Carta Fundamental. Ahí se estableció, por ejemplo, que se llamaría a un plebiscito que inicialmente se realizaría en abril de este año -y que más adelante fue postergado para el 25 de octubre, producto de la crisis sanitaria por  Covid-19- donde se harían dos preguntas: quiere o no una nueva Constitución y, en caso de aprobar lo primero, qué tipo de órgano prefiere para redactarla, una Convención Constitucional o una Convención Mixta.

También se definió cómo se conformará cada una de esas convenciones y que sus miembros serán electos en el mismo proceso electoral que autoridades municipales y gobernadores regionales. Se estableció, entre otras cosas, que el único objeto del órgano constituyente será redactar la nueva Constitución, que sus acuerdos requerirán de un quorum de ⅔, que no afectará las competencias y atribuciones de los demás órganos y poderes del Estado, y que se disolverá una vez cumplida su tarea, es decir, cuando se apruebe o rechace el texto constitucional que proponga a través de un plebiscito de salida ratificatorio, con sufragio universal obligatorio.           

De la misma forma, se acordaron las inhabilidades de quienes formen parte del órgano constituyente y los plazos para su funcionamiento: desde que se conforme, tendrán hasta nueve meses para tener un texto final, aunque, de ser necesario, podría prorrogarse una sola vez por un máximo de tres meses; y 60 días después se realizará el referéndum ratificatorio.

Lo anterior da cuenta de que efectivamente el acuerdo de noviembre fue “una hoja de ruta para definir si las chilenas y chilenos querían ir por una nueva Constitución”, como aseguró Briones en la entrevista, pero en ninguno de sus puntos se establece “qué cosas iban a estar incluidas en esa nueva Constitución”. 

Contexto Factual intentó comunicarse en reiteradas ocasiones con el ministro para conocer el origen de su afirmación. Si bien desde el departamento de Comunicaciones del Ministerio de Hacienda señalaron que enviarían una respuesta, al cierre de este artículo ésta no llegó.     



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