Exagerado

La supuesta autorización que el Ejército habría dado a la marcha del Rechazo que convocó el abogado Raúl Meza

Juan Pablo Figueroa
10 Sep 2020

Si sólo tienes 5 minutos, lee estas claves:

– El sábado 5 de septiembre, un grupo de partidarios del Rechazo se reunieron en Las Condes bajo la convocatoria de Raúl Meza, abogado de reos de Punta Peuco y expresidente del fallido partido político Fuerza Nacional. Según él, fueron 2.500 personas las que acudieron a la actividad.

– Consultado por un canal de televisión respecto a los permisos para realizar una marcha en contexto de pandemia y estado de excepción, Meza aseguró que “el Ejército de Chile nos autorizó, el general Ricotti, y también este gobierno, a marchar para defender en la calle la patria que nos merecemos. (...) La autorización la tenemos”.

– Bajo estado de excepción, ese tipo de solicitudes no las tramita la Intendencia respectiva, sino que la Jefatura de Defensa Nacional (JDN).

– Desde la JDN niegan que se les haya dado una autorización para marchar, sino que sólo se remitieron a señalar que no habría inconvenientes si se respetaban las normas generales de orden público y las medidas sanitarias correspondientes a la fase de desconfinamiento que tuvieran las comunas por donde se desplazarían.

– El documento emitido desde la JDN da cuenta que lo que pidió Meza no fue autorización para una marcha o una manifestación, sino que para llevar a cabo un acto de campaña.

– Contexto Factual calificó la afirmación de Meza como EXAGERADA, pues otorga en su argumento proporciones excesivas señalando que contarían con autorización para una marcha, que no es lo mismo a una actividad de propaganda electoral.


Por la tarde, en su cuenta de Twitter, el abogado Raúl Meza celebraba que la marcha del Rechazo a la que había convocado para ese sábado 5 de septiembre, había sido un éxito. Decía que más de 3.000 personas habían asistido por la mañana para “defender la patria” y a sus detractores políticos, los que supuestamente los habrían dado por acabados, les enviaba un mensaje: “Se equivocan profundamente”.

Meza, abogado de varios militares recluidos en Punta Peuco por graves violaciones a los derechos humanos y dirigente del fallido partido político Fuerza Nacional -creado en 2019 y disuelto legalmente a comienzos de este año-, organizó y encabezó la manifestación que generó polémica por realizarse en medio de un contexto de pandemia y estado de excepción constitucional. Por eso, una de las preguntas que le dirigieron los periodistas que cubrieron el evento tenía que ver precisamente con los permisos para llevarla a cabo.

“Vamos a cumplir con los distanciamientos con grupos de 50 personas, por lo tanto, esperamos, como así hizo el Ejército de Chile que nos autorizó, el general Ricotti, y también este gobierno, a marchar para defender en la calle la patria que nos merecemos. (...) La autorización la tenemos. Costó, y costó mucho tener la autorización, y quiero agradecer al gobierno, aunque yo no estoy con este gobierno, sí ellos intervinieron para que hoy, quienes estamos aquí por el Rechazo, podamos manifestarnos”, señaló a una periodista de CNN Chile.


La afirmación de Meza fue calificada por Contexto Factual como EXAGERADA. A continuación, el por qué.

Por estos días, la tramitación de permisos para convocar a marchas en espacios públicos de la capital no está a cargo de la Intendencia Metropolitana. Como el país completo se encuentra bajo estado de excepción constitucional, la ley orgánica que regula esas situaciones delega en el jefe de Defensa Nacional la función de “establecer condiciones para la celebración de reuniones en lugares de uso público”. Entonces, los permisos deben solicitarse por esa vía, y en el caso de la Región Metropolitana, la persona a cargo es el general del Ejército Carlos Ricotti.

En efecto, Meza cursó una solicitud. Fueron dos correos electrónicos, uno enviado el 1 de septiembre y otro tres días después. Sin embargo, no pidió autorización para realizar una marcha -como él mismo la calificaría después-, sino que “para llevar a cabo una actividad de campaña electoral”. Que se congregarían a las 11:00 am en la estación de Metro El Golf, en Las Condes, y que desde ahí irían bajando por las avenidas Apoquindo y Providencia. El oficio que recibió de vuelta ese mismo viernes 4 de septiembre de parte de la Jefatura de Defensa Nacional (JDN), señala que la propaganda electoral supone el derecho a reunión consagrado en la Constitución y que la realización de ese tipo de actividades se regulaba según la Ley sobre Votaciones Populares y Escrutinios (ver oficio al final del artículo). 

En ese sentido, el documento señala en su punto 3 que la actividad convocada sólo queda “supeditada a que la misma deberá sujetarse a las normas generales de orden público y las sanitarias emitidas por las autoridades de salud, en cuanto al número de personas reunidas, distanciamiento social, uso de mascarillas, según se trate de lugares abiertos o cerrados (dependiendo de la fase en que se encuentre la comuna a la fecha en que estas se desarrollen), como lo plantea en su requerimiento”.   

Luego, concluye: “Por tanto, no se observa inconveniente a la realización de la actividad propuesta, siempre y que esta no afecte las disposiciones de ’Referencia 3)’”.

De acuerdo a lo anterior, y considerando que tanto Las Condes como Providencia ya se encuentran en fase tres, entre otras cosas, las personas pueden reunirse para participar en eventos, reuniones sociales y recreativas de hasta un máximo 50 personas.  

Desde la JDN, señalaron a Contexto Factual que son ellos y no el Ejército como institución quienes tramitan ese tipo de permisos, y que lo que se entregó a Raúl Meza no fue una autorización como tal: por eso en ninguna parte del oficio que lleva la firma del general Ricotti se menciona que se haya autorizado a algo. En cambio, afirman que lo que sí se hizo fue señalar que por la zona donde se realizaría el evento no era necesario cursar un permiso para la convocatoria, siempre y cuando se respetaran las normas sanitarias y de orden público, como por ejemplo no cortar calles ni calzadas o impedir la libre circulación de vehículos y otros peatones.

Lo anterior lo señalaron también a través de un comunicado emitido el mismo sábado 5, donde la JDN descartaba haber dado una autorización a los manifestantes, “puesto que no le corresponde pronunciarse sobre este tipo de acciones cuando se enmarquen en las disposiciones sanitarias correspondientes y no se vulnere el orden público y la Ley de Tránsito”.

Consultado para este artículo, Meza dijo: 

Ya anda circulando por todas las redes el oficio que me envió el general Ricotti, autorizándome expresamente la posibilidad de marchar el día sábado. Que no es una autorización, es una interpretación que hizo el Ejército. Lo primero que nos pidió Carabineros de Chile, porque si no iban a disolver la marcha y la concentración, era que exhibiéramos la autorización para los efectos de llevar a cabo la marcha desde ese punto en el Metro El Golf hacia abajo, con Manuel Montt y todo el recorrido respectivo. Si no hubiéramos exhibido esa autorización, firmada por el general Ricotti, Carabineros nos habría disuelto la marcha. Es así de simple.

Tanto así que ellos interpretaron ese oficio y nos indicaron que no nos daban permiso para hacer uso de la vía pública, de la calzada, y por lo tanto debíamos marchar en la vereda. Y lo hicimos, cumplimos con esa parte. 

Es más, antes de que yo llegara había un grupo al que Carabineros estaba disolviendo porque no estaban notificados de que teníamos autorización. ¿De qué estamos hablando? Si no hubiera exhibido esa autorización, ten por seguro que no podríamos haber realizado la marcha.

Fueron poquito más de 2.500 personas las que participaron, contadas. Y no pudimos mantener la distancia social porque Carabineros no nos permitió. Estábamos haciendo grupos de  personas formados con fila de cinco y distanciamiento de un metro cada fila. Y cada 10 metros, lo mismo: grupos de 50, divididos en pequeñas filas de cinco distanciadas de un metro. Nada de eso se cumplió porque no nos dejaron usar la vía pública, y en una vereda es imposible hacerlo”.

Por todo lo anterior, Contexto Factual calificó la afirmación de Meza como EXAGERADA, pues otorga en su argumento proporciones excesivas, señalando que contarían con autorización para una marcha, que no es lo mismo a una actividad de propaganda electoral.      



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